La gestión del talento

POR PILAR JERICO (Ed. Prentice Halli, 176 Págs.; 25 pesos)
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22 de enero de 2002  

Las fuerzas adversas que conspiran en contra de las metas de los individuos se multiplican sin cesar. No existen garantías para el éxito ni para la resolución de los problemas, tanto para particulares como para las empresas. Dado que el capital dejó de ser el único recurso productivo, se aconseja fortalecer, mantener y desarrollar a los profesionales talentosos dado que agregarán un valor diferencial a la empresa.

Gestión del talento induce a reconocer las ventajas de incentivar el talento individual apuntalando la generación de creatividad, innovaciones y compromiso con el trabajo El talento, junto con otras fuerzas productivas, es escaso y puede incrementar el éxito si se orienta y encauza en la dirección correcta.

Hubo una época en que los trabajadores no necesitaban pensar. Eran un engranaje más de una extensa cadena de montaje El advenimiento de la tan mentada globalización permitió el desmantelamiento y traslado de plantas enteras en busca de menores costos de mano de obra. La desregulación de los mercados y las nuevas tecnologías hacen que resulte difícil liderar en precios.

Es lógico que la diferenciación provenga entonces de iniciativas innovadoras y creativas puestas en marcha por gente talentosa.

Las organizaciones pueden facilitar ese potencial de la siguiente manera:

  • Permitir la interacción con otros trabajadores creativos y fortalecer el trabajo en equipo.
  • Seleccionar a profesionales con capacidades y potencial superior.
  • Generar un entorno organizativo armonioso, comunicativo y motivador.
  • Comprometer al profesional a rendir más de lo estrictamente necesario.
  • Satisfacer sus necesidades para alcanzar resultados superiores.
  • No descuidar la generación de planes de promoción internos y de desarrollo y formación.
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