La inteligencia, el principal recurso

Según Conrado Varotto, la buena formación debería ser generadora de riqueza
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22 de enero de 2002  

"Así como la Generación del 80 fue exitosa en su intento de desarrollo nacional, porque comprendió que el principal recurso del país en aquel entonces era el agrícola-ganadero, hoy estamos comenzando a comprender que nuestro principal recurso es nuestra materia gris -dice Conrado Varotto, director ejecutivo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae)-. Es la incorporación de este concepto en cualquier programa de desarrollo el que nos va a permitir salir de nuestra dificultades y crecer."

Varotto, un científico nacido en Italia pero naturalizado argentino, tiene una reconocida trayectoria en la investigación aplicada. Fue durante 15 años gerente general y técnico de Invap, empresa de tecnología, y director del proyecto de desarrollo de la tecnología de enriquecimiento de uranio. Es, además, consultor de empresas y organismos internacionales en temas de tecnología y empresas de base tecnológica.

Su mirada sobre el país en esta hora crítica se basa en la convicción de que, si bien con retraso, los argentinosestaríamos empezandoa comprender por dónde pasa la verdadera fuente de la riqueza nacional.

"En mi opinión, la evidencia de que los argentinos comenzamos a comprender que el principal recurso de nuestro país es la materia gris, es que se han comenzado a aplicar políticas de Estado en el ámbito científico-tecnológico", dice.

-¿Cuáles, por ejemplo?

-La Ley de Innovación Tecnológica y el Plan Nacional de Ciencia y Tecnología, que por ley debe acompañar a la Ley de Presupuesto de la Nación, son dos buenos ejemplos. Pero también, específicamente, esto se ve respecto de determinados campos del conocimiento científico tecnológico con gran incidencia en la optimización de áreas de la economía de relevante incidencia en nuestro PBI. Es el caso del Plan Espacial Nacional.

-¿Cómo se interpreta la llamada fuga de cerebros, que ya lleva varias décadas, dentro del contexto que usted describe?

-Desde ya, es una cuestión muy grave, tanto por la pérdida de la persona como por el costo afrontado por el país en su formación. Sin embargo, la evidencia objetiva es que, en toda mi vida profesional, no importa lo complejo del proyecto en el que haya debido involucrarme, jamás me encontré con la limitante de escasez de recursos humanos. Y hablo de proyectos de gran magnitud, que implican centenares de profesionales de diversas disciplinas.

-¿Cómo lo explica?

-No soy sociólogo, de modo que no tengo los conocimientos ni la información para explicarlo. Pero es una realidad. No importan los desniveles en nuestro sistema de formación profesional, la obsolescencia de nuestros laboratorios, los profesionales que emigran, siempre tenemos jóvenes maravillosos disponibles para encarar los proyectos.

-Pero la Argentina es, básicamente, una importadora de tecnología, lo que le impide entrar en el mercado internacional de los productos y servicios de alto valor agregado.

-Nuestro país ha generado una gran disponibilidad de materia gris formada. Esta es una realidad objetiva cuya calidad es demostrada toda vez que encaramos proyectos de alta complejidad, sean éstos propios o asociados a terceros países.

Varios hechos, tales como la reciente exportación a Australia de un reactor nuclear compitiendo con las empresas de los países muy avanzados, los desarrollos en el campo espacial, en sociedad con las principales agencias espaciales del mundo, han generado un proceso, también incipiente, por el que los economistas han comenzado a comprender que la calidad y cantidad de materia gris formada en el país es muy importante.

-¿Costó comprendersu papel clave en la producción de innovación?

-Eso está cambiando. Hoy, ya no necesariamente una idea avanzada es descalificada con la clásica pregunta: ¿Dónde se hizo antes? Se está comenzando a aceptar que podemos y debemos arriesgarnos con emprendimientos avanzados. Es cierto que aún nos falta que en el diseño de nuestros programas de desarrollo económico se haga hincapié en el uso de la materia gris como principal recurso.

-¿Cuáles son las reales posibilidades que tenemos hoy de competir en el mundo?

-En oportunidad de la gran apertura, no tomamos los recaudos para transformar nuestras empresas, especialmente las Pyme, en empresas de base tecnológica. Es así que la mortandad fue muy elevada. Ahora las circunstancias nos están llevando inexorablemente a un nuevo cierre parcial de la economía. Tengo la convicción de que nuestra dirigencia tiene los elementos para comprender que el precio que paguemos a causa de esta situación, debería ser compensado con la oportunidad de que las empresas que nazcan o crezcan lo hagan sobre la base de empresas de base tecnológica. Eso se puede hacer con los recursos actualmente disponibles. De este modo, cuando volvamos a abrir nuestra economía, nuestras empresas estarán en condiciones de competir con las empresas de base tecnológica del exterior.

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