Los microcréditos permiten concretar proyectos productivos

El Banco Mundial de la Mujer, creado a imagen del Grameen Bank bengalí
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25 de mayo de 2003  

Los microemprendimientos están resultando la tabla de salvación de muchos argentinos que, en la última década, quedaron fuera del sistema productivo formal. Pero, por más ganas de trabajar y espíritu emprendedor que se tenga, sin capital es difícil poder concretar proyectos, por modestos que sean. Hoy la falta de crédito es uno de los problemas más serios que enfrenta la frágil economía argentina en su conjunto. Pero el problema es más grave aún para los pobres, excluidos desde siempre de la lógica de los bancos, que naturalmente han financiado sólo a aquellos que tienen la suficiente cantidad de dinero como para poder devolverlo.

De allí la revolución que significó el concepto introducido por el economista bengalí Muhammad Yunus de ofrecer microcréditos a personas indigentes. Desde que creó el Grameen Bank en 1983 -también conocido como el banco de los pobres-, la institución ha sumado 2,5 millones de beneficiarios de los cuales el 98% son mujeres.

Esta idea de promover préstamos de tramitación sencilla y otorgamiento rápido, y con facilidades de pago, empieza a multiplicarse en el país, donde ya no sólo existen las Aldeas Grameen, sino el Banco Mundial de la Mujer (BMM), creado en Córdoba a imagen y semejanza de algunas instituciones bancarias europeas que desde la década del 70 funcionaban como fondos de garantía para quienes no tenían bienes a su nombre que respaldaran un crédito y que, históricamente, en su gran mayoría eran mujeres.

"El BMM apunta a la mujer porque se ha comprobado que el dinero que ingresa en el hogar por ella redunda en mayores beneficios para el grupo familiar", dice Silvia Nicolea, directora ejecutiva de esta organización sin fines de lucro que acaba de liquidar el crédito número 8340 y que desde su fundación, en 1995, lleva desembolsados 5 millones de pesos en préstamos.

El destino del dinero es la actividad -capital de trabajo, mercadería, insumos y, en menor medida, compra de activos fijos- y el sentido, el crecimiento de los microemprendimientos como quioscos, minimercados, almacenes, puestos de artesanías y otros pequeños negocios.

Según explica Silvia Nicolea -abogada y licenciada en Ciencias Políticas, con un posgrado en Política Social y otro en Finanzas- solamente en un año tan complejo como el que pasó, 1500 microemprendedores cordobeses -el 70 por ciento mujeres- sin acceso a los bancos recibieron préstamos para el desarrollo de sus negocios o los del grupo familiar, con un nivel de devolución del 85 por ciento, un poco por debajo del nivel histórico, que era del 92 por ciento.

Como promedio, los clientes del BMM tienen un nivel de ventas mensuales que no supera los 5 mil pesos, el nivel de ingresos de todo el grupo familiar está en 800 pesos y el nivel de educación es primaria completa.

"Es el perfil de gente que hasta hace 5 años iba a un banco a pedir 300 pesos y le decían que no ¿Quién iba a dar un préstamo por una suma tan baja? No llegaban ni a cubrir los costos", dice Nicolea.

Según explica, el tiempo de devolución es de 7 a 8 meses, y el monto promedio es de 700 pesos aunque también han dado préstamos de hasta $ 3000 y représtamos de $ 5000. "El año último no achicamos los plazos de devolución, a pesar del temor a la inflación. Y cuando ya conocemos a la persona y sabemos que funciona, los plazos se estiran hasta 24 y 36 meses", comenta.

Los fondos provienen de organismos nacionales e internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo de Capital Social (Foncap). Y, a pesar del nombre, no reciben financiamiento del Banco Mundial. Sí se relacionan, en cambio, con los BMM de otros países como Paraguay y Colombia.

Por el momento, la mayoría de los destinatarios son empresas urbanas concentradas sólo en la ciudad de Córdoba, aunque la intención es abrir otros BMM en otras provincias. "Siempre estamos en tratativas con grupos locales dispuestos a aportar los fondos semillas", dice.

Para este año, el BMM tiene en carpeta un proyecto para financiar la exportación de productos elaborados por microemprendedores. Esta iniciativa surgió a partir del crecimiento experimentado por microemprendimientos relacionados con la agroindustria, sector favorecido por la devaluación del peso. "Todos merecen una oportunidad y estamos dispuestos a dársela", dice Nicolea.

El BMM en números

  • 1 millón de pesos fue el monto total de créditos otorgados en 2002.
  • 1500 préstamos se aprobaron el año último.
  • 700 pesos es el promedio de los créditos acordados.
  • El 70 por ciento de los beneficiarios de la ayuda financiera son mujeres.
  • El 60 por ciento de los tomadores de crédito desarrolla la actividad comercial.
  • El 70 por ciento de la cartera de clientes percibe ingresos inferiores a los 800 pesos mensuales.
  • 7 a 8 meses es el promedio de devolución de los préstamos.
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