Más tiempo para reinsertarse y menores remuneraciones

La consultora CM Sociología de la Empresa realizó un estudio sobre 3500 casos
La consultora CM Sociología de la Empresa realizó un estudio sobre 3500 casos
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22 de agosto de 2000  

El outplacement es una herramienta que brindan algunas empresas para que aquellos que fueron desvinculados ganen empleabilidad y puedan volver al mercado de trabajo.

Pero, al mismo tiempo, es una fuente de información muy útil para analizar la actualidad laboral argentina y los cambios que se produjeron en el mundo del empleo: quiénes fueron desvinculados y por qué motivo, de qué industrias o servicios y su grado de formación.

La división Outplacement de la consultora CM Sociología de la Empresa elaboró un informe basado en 3500 casos registrados en su base de datos.

En el estudio es posible observar el cambio experimentado en variables como el analfabetismo funcional, el papel que juega la edad y el sexo en las desvinculaciones, la modificación de los salarios de los que enfrentan un proceso de transición de carrera y el tiempo promedio de reinserción.

Según Enrique Tarelli, director de la división Outplacement, hubo importantes modificaciones en el tipo de compañía expulsora de mano de obra.

"Hace muchos años la mayoría de las desvinculaciones se producía en las industrias por los procesos de downsizing y cambios tecnológicos. Durante la década del noventa, el sector de los servicios se constituyó en el principal expulsor; en el año 2000, las estadísticas señalan que se están produciendo despidos en todas las áreas como consecuencia de las fusiones y adquisiciones."

Según el informe, el sector de los servicios fue el área donde más desvinculaciones se produjeron en lo que va del año 2000, con el 24%; le siguen la industria química, con 16; las empresas de alimentos y bebidas, con 14; otros rubros, con 12; la industria automotriz, con 11; perfumería, cosmética y cuidado personal y laboratorios medicinales, ambos con 9, y las empresas de tecnología, con el 5 por ciento.

Cambios en el mercado

Cuando se profundiza acerca de las causas del despido, se observa un aumento de los motivos referidos a la personalidad, como la manera de relacionarse con los compañeros de trabajo, el liderazgo y la comunicación con los demás, por sobre los conocimientos formales y operativos.

"Esto tiene que ver con que las personas están más preparadas que antes, desde el punto de vista de la capacitación. En el pasado, había muchos más analfabetos funcionales, es decir, personas que carecían de herramientas que son imprescindibles para ocupar cualquier posición, como el dominio de inglés o computación", explica Tarelli.

En cuanto a la edad, ésta dejó de ser un factor determinante en la salida de los ejecutivos y gerentes de las empresas.

En los últimos diez años, el promedio de edad de las personas desvinculadas bajó de mayores de 45 a profesionales de 37 a 40 años.

El género también sufrió alteraciones en los programas de outplacement: "A principios de la década del noventa estos programas eran ofrecidos solamente a los hombres, porque se creía que las mujeres iban a volver a su casa a realizar las tareas domésticas. Hoy, esta tendencia se está revirtiendo", afirma Tarelli.

Desde 1990 la presencia de mujeres en los programas de outplacement se cuadruplicó: de un escaso 2% en los primeros años al 9% en lo que va del año 2000.

"Las empresas ya no discriminan tanto en cuanto a este tipo de beneficios. La mujer como el hombre son considerados en el momento de la desvinculación como necesitados de un servicio que los oriente y ayude en su transición de carrera", sostiene el autor del informe.

En cuanto al tiempo que tardan en reubicarse dentro del mercado, el estudio distingue entre aquellos que lo hacen con el apoyo externo de un programa de outplacement y los que logran hacerlo por su cuenta. Las cifras muestran que el tiempo de reinserción aumentó con respecto a 1995. Antes, el promedio de reubicación laboral era de 83 días con el apoyo del outplacement y 138 sin la ayuda externa. Hoy, la persona tarda entre 130 y 180 días en volver al mercado.

Además, los que logran reubicarse dentro de una empresa deben pagar un costo adicional, como la reducción de hasta un 23 por ciento de sus ingresos con respecto a lo que ganaban antes del momento de la desvinculación.

Según Tarelli, esta disminución responde a "la pérdida de ciertos beneficios por antigüedad y mérito que sobrevaluaban el ingreso y la enorme oferta de empleo en relación con la poca demanda". Otra razón es el surgimiento de la remuneración variable, ligada a los resultados de la gestión, en reemplazo de la fija.

A pesar de estas dificultades, la mayoría de los ejecutivos en transición de carrera ansía reinsertarse con la modalidad de relación de dependencia, con una tarea similar a la que tenían antes de la desvinculación.

De todas maneras, el estudio muestra que hay un interés creciente por ofrecer servicios en forma independiente por medio de la creación de microempresas. Mientras que a principios de la década sólo el 5% se mostraba interesado en convertirse en entrepreneur, durante los primeros meses de este año el 22% sueña con levantar su propia compañía.

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