San Cayetano: un centenar de fieles aguardan desde hace días

Mañana a la medianoche se abrirán las puertas de la parroquia en Liniers para venerar al santo; las historias detrás de la espera
Fernando J. de Aróstegui
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6 de agosto de 2016  

Frente a la parroquia de San Cayetano (Cuzco 150), en Liniers, en una cuadra abarrotada por santerías repletas de figuras de la Virgen María, tallas de San La Muerte y pretos velhos (íconos venerados por el umbandismo), ayer al mediodía Carlos Mejías, de 51 años, asaba chorizos en una parrilla. Cuando alguien le preguntó cuánto costaba "el chori", Carlos respondió: "¡Son gratis! Tomá uno. Los hice para compartir con los peregrinos". Como una forma de agradecimiento a San Cayetano, este vecino de Flores y enfermero en el Hospital del Quemado se propuso regalar 200 chorizos entre los visitantes.

Igual que cada 7 de agosto, también mañana miles de personas se acercarán hasta aquí para agradecerle y pedirle al "santo de la providencia" y "patrono del pan y del trabajo". Pero los más devotos empezaron a hacer la fila para entrar a la iglesia con dos o tres días de anticipación.

En la calle Bynnon -perpendicular a la parroquia-, ayer al mediodía habían dos filas formadas, una en cada vereda: la "rápida" y la "lenta", cada una de alrededor de 50 personas. La primera es para ingresar mañana, desde la medianoche, por la puerta principal, escuchar la misa y rezar. La segunda, además, permite tocar la figura del santo, y es "lenta" porque cada peregrino se demora un par de minutos frente a la imagen.

Sentados en sillas plegables y reposeras, ayer los fieles buscaban hacer pasar la interminable espera jugando a las cartas, conversando y tomando mate. Sin embargo, no todos pasarían la noche allí: en muchos casos serían reemplazados al anochecer por familiares que durante el día trabajan.

Otros, en cambio, no se moverán de su lugar en más de 48 horas. El primero de la cola "rápida" es Horacio Interluiggi, de 80 años, vecino de Tapiales, que llegó el jueves a las 9. Dice que viene desde hace 51 años "a pedir y a agradecer", y que siempre encabeza la fila para entrar. "¡Soy como un mito!", se ríe, y agrega que los fieles le entregan peticiones para San Cayetano. Pasa las noches sentado en una silla, arrebujado en una frazada.

Desde hace 36 años que Delia Nori Lencina, de 73 , encabeza la cola "lenta". Pero esta peluquera de Moreno no espera en una silla. Se instala en una pequeña casa rodante que, desde el 2 de junio al 7 de agosto, estaciona frenta a la parroquia.

Allí, dentro, aguarda acompañada por una gran imagen de San Cayetano, que tiene pegadas dos fotos de Delia junto a sus grandes ídolos: Mirtha Legrand y Jorge Rial."Mi hijo se enfermó de cáncer, y prometí que si se salvaba vendría todos los años para agradecer", explica.

Sin embargo, no todos vienen a agradecer. Muchos se acercan para pedir: "En 2001 perdí mi trabajo y desde entonces sólo consigo hacer changas. Con 63 años, ya nadie me quiere contratar, y aún me faltan dos añospara jubilarme", se lamenta Eduardo Vega, de Isidro Casanova, que empezó a hacer la cola "lenta" ayer a las 6. Cuenta que trajo milanesas para hacer sándwichs y que hoy se le sumarán su mujer y sus dos hijos, que sí tienen trabajo y lo ayudan.

Hoy se celebrarán misas a las 7, 9, 11, 17 y 19. Mañana, desde las 4 y hasta las 13, habrá una celebración a cada hora; luego habrá servicios a las 15, 17, 19 y 21.

Mario Poli, arzobispo de Buenos Aires, oficiará la misa de las 11.

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