Se prevén aumentos salariales

Según un sondeo de Price Waterhouse & Co., los dará el 72% de las compañías
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11 de mayo de 2003  

A pesar de que la inflación ya no parece amenazar con fagocitarse los salarios de los empleados, el 72% de las compañías tiene previsto seguir otorgando ajustes generales hasta septiembre próximo, según un estudio elaborado por Price Waterhouse & Co., entre 80 empresas participantes.

Así, estos futuros aumentos se sumarían a los que se vienen acumulando desde principios de este año, cuando el 76% de las compañías aseguró haber efectuado incrementos generales entre enero y marzo, con un promedio del 22 por ciento, es decir, la mitad del nivel de inflación acumulado en 2002.

"Después de diez años en los que prácticamente no se habían tocado los salarios, salvo para casos específicos, las empresas volvieron a otorgar aumentos a todos los empleados como una manera de compensar la pérdida de la capacidad de compra por la inflación", explica Daniel Piedecasas, gerente del área de consultoría de Recursos Humanos de PWC.

Además de los incrementos generales, el 42% de las empresas realizó ajustes determinados. Y el 26% tomó otras medidas para compensar el aumento en el costo de vida. De ese porcentaje, el 82% no había efectuado aumentos generales.

Según el especialista en compensaciones y beneficios de PWC, los aumentos otorgados y programados dependen de la situación de cada empresa en particular. "Las que tenían salarios competitivos antes de la crisis retrasaron los ajustes, mientras que las que los tenían desactualizados se pusieron al día. Por eso, en el nivel general del mercado, la evolución salarial no fue tan grande", asegura Piedecasas.

Expectativas

La decisión de seguir otorgando ajustes generales también se explicaría por las expectativas de crecimiento de las empresas. El 57% de las compañías cree que se mantendrá el volumen de negocios, el 38% confía en que crecerá y sólo el 5% piensa que sufrirá una disminución. El optimismo que existe respecto del futuro es la razón más fuerte por la que varias compañías estudian dar aumentos.

Otra variable que suele tener peso a la hora de hacer ajustes es el grado de demanda laboral. "Hasta febrero o marzo, que fue el momento en que se realizaron las consultas para elaborar la encuesta, se había producido un repunte en el pedido de personal -contextualiza Piedecasas-. Ahora la demanda se estancó un poco, lo que podría desalentar algún ajuste", advierte.

Según el estudio, el 21% de las empresas consultadas afirmó haber aumentado su dotación de personal después de septiembre último, el 55% la mantuvo y el 24% la redujo.

"Si bien en muchos casos los nuevos puestos de trabajo eran temporales, la tendencia fue incorporarlos una vez cumplido el plazo. Generalmente, se generaron a partir de nuevas líneas de negocio que después prosperaron. Los despidos, en cambio, se debieron fundamentalmente a programas de reestructuración iniciados hace tiempo", dice el gerente de PWC.

Niveles altos

Lo que ocurrió con las compensaciones en los niveles más altos de la estructura organizacional -gerentes generales, CEO, directores- fue analizado en detalle por PWC.

El 72% de las compañías ajustó la remuneración de los número uno. El promedio de estos incrementos fue del 27,7 por ciento. "Cabe aclarar que entre estos ejecutivos no están incluidos los expatriados, ya que sus salarios, por estar completamente dolarizados, están muy por encima del que reciben los argentinos", dice Piedecasas.

De todas maneras, el 15% de los ejecutivos de primer nivel locales también recibe divisas norteamericanas, aunque la parte dolarizada es mucho menor que la de los extranjeros.

"Algo que nos llamó la atención fue el éxodo de expatriados. Hasta octubre de 2001, el 45% del primer nivel ejecutivo era extranjero. Hoy, es sólo el 20 por ciento", destaca Piedecasas, como para ilustrar el impacto de la crisis en la cúpula empresarial.

En la región

Durante la época de la convertibilidad, las remuneraciones de los ejecutivos argentinos, medidas en dólares, eran las más altas de la región. Después de la devaluación, y antes de que las empresas comenzaran a otorgar aumentos, la Argentina sólo superaba a Bolivia en materia salarial.

Hoy, si bien no recuperó el liderazgo continental, está casi al mismo nivel que Brasil, su principal socio económico. "La Argentina está un poco por debajo. Pero es difícil hacer comparaciones, ya que hay que analizar diferentes factores", concluye Piedecasas.

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