¿Una pulsera para controlar los movimientos de los trabajadores?

Tecnología invasiva. Hasta dónde se puede llegar en la búsqueda de la eficiencia y de la productividad, aun a costa de convertir a los empleados casi en robots; un debate sobre el mundo laboral en un futuro próximo
Tecnología invasiva. Hasta dónde se puede llegar en la búsqueda de la eficiencia y de la productividad, aun a costa de convertir a los empleados casi en robots; un debate sobre el mundo laboral en un futuro próximo Crédito: Bryan Anselm / The New York Times
Ceylan Yeginsu
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18 de febrero de 2018  

LONDRES.- ¿Qué pasaría si su empleador lo obligara a usar una pulsera que controlara cada movimiento e incluso vibrara cuando juzgara que está haciendo algo mal?

¿Qué pasaría si su supervisor se enterara de cada vez que se detiene para rascarse o acomodarse y cuánto tiempo se toma para ir al baño?

Lo que suena como una ficción distópica podría volverse realidad para los trabajadores de depósitos de Amazon en todo el mundo. La compañía ha obtenido dos patentes para tal pulsera, aunque no está claro si Amazon piensa realmente fabricar el dispositivo de control y hacer que los empleados lo usen.

El gigante de las ventas minoristas online, que planea construir una segunda sede y recientemente hizo una lista reducida de 20 ciudades potencialmente anfitrionas, tiene antecedentes de haber experimentado con nueva tecnología dentro de la firma antes de venderla en todo el mundo.

Amazon, que raramente informa de sus patentes, no pudo ser contactada inmediatamente para su confirmación. Pero la divulgación de la información sobre la patente va al corazón del debate global sobre privacidad y seguridad. Amazon ya tiene reputación de imponer una cultura laboral que se basa en un estilo de conducción dura y ha experimentado con el límite de la presión que puede ejercer sobre sus empleados para lograr sus metas de entrega.

Pero los defensores de la privacidad señalan que hay muchas cosas que pueden salir mal incluso con la tecnología de control más común. El lunes la industria de alta tecnología se vio sacudida por el descubrimiento de que Strava, una app de ejercicios que permite a los usuarios controlar su actividad y comparar su desempeño con el de otras personas que corren o andan en bicicleta en los mismos lugares, sin intenciones divulgó la ubicación de bases militares de EE.UU. y los movimientos de su personal en Irak y Siria.

Las patentes que fueron presentadas para su aprobación en 2016 fueron publicadas en septiembre y Amazon las obtuvo esta semana, según GeekWire, que informó de la publicación de las patentes el martes.

En teoría, la tecnología propuesta por Amazon emitiría pulsos de ultrasonido y transmisiones radiales para controlar dónde están las manos de los empleados en relación con contenedores de inventario y daría "retroalimentación háptica (táctil)" para orientar al trabajador hacia el contenedor indicado.

El objetivo, dice Amazon en su solicitud de patente, es ajustar la tarea "que consume mucho tiempo" de responder a pedidos y empaquetarlos para su entrega acelerada. Con la guía de la pulsera los trabajadores podrían armar los pedidos más rápido.

Los críticos dicen que tales pulseras son causa de preocupación sobre la privacidad y agregarían un nuevo elemento de vigilancia en el lugar de trabajo, y que el uso de ese dispositivo podría derivar en que los empleados sean tratados más como robots que como seres humanos.

Actuales y exempleados de Amazon dijeron que la compañía ya usa tecnología de control similar en sus depósitos y dijeron que no los sorprendería que pusiera en práctica sus patentes.

Max Crawford, extrabajador de depósitos de Amazon en Gran Bretaña, dijo en una entrevista telefónica: "Luego de un año en el depósito sentía que me había convertido en una versión de los robots con los que trabajaba".

Describió que tenía que procesar cientos de ítems en una hora, un ritmo tan extremo que un día, dijo, se mareó tanto que se cayó.

"No había tiempo para ir al baño", dijo. "Había que procesar los ítems en segundos y seguir. Si uno no cumple con las metas, lo echan".

Trabajó en dos depósitos de Amazon más de dos años y luego renunció, en 2015, por problemas de salud, según dijo. "Me quemó".

Crawford estuvo de acuerdo en que las pulseras podrían ahorrar algo de tiempo y esfuerzo, pero sostuvo que el control es "abusivo" y teme que se trate injustamente a los trabajadores si se descubre que "tienen las manos en el lugar equivocado en el momento equivocado".

"Quieren convertir a la gente en máquinas", dijo. "La tecnología robótica aún no responde a las necesidades y hasta que lo hagan usarán robots humanos".

Muchas compañías patentan cosas que nunca llegan a producirse. Y Amazon no sería el primer empleador en presionar en la búsqueda de una fuerza laboral más eficiente. Las compañías introducen cada vez más inteligencia artificial en el lugar de trabajo para aumentar la productividad y se usa tecnología a menudo para controlar a los empleados.

Una compañía en Londres está desarrollando sistemas de inteligencia artificial para detectar conductas inusuales en el lugar de trabajo, mientras que otra usa una aplicación de mensajería para ubicar a sus empleados.

En Wisconsin, una compañía de tecnología llamada Three Square Market ofreció a los empleados la posibilidad de implantar microchips bajo su piel para poder usar sus servicios ininterrumpidamente, según dijo.

Inicialmente, más de 50 de los 80 empleados de su sede en River Falls se ofrecieron como voluntarios.

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