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Empresas al margen de la ley

Una inspección reveló que en la Capital Federal más de la mitad de las pequeñas y medianas firmas no cumple con los requisitos básicos de las normas laborales; evasión y empleo en negro.
Francisco Olivera
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30 de marzo de 2000  

Más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas de la Capital Federal no cumple con los requisitos básicos de las leyes laborales, según las primeras estimaciones de una inspección que lleva adelante el Ministerio de Trabajo. Empleo en negro, evasión de aportes patronales, falta de remuneración de las horas suplementarias, no pago de seguro de vida obligatorio e incumplimiento de los horarios son las principales fallas detectadas hasta el momento, en un relevamiento que incluyó a 182 firmas que reúnen a 823 empleados.

La iniciativa, a cargo de la Subsecretaría de Relaciones Laborales, surgió a partir de muchas quejas, telefónicas y escritas, que hicieron llegar varios particulares a la cartera que conduce Alberto Flamarique. "En los últimos tres meses hubo más de 1200 protestas de la gente y de los sindicatos, y por eso empezamos a controlar a aquellas de las que ya teníamos denuncias", sostuvo Enrique Espínola Vera, subsecretario de Relaciones Laborales.

Fue el propio Flamarique, entonces, el que se hizo cargo del problema. "Vamos a hacer estos controles durante todo el año. Queremos mandar una señal al mercado", dijo ayer el ministro a La Nación .

-¿Qué clase de señal?

-Queremos decir: Bueno, empezamos a controlar, se acabó eso de no cumplir . Pero hay que hacerlo con cuidado, ser equilibrado para no destruir un sistema que tiene serios problemas desde hace años. La Argentina tiene recesión, desocupación y empleo en negro, y hay que solucionar esos problemas de a uno.

Entre las empresas controladas, 92 están en clara infracción a la ley. Tres supermercados, siete conocidas empresas de transporte, dos sucursales de una panadería, un colegio, un club tradicional y varias peluquerías, pizzerías y agencias de remises y de seguridad son algunas de las firmas involucradas.

En la cartera laboral aseguran que serán inflexibles con las sanciones, que pueden ser un simple apercibimiento para las faltas leves, multas de 5000 pesos por cada trabajador afectado por la infracción o clausura del local para los reincidentes. "Seremos implacables con los reincidentes, porque tenemos un registro de quiénes son", agregó Espínola Vera.

Desde el 17 del actual, durante 10 días, 48 inspectores del ministerio recorrieron las calles porteñas. "Esto muy difícil de controlar, y hay que capacitar también a los inspectores", dijo Flamarique, que centró la atención en el pago de las horas extras: "Acá hay sobreempleo y no es remunerado".

Demorados en la comisaría

Según los testimonios de quienes encabezaron el operativo, lo primero que encontraron fue sorpresa o desconocimiento en la mayoría de los comercios.

El ejemplo más concreto se vivió el primer día del operativo. Era cerca de la medianoche y dos inspectores, un hombre y una mujer, intentaron hacer los controles de una compañía de limpieza que brinda servicios a una sucursal de un importante banco del microcentro. Mientras los hombres del ministerio pedían la documentación, irrumpió el jefe de seguridad del banco y les exigió que se fueran, que si venían de parte del ministerio debían acudir con una orden judicial. Mientras los inspectores intentaban explicarles que en esta clase de controles no se requiere de la Justicia, acudió un patrullero y los llevó a la comisaría, donde el personal del operativo, con los ojos vencidos por el sueño, permaneció demorado desde la 1 hasta las 3 de la madrugada.

Al día siguiente, el propio Espínola Vera se comunicó con la seccional para explicar el inconveniente. Ahora, entonces, cada comisaría posee una circular en la que se la notifica de los controles, que se hacen, además, con estricta custodia policial.

La rigidez de una norma

Una de las principales causas de la enorme cantidad de infracciones descubiertas por el Ministerio de Trabajo es la rigidez que presentan las leyes laborales en la Argentina. Muchos empresarios se quejan de que, si asumieran el propósito de cumplirlas al pie de la letra, se verían obligados a cerrar sus comercios en un breve tiempo.

Ernesto Kritz, titular de la Sociedad de Estudios Laborales, fue directo a la cuestión: "Acá hay dos elementos por atender: por un lado, deberían existir normas acordes con las posibilidades de las pequeñas empresas;por el otro, es cierto que hay que hacer cumplir la ley, porque la Argentina ha vivido en la ilegalidad por años".

En una conversación telefónica con La Nación , Kritz agregó:"Hay muchas empresas que están en negro porque las normas son muy difíciles de cumplir. Y es cierto que, si pagaran todo lo que tienen que pagar, con aportes patronales y todas las cargas sociales, muchas de ellas no sobrevivirían. La clave es, entonces, reducir los impuestos al trabajo, todo lo que tenga que ver con los costos no salariales. Pero debemos recuperar el imperio de la ley. Por la cantidad de personal que abarcan, la mayoría de estas firmas es microempresa. Y prácticamente el 75 por ciento de esas compañías trabaja en negro en nuestro país".

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