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En Chile dicen que se fugan capitales a la Argentina

Por César Sánchez Bonifato Corresponsal en Misiones
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24 de marzo de 2000  

POSADAS.- El presidente de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), Pedro Schlack, denunció que unas 120.000 hectáreas cultivadas con pinos y eucaliptos en la Región del Biobío "corren el riesgo de perderse porque la materia prima no podría utilizarse por falta de infraestructura industrial".

Así lo destaca el diario El Sur, de Concepción, que agrega que "muchos capitales chilenos se van a la Argentina, especialmente a las provincias de Misiones y Corrientes, donde se reciben y estimulan propuestas de inversión".

El proyecto fabril, rechazado en Chile tras prolongados tira y afloja en los que se impusieron los ambientalistas e indigenistas, se denomina Complejo Industrial y Forestal Itata. Fue presentado por el grupo Arauco, propietario en Misiones de la fábrica de pulpa Alto Paraná, que funciona en Puerto Esperanza.

Juan Escobar, gerente forestal de Papelera del Plata, del Grupo Matte, también de Chile, que extendió sus actividades a nuestro país, manifestó: "La Argentina está decidida a convertirse en potencia forestal, por lo que las políticas nacionales y provinciales se orientan a facilitar la construcción de complejos fabriles, con ambiente favorable a las inversiones. Chile viene perdiendo puntos".

Papelera del Plata, antes llamada Protisa, posee un vivero en Posadas, encara un programa de forestaciones en el norte correntino y ha remodelado una planta papelera en Zárate invirtiendo sumas millonarias.

Futuro incierto

El titular de la corporación forestal chilena advirtió también que podrían perderse 2400 millones de dólares en madera "por no tener salida comercial, dada la carencia de industrias que le den valor agregado al producto. Son inversiones hechas antes de lo dispuesto por la Comisión Regional del Medio Ambiente", que rechazó el proyecto Itata.

"Es preocupante -afirmó- frente a las trabas jurídicas y de organizaciones ecologistas, por lo que nuestros empresarios se radican en el exterior. Son notorias las diferencias de oportunidades con la Argentina; se está poniendo freno al desarrollo forestal chileno no sólo por las condiciones legales y ambientales, sino también étnicas y por la propia comunidad."

Se recuerda que un proyecto similar presentado por el grupo Mininco, también del Grupo Matte, fue frenado por la oposición de los mapuches del sur chileno, con apoyo del partido político del presidente Ricardo Lagos.

Para Escobar, "el cultivo de bosques en Chile es riesgoso al no existir certeza de que puedan funcionar industrias que procesen la madera y absorban esta materia prima, como sucedió con el postergado proyecto Itata, por lo que es necesario incursionar en otros mercados".

Los chilenos han radicado capitales fuertes en la mesopotamia argentina, como los destinados a la fábrica Masisa, en Concordia; a la adquisición de Alto Paraná en Misiones, donde se invirtieron más de 700 millones de dólares, y en un megaaserradero que esa empresa construyó en Piray, en esta provincia, que elaborará 250.000 metros cúbicos anuales, el mayor del país en su tipo.

En tanto, Papelera del Plata tiene un programa de plantación de 80.000 hectáreas de pinos en Corrientes para luego instalar otra industria celulósica en el nordeste argentino, que requerirá inversiones cercanas a los 850 millones de dólares, que generarán alrededor de 2000 puestos de trabajo directos e indirectos.

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