En Formosa, los morosos pagan con mercadería

El gobierno provincial permitió que los empresarios abonen las deudas impositivas con bienes y servicios, que se destinan a entidades necesitadas.
El gobierno provincial permitió que los empresarios abonen las deudas impositivas con bienes y servicios, que se destinan a entidades necesitadas.
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28 de marzo de 2000  

FORMOSA.- En una provincia que soporta emergencias permanentes, más los efectos de la recesión y las peculiaridades del comercio fronterizo -con los daños fiscales que implica el contrabando-, no se deja de apelar al ingenio para que los contribuyentes salgan de las listas de morosos y el Estado deje de convertirse en sabueso frente a quienes quieren, pero no siempre pueden cumplir.

Aunque para los tiempos actuales pueda parecer sorprendente, en Formosa está en marcha, con buenos resultados, una nueva modalidad para la cancelación de las deudas impositivas con la Dirección General de Rentas: el pago en especie. En definitiva, de lo que se trata es de aliviar la mora de empresarios y comerciantes, y por ello se les permite que paguen con bienes y servicios relacionados con los negocios que explotan.

Toneladas de mercadería

Así, por ejemplo, Silvio Tomassi entregó 9850 potes de miel de abejas para cubrir su deuda de 12.323 pesos, mientras que Francisco José Zorril aportó 3000 kilogramos de carne vacuna y Luis Vladimir Zayas, espejos, vidrios, tejas y ventanas por 4000 pesos. En el mismo sentido, Armando Micussi entregó prendas de vestir por 16.000 pesos, y pinturerías Julio, un lote de latas de pintura valuado en 3200 pesos como parte de una deuda de 40.000 pesos. Por decisión del gobernador, Gildo Insfrán, esta política tiende a permitir que los componentes del espectro económico formoseño afronten con dignidad sus relaciones con el fisco. Los bienes reunidos son derivados a escuelas, centros de salud y hogares de menores y ancianos.

Sergio Ríos, director de Rentas, reveló que ya se alcanzó a cubrir la suma de 1.200.000 pesos por los bienes y servicios ofrecidos por los deudores, aunque aclaró, sin embargo, que aún no se cobró la totalidad de esa cifra. El funcionario agregó también otra noticia: se aceptará el pago en especie en deudas impositivas superiores al millón de pesos.

El sistema tendrá vigencia hasta el 31 de mayo próximo, y desde entonces se trabajará en el cumplimiento de todas las propuestas recibidas. Ríos subrayó que la operatoria no es tan fácil de llevar adelante como parece, ya que requiere de la intervención de varias dependencias para la verificación de una serie de detalles, y reconoció también que no todas las propuestas son aceptadas.

La subsecretaria de Hacienda y Finanzas, Inés Lotto de Vecchietti, indicó que hubo un reconocimiento de esta modalidad de pago en el nivel nacional, y sobre todo en el propio medio, "porque les dimos la oportunidad a los afectados por la recesión reinante y a los industriales y comerciantes imposibilitados de cumplir con el pago de sus obligaciones impositivas con dinero; entonces, optamos por ofrecerles esta transacción en especie".

La funcionaria contó que se envían los elementos acopiados a entidades e instituciones que necesiten de ellos para mejorar su infraestructura, ofrecer una mejor atención, ya sea a los alumnos en las escuelas o a los enfermos en hospitales, así como a niños y jóvenes en los hogares. También, como tentativa de respuesta a la búsqueda de nuevas modalidades de asistencia a aquellos sectores que demandan ayuda en forma permanente a los organismos del Estado.

"Hay una respuesta positiva de la gente -indicó Vecchietti- porque aprecia que también en estas transacciones económico-financieras se valore profundamente la condición humana, objeto central de cada uno de los actos del gobierno formoseño."

En tanto, el ministro de Economía, Ricardo Cabrera, destacó el efecto múltiple de esta peculiar transacción: "Por un lado, los comerciantes e industriales se encuentran ante la posibilidad de cumplir con sus obligaciones, porque hay que admitir que los empresarios formoseños, en su mayoría, honran la deuda. Y por otro, resulta grato que sean ellos mismos los que se encarguen de llevar los aportes a las escuelas, centros de salud y hogares de niños y ancianos, sobre todo del interior, donde los elementos que entregan son recibidos en actos públicos, con la gratitud expresa y hasta emocionante de los beneficiarios. Como consecuencia del ingenio, un hecho económico-financiero se convirtió en un hecho social".

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