En los bancos hubo extensas esperas para obtener efectivo

En algunos cajeros faltaron dólares
Alfredo Sainz
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6 de diciembre de 2001  

La preocupación desplazó a la bronca en las largas colas que se formaron ayer en las sucursales del microcentro de los principales bancos.

La gente que tuvo que esperar durante quince o veinte minutos para poder hacer una extracción de su caja de ahorro o cuenta corriente se mostró muy intranquila y, en algunos casos, angustiada por el futuro de sus ahorros.

La decisión del gobierno nacional de poner un tope de 250 pesos mensuales al retiro de fondos provocó que desde el lunes los clientes se lanzaran a los bancos en busca de efectivo.

El desfile incesante de ahorristas provocó que en algunas sucursales, como, por ejemplo, las del microcentro del Río y del Galicia, a primera hora de la tarde de ayer faltaran dólares.

En otros bancos, como el Citibank, el BBVA Francés y el HSBC, los ahorristas podían retirar dólares de sus cuentas -siempre con el límite impuesto por el Gobierno de $ 250 mensuales-, aunque se formaron grandes filas en cada cajero automático.

Las colas, además, se hicieron más largas debido a que para muchas personas era la primera vez que usaban sus tarjetas Banelco y Link y requerían de ayuda de personal del banco en su debut en el mundo del dinero electrónico.

"Las últimas medidas son una vergüenza. Para sacar mi plata tengo que hacer una cola larguísima y encima tengo que operar mediante el cajero, que nunca aprendí a usarlo", explicó Juan José, un herrero de 56 años.

Récord en el Provincia

La gente que se acercó ayer a los bancos no sólo lo hizo con el propósito de obtener fondos frescos, sino también para abrir cajas de ahorro y cuentas corrientes.

El Banco Provincia de Buenos Aires registró ayer un récord de aperturas de cuentas, con 11.556 nuevos clientes.

En el Nación ayer se abrieron más de 20.000, que se suman a las 16.000 del lunes y el martes, mientras que en los últimos tres días el Banco Río incorporó 25.000 clientes, de los cuales la mayoría hasta ahora no estaban bancarizados.

A la hora de quejarse, el Gobierno y los bancos se convirtieron en los blancos preferidos de los ahorristas.

"En la Argentina siempre se meten con los ahorros de los trabajadores y el Gobierno eligió meter la mano en nuestros bolsillos para salvar a los bancos", dijo Patricio, un empleado de un estudio contable.

Entre quienes esperaban en los bancos, sin embargo, la mayor preocupación no era identificar a los culpables de sus problemas, sino hacerse de efectivo.

"Prefiero hacer cola para guardarme unos dólares, aunque la verdad no me está resultado nada fácil. Ya fui a una sucursal del Río y a una del BBVA, y en ninguna había dólares", explicó Graciela, una empleada administrativa, que estaba en la fila para acceder a un cajero automático del Citibank.

En las casas de cambio

La búsqueda de dólares, sin embargo, no llegó a las casas de cambio, que ayer tuvieron un día muy tranquilo.

En la firma Alhec Group, de Paraguay al 600, el dólar se cotizaba a 1,015 pesos, es decir que para llevarse 1000 dólares había que desembolsar 1015 pesos. A menos de cien metros, en la casa de cambio Gómez el precio de la moneda norteamericana era un poco más alto y cotizaba a 1,020 pesos. Sin embargo, las dos firmas estaban prácticamente vacías y los pocos clientes que accedían a los mostradores eran turistas extranjeros.

La situación inversa, cambiar dólares por pesos, extrañamente se volvió una tarea prácticamente imposible.

"Ayer recorrí las sucursales del microcentro del Banco Nación, el Ciudad, el Sudameris y el Suquía, y en ninguna pude cambiar los 200 dólares que tenía por pesos. En todos los bancos me dijeron que había una circular interna que prohibía este tipo de operatoria", explicó Ana, una abogada de la Capital Federal.

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