En medio de una enfermedad, convirtió su dolor en un emprendimiento que "embellece" a todas

Las Cholas

07:30
Video
(0)
8 de mayo de 2019  • 10:19

"Todo empezó cuando en octubre de 2017 me diagnosticaron linfoma de Hodgkin". La frase suena terrible en labios de cualquiera, pero más en los de Carmela Bustelo, una joven de 23 años, que por ese entonces tenía 21. El cáncer por el que se tuvo que tratar le dio la idea de su emprendimiento actual: Las Cholas, una tienda de turbantes y vinchas que ayuda a que todas -con pelo o sin pelo- se sientan lindas.

Cuando le diagnosticaron la enfermedad, su psicóloga, que también había sido paciente oncológica, le prestó sus turbantes para acomodar la peluca que Bustelo se había hecho con su propio pelo."Yo tenía el pelo por la cadera, la gente me frenaba en la calle para preguntarme qué shampoo usaba. Me lo tuve que cortar por los hombros, me hice la peluca y me incomodaba usar la peluca sola. Así que usé los de mi psicóloga, pero quería unos que pudiera usar para salir con mis amigas a un bar, así que me mandé a hacer diez turbantes con telas que tenía en mi casa", narró.

Cuando la vieron con sus turbantes nuevos en su cuenta de Instagram, sus seguidores le empezaron a preguntar dónde se los había comprado y sus amigas se los pedían prestado para salir. Además, notó que los únicos accesorios para la cabeza que había en el mercado estaban solamente en centros oncológicos y farmacias, y que los diseños no eran como los que a ella le gustaban. "Así empezó este emprendimiento, medio imprevisto, que hoy es una marca", relató.

Consultada por el motor que la mantiene siempre actuando hacia adelante a pesar del dolor, Bustelo dijo que la ayudó su personalidad "chispita" y el acompañamiento de su familia y amigas. Además, tiene un grupo en WhatsApp con otras 10 chicas de 23 a 30 años que pasaron por tratamientos oncológicos. Se hacen llamar "las OncoGirls".

"El cáncer es muy fuerte como para poner en palabras. Solo el que lo vive lo entiende", explicó. La relación con muchas de sus clientas va más allá de lo comercial: "Me mandan fotos de sus quimios y me agradecen por los turbantes, porque es muy fuerte lo de la caída del pelo. Muchas teminan siendo mis amigas", detalló.

¿Un sueño? "Poder ayudar a chicas que estén pasando por lo mismo que yo. Que no sea tan angustiante la caída del pelo. Que puedan sentirse lindas y cancheras aunque estén en esta situación", cerró.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.