En recesión, los empresarios pueden superar la frustración y mantener alto el ánimo del personal

El ejecutivo consideró que, además de conocer de costos y ventas, hoy los gerentes deben manejar los estados emocionales
El ejecutivo consideró que, además de conocer de costos y ventas, hoy los gerentes deben manejar los estados emocionales
Silvia Stang
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23 de junio de 2002  

Superar la frustración. Y no sólo para ganar entusiasmo uno mismo, en un entorno en el que los libros contables y los valores de las ventas sólo hablan de pérdidas, sino para producir un efecto contagio del buen ánimo hacia toda la estructura de una empresa. Ni más ni menos, ése es uno de los principales desafíos, quizás el más difícil, del personal ejecutivo en épocas de economía en caída, cuando no es nada fácil mantener la sonrisa brillante que caracteriza los ánimos en un mercado creciente.

Así lo ve, al menos, David Daniel, CEO de la consultora internacional Spencer Stuart, especializada en la búsqueda de personal jerárquico. Es un mercado que, a nivel mundial, tuvo en 2001 una caída anual de entre el 35 y el 40%, como consecuencia de la recesión global. "Cuando el negocio de nuestros clientes se pone duro, entonces se hace difícil el negocio para nosotros", razona Daniel, que dialogó con LA NACION durante su breve paso por Buenos Aires, una de las siete oficinas que tiene la consultora en América latina.

Spencer Stuart fue fundada en 1956 en Chicago y hoy tiene presencia en 52 países. En la Argentina lleva ocho años operando y, en los últimos cuatro, 40 de las 100 compañías más grandes hicieron uso de sus servicios de búsqueda de gerentes y directores. Tras la experiencia de crecimiento económico y llegada de inversiones en la década del 90, el director general para América latina, Ignacio Marseillan, asegura que los directivos argentinos quedaron bien posicionados para las necesidades del mercado, sobre todo de algunas áreas en particular, como las telecomunicaciones.

Es un dato alentador para algunos, sobre todo si se conjuga con el hecho de que -más allá de la crisis particular de nuestro país-, en Estados Unidos se observan desde hace 4 meses signos de reactivación en las búsquedas, según rescata Daniel.

-¿Qué cambios se experimentaron en los últimos años en relación con los requisitos para ser un buen directivo de empresa?

-Manejar una compañía en una economía que crece es muy diferente a manejarla en una economía que cae. Cuando hay crecimiento uno piensa en agregar costos, en agregar gente, se piensa en el mercado que viene. Cuando hay caída, los gerentes deben focalizarse en ser eficientes y bajar costos. Pero además, es muy importante el estado emocional de las personas que trabajan en la compañía y el directivo debe mantener a la gente motivada y proactiva. En una economía que crece, todo el mundo está sonriendo, el mercado crea el momento y los managers acompañan. Pero si hay caída, son los managers los que deben crear el momento.

-¿Y qué cualidades personales requiere esa tarea?

-Una es saber sobrellevar la frustración y manejar el estado emocional de la gente, motivar. Y hay que poner un foco especial en el cliente, entender sus necesidades y también acompañarlo en su estado emocional.

-¿Es posible que los directivos de una actividad en particular se reubiquen en otra? En la Argentina, por ejemplo, en los últimos años hubo un desarrollo de áreas como las financieras o tecnológicas, que no parecen ser las que seguirán generando oportunidades

-La respuesta no es clara... En un mercado duro, si se buscan nuevos talentos, no se toman muchos riesgos y se busca experiencia en la propia actividad. Pero por otro lado, alguna compañía podría tomar a alguien muy creativo, aunque no provenga de la industria. No hay una tendencia única. A veces las personas cambian de actividad, pero mantienen ciertas funciones, en las que hay algo en común una y otra industria. Por ejemplo, si se han manejado grandes fuerzas de venta, la experiencia sirve para otro sector que requiere esas grandes fuerzas de venta.

-¿Qué está pasando en los últimos tiempos con la movilidad de directivos de un país a otro?

-Hay una tendencia que es efecto de la recesión y de los atentados del 11 de septiembre. Los candidatos son menos arriesgados; están pensando en la incertidumbre política, social y económica y hay un renovado sentimiento en las prioridades: la familia está antes que el trabajo.

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