España saborea la parrillada argentina

Restaurantes con carne criolla y fútbol
Restaurantes con carne criolla y fútbol
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26 de junio de 2002  

BARCELONA (De un enviado especial).- Más allá de la crisis económica y el corralito, la imagen de la Argentina entre los españoles como productora de excelencia de carne y jugadores de fútbol sigue intacta. Combinando esas dos ideas, hace seis años el argentino Daniel Rigatuso (que jugó varias temporadas en el fútbol italiano para después instalarse en España) abrió el restaurante El Rancho Argentino, en Alicante, y hoy es el principal accionista de una cadena que planea expandirse por la península ibérica.

Para su proyecto gastronómico, Rigatuso se asoció con varios jugadores profesionales, en actividad y retirados, como el brasileño Roberto Carlos y los españoles Julio Salinas y Michel Salgado, lo que le asegura a la cadena cierta fama inicial. "Los jugadores invierten, pero en muchos casos no tienen tiempo de llevar adelante el restaurante, algo muy complicado, por lo que nosotros lo explotamos en su nombre hasta que decidan hacerse cargo", explicó Mariano Chuit, director ejecutivo de la cadena.

En la actualidad, El Rancho Argen-tino cuenta con dos sucursales propias (en las ciudades de Santa Paola y Elche) y seis franquiciadas (Málaga, Murcia, Sabadell, Salamanca y dos en Alicante) y proyecta sumar otras siete antes de fines de año. Entre otras ciudades, en Barcelona y Madrid.

El año próximo la empresa aspira a abrir otros 15 locales, la mayoría propios, para equilibrar el peso entre establecimientos propios y franquicias. También negocia con una compañía portuguesa extender la franquicia a ese país. Con estos proyectos, Rigatuso y Asociados -la sociedad dueña de la cadena- prevé cerrar el año con una facturación de US$ 6,3 millones frente a los US$ 3,5 millones de 2001. "El éxito de cada restaurante está en que el futbolista ponga la imagen y el profesional gastronómico su trabajo", explicó a la prensa española el ex jugador del Celta de Vigo Patxi Salinas, que también es socio de la cadena.

Toda la carne se exporta desde la Argentina y el precio promedio del cubierto es de US$ 20. La franquicia representa una inversión de US$ 220.000 -el local se entrega llave en mano-, incluyendo el fee de entrada. Rigatuso cobra un 4% de canon y un 1% adicional para el fondo de publicidad.

Desde 2000 se produjo una explosión de restaurantes y bares de dueños argentinos; la apertura no parece haber alcanzado su cresta. "Aunque sólo en Madrid ya existen unos setenta restaurantes argentinos, creemos que el sol sale para todos", dice Rigatuso.

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