Estudian la implantación del control de capitales

Por Martín Kanenguiser De la Redacción de LA NACION
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16 de mayo de 2003  

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, mira al Sudeste, asiático.

Para sostener el tipo de cambio, el titular del Palacio de Hacienda estudia la posible implementación de un sistema de control de capitales.

Altas fuentes del Ministerio de Economía indicaron a LA NACION que el Gobierno no esperará de brazos cruzados ante las oscilaciones del dólar registradas en las últimas semanas. Pasada la abrupta transición electoral, el equipo económico retomó esta iniciativa que ya estaba en la cabeza de Lavagna desde hace un buen tiempo. El esquema pasaría por imponer un plazo mínimo de "estada" a los capitales de corto plazo, al menos de 45 o 90 días, con la intención de evitar una mayor caída de la divisa norteamericana.

"Tenemos de nuestro lado al titular del Fondo Monetario, Horst Kšhler, y a la revista The Economist", aclaró anoche una fuente muy cercana a Lavagna.

A pesar de la suba registrada ayer en el dólar los integrantes del equipo económico pretenden que el valor se sostenga en torno de los tres pesos por unidad. Entre varias preocupaciones se destaca la "pérdida de competitividad" para las exportaciones argentinas, indicó uno de los integrantes del equipo económico. El tipo de cambio real pasó de $ 2,80 en diciembre pasado a $ 2,41 el último mes, según los datos preliminares que maneja el Palacio de Hacienda. Ante esta caída, el ministro cree que la Argentina podría apelar por un plazo determinado al modelo de restricción al ingreso de capitales aplicado por el gobierno malayo luego de la crisis de las monedas asiáticas en 1997 y del default ruso en 1998. En septiembre de aquel año, luego de una devaluación del 40% en el ringgit, el gobierno de Matahir Mohamad implantó una serie de restricciones que, según la íntima visión de Lavagna, luego de haber sido criticadas furiosamente ahora gozan de cierto beneplácito en la comunidad internacional. Aunque Lavagna discutió este tema con sus pares de Brasil y Chile sabe que en el primer país hay una "dogmática" oposición del Banco Central y que el segundo está impedido de sumarse por el tratado de libre comercio firmado con los Estados Unidos.

Por su parte, el presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, señaló hace dos semanas en un panel en Washington del Consejo de las Américas sobre "flujos de capital e inversiones", que los países emergentes deben contar con instrumentos para defenderse de los violentos shocks de capital. Sin referirse a la coyuntura local, el titular del BCRA dejó en claro que existe un correlato negativo entre los flujos a los mercados emergentes y a Estados Unidos.

De todos modos, la estrategia seguida por el BCRA hasta ahora ha sido provocar una fuerte baja de tasas, de 10 puntos en un mes, sin pensar en esta polémica medida de control que está bajo el análisis de Lavagna.

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