Expuestos al riesgo de las telecomunicaciones

Los préstamos a ese sector son críticos para el análisis de los entes controladores de los bancos
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28 de octubre de 2000  

LONDRES.- Con los auspicios del Foro para la Estabilidad Financiera (FEF), un comité de los bancos grandes y buenos, creado luego de la crisis financiera provocada por la cesación de pagos de Rusia en 1998, los controladores han comenzado a estudiar atentamente la exposición de las entidades a las empresas de telecomunicaciones.

El Barclays de Gran Bretaña ofrece un buen ejemplo del grado de exposición de algunos bancos. En su punto más alto, Barclays llegó a estar expuesto a las telecomunicaciones por unos US$ 20.000 millones. La mayor parte de estos créditos había sido otorgada a tan sólo tres empresas: Vodafone, British Telecom y Orange. Esa porción se ha reducido algo ahora, gracias en parte a presiones de los entes normativos. Pero los funcionarios aún están tratando de descubrir cuánto es el total de la exposición de los grandes bancos, si llegaron a esa situación de un modo que demuestra un manejo adecuado del riesgo y si, en el caso de que algunas empresas de telecomunicaciones quedaran panza arriba, podrían amenazar de muerte a sus acreedores.

Los bancos con pequeñas franquicias de banca de inversión y mala distribución, que han estado utilizando sus balances para tratar de meterse a la fuerza en el negocio, probablemente sean los más expuestos.

En manos de inversores

Su problema es que pasada la exuberancia de fines del año pasado y los meses anteriores de este, los inversores se han vuelto cada vez más renuentes a comprar activos de telecomunicaciones de cualquier tipo.

El valor de sus acciones ha caído y el rinde de sus bonos ha subido una cuesta empinada.

Las preocupaciones se han centrado en los US$ 300.000 millones más o menos que las firmas de telecomunicaciones tendrán que invertir en la compra de licencias de tercera generación y en la construcción de la infraestructura correspondiente.

Las agencias ya han bajado mucho la calificación de las compañías de telecomunicaciones por el inmenso monto de las deudas que han tenido que asumir.

La capacidad de los bancos de reducir su exposición a las compañías de telecomunicaciones dependerá de que los inversores recuperen el apetito por tales deudas.

Cuanto más tiempo los inversores rechacen los activos de las telecomunicaciones, tanto peor se vuelve la situación para los bancos que han prestado a tales firmas.

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