Frenar la inflación y renegociar la deuda, los desafíos más urgentes

Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo
El equipo económico de Fernández buscará firmar un pacto social y reestructurar vencimientos de corto plazo
Sofía Diamante
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28 de octubre de 2019  

El flamante presidente electo, Alberto Fernández, no tendrá una tarea sencilla al comienzo de su gestión, en la cual deberá desactivar las presiones económicas de corto plazo, como la aceleración de la inflación, los vencimientos de deuda pública y la falta de reservas del Banco Central.

Si bien el futuro equipo económico no está confirmado, los principales referentes que acompañan a Fernández son Matías Kulfas -exdirector del Banco Nación y exgerente general del Banco Central-, Cecilia Todesca -exjefa de Gabinete del Banco Central-, Guillermo Nielsen -secretario de Finanzas entre 2002 y 2005-, Emmanuel Álvarez Agis -exviceministro de Economía- y Martín Redrado -presidente del Banco Central entre 2004 y 2010-.

Sobre la base de las declaraciones que hicieron públicas en los últimos meses, hay dos políticas económicas que están entre sus prioridades cuando asuman el poder: armar un acuerdo social con todos los actores económicos, incluidos empresarios y sindicatos, para coordinar las expectativas de inflación, y renegociar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con los acreedores privados.

"Tenemos que sentarnos a negociar con el FMI porque los vencimientos están concentrados en dos años", fue el comentario que hizo Todesca, luego de reunirse con el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, tras las PASO. Al momento, el Fondo le prestó al país US$44.100 millones de los US$56.300 millones contemplados en el acuerdo con el organismo. El FMI dijo que buscará conocer el plan económico del próximo gobierno antes de sentarse a negociar.

De la mano de la negociación con el Fondo estará la reestructuración de la deuda con los bonistas privados. Aunque entre los referentes de Fernández se habló en público de hacer una negociación parecida a la que aplicó Uruguay en 2003, que implicó prorrogar los pagos por cinco años sin hacer quitas ni reducir intereses, en el mercado creen que la negociación será con quita, ya que el país está lejos de lograr el superávit fiscal necesario para ese tipo de acuerdo. La duda entre los inversores, por lo tanto, es si la reestructuración será con quita de capital o con quita de intereses.

Más urgente aún será para el próximo gobierno frenar la inflación, que se aceleró en los últimos dos meses con la brusca suba del tipo de cambio en más del 25%. El plan principal de Alberto Fernández es crear, por ley, un Consejo Económico y Social, para "frenar la inercia inflacionaria, discutir mecanismos de traspaso de inflación a precios más moderados y generar mecanismos de actualización del salario real consistentes con los empresarios y los sindicatos", según había dicho Matías Kulfas.

¿Por dónde se impulsará el crecimiento? Para los referentes del Frente de Todos, el motor de la economía serán las exportaciones, y por eso señalaron la importancia de tener un dólar competitivo. "Esta idea de apreciar el tipo de cambio genera beneficios de corto plazo, pero problemas de largo, desalienta la inversión y las exportaciones", dijo Kulfas.

Reactivar el consumo será otra forma de volver a poner en marcha la economía, por eso entre los referentes económicos hablan de mejorar los salarios reales.

Estas medidas, sin embargo, generan una contradicción con la situación de las cuentas fiscales. Para este año, los analistas prevén un déficit de 1% del PBI. Por lo tanto, la duda es de dónde saldrá el dinero para inyectar en la economía, teniendo en cuenta que el mercado de créditos quedó completamente cerrado para el país luego de las PASO.

Entre los referentes de Fernández señalaron que se podría volver a recurrir al financiamiento del Banco Central, que implica volver a emitir dinero para transferir al Tesoro nacional. "Que el déficit fiscal se financie con el Banco Central es una herramienta que existe, pero se debe usar de manera moderada y prudente. Hay que buscar herramientas que permitan lo antes posible restablecer el crédito y poner la economía en marcha", había señalado Kulfas, economista del Grupo Callao, el think tank que creó Alberto Fernández.

Otras contradicciones se generan con la voluntad del próximo presidente de lograr el superávit fiscal, pero al mismo tiempo evitar ajustar el precio de las tarifas, que actualmente están atrasados: el usuario promedio paga un 40% del costo de las tarifas de luz y gas y el resto lo subsidia el Estado.

En el más corto plazo, el próximo gobierno heredará también un cepo cambiario que podría restringirse aún más en las próximas horas, y un control de capitales que afecta el comercio exterior. Una opción que se planteó sería desdoblar el tipo de cambio, aunque entre los referentes de Fernández dijeron que "no se está evaluando".

Finalmente, entre el equipo de Fernández se habló mucho de la importancia de mantener competitiva Vaca Muerta, ya que generará las divisas que actualmente le faltan al país. Entre las medidas que se analizan está la de bajar impuestos al sector.

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