Fuerte caída de la inversión en el sector

Desde la venta de Entel a 2002, pasó de un promedio de US$ 1500 millones al año a 150 millones; presentan plan estratégico
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17 de mayo de 2003  

Trece años después de la privatización de Entel (Empresa Nacional de Telecomunicaciones) y dos años más tarde de que empezara la desregulación del sector, la industria de las telecomunicaciones aparece en una encrucijada: ¿de qué manera salir del estancamiento y a la vez contribuir al crecimiento de la economía en medio de la crisis?

Entre 1990 y diciembre de 2002 los indicadores del sector crecieron de forma explosiva: sólo la cantidad de teléfonos pasó de poco más de 3.000.000 de líneas a 8.000.000, la inversión era en promedio de 1500 millones de dólares anuales y el plan de desregulación prometía atraer a gran cantidad de nuevas empresas para prestar más y mejores servicios.

De hecho, llegaron nuevos competidores para sumarse a Telefónica y Telecom: entraron AT&T Latinoamérica, Techtel (del grupo Techint y la mexicana América Móvil), Impsat, y los proveedores de acceso a Internet crecieron en forma exponencial.

Pero la concentración y decantación fueron inevitables y son pocos los jugadores que lograron sobrevivir. El más beneficiado resultó ser el sector corporativo, ya que los nuevos operadores se pelean por ese mercado, el más atractivo desde el punto de vista económico.

En definitiva, hay servicios regulados (como la telefonía local) y están aquellos que se pueden prestar en libre competencia, como el acceso a Internet y las llamadas de larga distancia nacionales e internacionales.

Números movedizos

En los últimos años, la facturación de la industria de las telecomunicaciones varió significativamente. En 1998 alcanzó a 12.000 millones de dólares. Al año siguiente, el sector alcanzó US$ 15.000 millones.

En 2000, cuando las cuatro operadoras de entonces (Telecom, Telefónica, CTI y Movicom) se preparaban para la apertura total del mercado y gastaron fuertes sumas en publicidad sobre las bondades de la competencia, las ventas sumaron 15.700 millones de dólares, de los cuales sólo telecomunicaciones representó 11.500 millones (igual en pesos que en dólares, ya que hasta ese momento estaba vigente la convertibilidad).

En 2001, la totalidad de la facturación del sector fue 13.989 millones de dólares, pero telecomunicaciones ya sintió la caída, con ventas por 10.319 millones de pesos o dólares.

En 2002, devaluación mediante, la facturación total del sector (incluyendo tecnología e informática) se estimó en 11.700 millones de pesos, de los cuales 9700 millones serán facturados por el sector de telecomunicaciones.

Sumada a la recesión local y a la crisis económica, la industria atravesó su propia debacle, que hizo que las inversiones pasaran de un promedio anual de 1500 millones de dólares anuales a 150 millones de dólares durante el año pasado, el mercado se viera reducido y creciera el desempleo.

En este contexto Luis Perazzo, presidente de la Cámara de Comunicaciones e Informática (Cicomra), destacó que "es necesario proteger la evolución alcanzada en la Argentina, que es comparable con los niveles de los países más avanzados y cuya contribución al desarrollo general de la economía es indudable".

Cicomra agrupa a las grandes empresas operadoras como Telefónica, Telecom, CTI y Movicom. También a proveedoras como Siemens, Nortel, BGH y Avaya, y a las de informática como IBM, Computer Associates, Dell y Microsoft.

Un plan estratégico

La semana pasada Cicomra les planteó al ahora presidente electo Néstor Kirchner y su equipo económico la necesidad de contar con un plan estratégico para el sector, cuya aplicación contribuya al desarrollo del país. Según señaló Perazzo, "se trata de un plan que debería ser suscripto por los diferentes actores de la comunidad y del gobierno, trascendiendo a las distintas administraciones".

El plan estratégico se orienta sobre cuatro ejes: el marco económico, el desarrollo del sector, la contribución a la transparencia y eficiencia de la gestión de gobierno y el desarrollo social. Asimismo, se establecieron metas y se proponen 35 acciones para alcanzar los objetivos propuestos.

Entre las medidas de corto plazo, se plantea:

  • Desarrollar un programa para generar el acceso de las Pyme y los microemprendimientos a las tecnologías de punta.
  • Promulgar y reglamentar una ley de software para promover el desarrollo del sector.
  • Crear un régimen especial de aranceles de insumos y de reintegros del sector.
  • Poner un techo a la carga impositiva (piden una rebaja de la mitad del IVA).
  • Profesionalizar los entes reguladores.
  • Facilitar el acceso al crédito para las inversiones empresariales en bienes de capital tecnológico.
  • Concretar el sistema de servicio universal (es decir, de qué manera brindar acceso a los servicios a toda la población).
  • Limitar la asignación de licencias y del espectro a las empresas con mayor compromiso de inversión.
  • Aunque no está dentro del plan estratégico presentado por Cicomra, la agenda ineludible para la próxima gestión tendrá que escuchar las demandas específicas de Telefónica y Telecom: el ajuste de tarifas y la renegociación de las deudas de las empresas privadas.

    Esos son dos de los puntos prioritarios dentro de la renegociación global de la deuda del país, definiciones que abarcan a todas las empresas de servicios públicos privatizados, que ahora aguardan definiciones.

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