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Generalizado respaldo al acuerdo automotor

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25 de marzo de 2000  

"Más importante que los detalles del acuerdo es el hecho de tener ahora un acuerdo." La frase de José Pinheiro Neto, dirigente de los empresarios del sector automotor brasileños, resumió ayer el estado de ánimo y de apoyo que cosechó en los industriales de Brasil y la Argentina la firma de nuevas reglas de juego para la industria automotriz de ambos países.

"Es un acuerdo esperanzador. El beneficio concreto para la Argentina es que permitirá generar más trabajo para la industria de autopartes", dijo el presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), Ricardo D´Amato.

La Argentina y Brasil firmaron un acuerdo automotor hasta el 31 de diciembre de 2005, que fija las reglas para la comercialización de automotores y piezas. Se estableció que los automotores deberán tener un 30% de contenido nacional.

"Las empresas precisamos dos años de planeamiento para lanzar un vehículo. Así como estábamos hasta ahora, cambiando las reglas cada dos meses, era imposible planear nada a futuro", dijo el titular de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos de Brasil (Anfavea), Pinheiro Neto. Dijo estar "muy contento" con el acuerdo, y que incluso llamó por teléfono a la secretaria de Industria, Débora Giorgi, para expresarle sus felicitaciones. Afirmó estar de acuerdo con todos los puntos firmados, incluso del contenido "supernacional" del 30%, al cual los empresarios brasileños se oponían. "Nosotros mismos -dijo- participamos de la elaboración del acuerdo."

El titular de AFAC, D´Amato señaló que del acuerdo surgen datos buenos. "El primero es que se cerró (la negociación) y eso era vital porque nadie tomaba ninguna decisión de inversión hasta saber qué iba a pasar. Ante una duda de inversión las empresas se decidían sobre el país más grande".

"Nos asegura un 30% de contenido local, lo cual nos garantiza un mayor trabajo. Yesto representa un 15 o un 20% más de trabajo, que es central".

Para el presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba, Emilio Graglia, lo importante del acuerdo "es que cambia las expectativas, que hasta hace poco eran muy negativas porque no se tenían reglas de juego claras".

De todos modos, se mostró mesurado sobre los resultados inmediatos. "Seguramente no vamos a cambiar los niveles de producción o de empleo en los próximos 30 o 60 días, pero sí en el mediano plazo".

El máximo dirigente del Sindicato de Mecánicos (Smata) de la provincia mediterránea, Omar Dragún -sector que soportaba cesantías y suspensiones-, se declaró satisfecho por el acuerdo. El autopartismo quedará ahora protegido y las terminales podrán planificar la producción para los próximos años, dijo.

Reveló que en las negociaciones con el gremio las terminales plantearon que "no podían llevar adelante, ante la casa matriz, las gestiones para (fabricar) algunos modelos porque la Argentina no era confiable. Al no tener un régimen establecido, preferían Brasil porque los costos eran mucho menores y si había alguna diferencia podía ser absorbida, en cambio, en la Argentina no".

Por su parte, el ministro de la Producción de Córdoba, Juan Schiaretti, expresó su satisfacción porque en el acuerdo "se vieron plasmados los cuatro puntos solicitados por Córdoba" al gobierno nacional anterior y al actual. "Da tranquilidad, y espero que ahora se eliminen las trabas que había para que las terminales asignen nuevos modelos y continúen produciendo en Córdoba", manifestó.

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