Complicó Griesa la emisión de deuda

Exigió explicaciones por pedido de NML a bancos que ofrecían bonos argentinos
Martín Kanenguiser
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27 de febrero de 2015  

A pedido de los fondos buitre, el juez de Nueva York Thomas Griesa complicó los planes de emisión de deuda argentina al exigirles información a dos bancos internacionales que habían empezado a ofrecer un bono del país a sus clientes.

En una orden escrita, Griesa les ordenó al JP Morgan y al Deutsche Bank que ayer le entregaran en su juzgado "toda la información" referida a "la inminente colocación de aproximadamente US$ 2000 millones del Bonar 2024 de la Argentina", que había trascendido en medios internacionales anteayer.

La orden surgió por pedido del fondo buitre NML, que opinó que ambos bancos ayudarían al país a violar los derechos de los bonistas que ganaron el juicio del pari passu. Los bancos suspendieron su participación. De todos modos, el Ministerio de Economía dijo que "esto no cambia la idea de emitir deuda".

La fuente del Palacio de Hacienda cuestionó al magistrado: "Griesa sigue respondiendo a los pedidos de los fondos buitre; un día NML pide algo y enseguida Griesa responde a ese pedido, con el que no estamos involucrados".

La orden de Griesa indicaba que "de inmediato" JP Morgan y el Deutsche debían brindar datos por la exigencia de NML.

Un cable de la agencia Reuters generó una fuerte polémica entonces al expresar: "La Argentina suspende venta de bono 2024 denominado en dólares", por la orden del juez, según "dos inversores con conocimiento directo de la operación". La suspensión, según la agencia, "si se mantiene en el tiempo, podría perjudicar el financiamiento de la Argentina".

Pero la fuente del Palacio de Hacienda comentó a LA NACION: "No se puede suspender algo que nunca se empezó. La Argentina no confirmó ninguna colocación; sólo confirmó que estaba abierta a recibir propuestas. Nada más. El resto es pura imaginación". Por esta razón, la fuente destacó: "Nada cambió desde que dijimos que estábamos analizando una emisión".

Anteayer, desde Economía habían confirmado el interés en salir al mercado por las condiciones favorables, con el objetivo de conseguir dólares para tratar de reactivar la economía y frenar la inflación por medio del atraso cambiario.

Pese a las tajantes palabras oficiales, varias fuentes confirmaron a LA NACION que el Deutsche y el Morgan ofrecieron anteayer el Bonar a sus clientes "para tantearlos a ver si comprarían los bonos y a qué precio lo harían".

"Estuvieron muy activos y recibieron una buena respuesta; el mercado está muy interesado por el rendimiento que ofrece la Argentina, que, en el caso del Bonar 2024, podría rondar el 8,40 por ciento", indicó una fuente con clientes que recibieron ofertas de los bancos. Lo que curiosamente no tomaron en cuenta las entidades involucradas era el reclamo de NML y la respuesta de Griesa.

Al respecto, desde una de las entidades admitieron a LA NACION que los abogados "estaban al tanto de este riesgo, sabían de la posible reacción de NML y resta saber si la idea es suspender la preventa por unos días o en forma definitiva".

El abogado Marcelo Etchebarne, socio del estudio Cabanellas, dijo a LA NACION que hubo un error de estrategia. "La Argentina se debería haber blindado explicando que en esta emisión con ley argentina no hay ningún activo embargable en Estados Unidos porque los fondos surgen y se pagan en Buenos Aires", expresó el especialista en deuda.

Etchebarne agregó que "el otro riesgo es que el banco colocador debería haber alertado sobre la posibilidad de que Griesa la semana que viene declarara que los bonos con ley local estuvieran sujetos a un embargo, lo que hubiera generado un fuerte desplome en su precio". Y, en consecuencia, podría haberle generado reclamos judiciales de los clientes a los bancos.

Cerca de los holdouts explicaron que la presión sobre los bancos se aplicó porque "hay juicios en todo el mundo contra la Argentina y la información que pueden proveer nos puede servir para embargar los fondos de la nueva emisión".

El jefe de analistas del banco Bulltick de Miami, Alberto Bernal, dijo a LA NACION que "los bancos se asustaron por la advertencia de Griesa, pero la emisión va a salir en el corto plazo porque hay mucha gente que quiere entrar, como lo demuestra el rally tan brutal que se ha visto en los bonos".

Por su parte, el ex secretario de Finanzas Daniel Marx opinó que para que la emisión se haga "deberían pensar en un bono más corto, tal vez a cinco años, y sin un precio fijo, a diferencia de lo que se hizo a fines de 2014".

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