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La Argentina y Brasil firmaron la paz en autos

Pactaron una transición que culminará en diciembre de 2005 con la liberación del comercio en esa industria; hoy siguen las negociaciones por otros conflictos sectoriales
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24 de marzo de 2000  

Los gobiernos de la Argentina y de Brasil anunciaron ayer, tras dos años de negociaciones, las reglas de juego del comercio automotor en el Mercosur hasta el 31 de diciembre de 2005.

El acuerdo final no tuvo mayores sorpresas respecto de lo que se venía negociando en los últimos años, y el gobierno argentino confía en que dos de los puntos acordados logren revitalizar la industria autopartista, la más golpeada por la devaluación del real.

El primero es que para que un auto se comercialice entre los dos países sin pagar arancel de importación deberá estar compuesto con un 30% de partes hechas en la Argentina (otro 30% será de origen brasileño, y el resto puede ser importado de terceros países). El segundo es que las empresas que no respeten los límites máximos de importaciones desde Brasil deberán pagar una multa mayor que la que proponía la administración Cardoso.

Por otro lado, lo que el Gobierno no pudo conseguir fue que la medición de estos desequilibrios de comercio bilateral se contabilicen por sectores (autos, autopartes, camiones y maquinaria agrícola). "Se tomará el comercio global en dólares de todo el universo automotor", explicó la secretaria de Industria, Débora Giorgi. Así, dentro de una cuenta global puede haber grandes desequilibrios en el comercio de algunos sectores, que es lo que temen los autopartistas locales.

El vicenciller argentino, Horacio Chighizola, aprovechó la ocasión para responder a los que llamó "agoreros" y "pesimistas". "Esto muestra que el relanzamiento del Mercosur es posible. No podemos satisfacer a todos los sectores, pero me voy con la conciencia tranquila de que hicimos todo el esfuerzo. Y muestra que no ser enérgico no es sinónimo de debilidad", dijo.

Los puntos del acuerdo, que podría comenzar a regir el 1º de julio de este año, fueron anunciados por los dos negociadores argentinos y, del lado brasileño, por el embajador ante el Mercosur, José Botafogo Gonçalves, y el secretario de Política Industrial, Helio Mattar.

El anhelo de la cancillería argentina es que los dos presidentes puedan viajar a las reunión de cancilleres y ministros de Economía y Defensa, que se realizará el 26 de abril en el sur de la Argentina, para firmar el acuerdo bilateral. Ambos países procurarán hoy avanzar en los otros puntos conflictivos de la agenda, el intercambio de acero, calzado, textiles y pollos.

Aranceles

El acuerdo establece un arancel externo común del 35% para importaciones de vehículos desde terceros países, que no estarán sujetas a cupo. Para camiones y ómnibus se parte de un arancel del 25% para unidades de hasta 5 toneladas y del 18% por encima de esa capacidad. En 2006 el arancel subirá al 35%. Giorgi consideró esta medida como "un logro para la competitividad de la industria argentina".

En autopartes, el cronograma se inicia con niveles del 7,5, 8,5 y 9,5% cuando se trate de piezas destinadas a la producción de vehículos, y del 17, 19 y 21 por ciento cuando sean partes para repuestos. En ambos casos se llegará al fin de la transición con niveles de 14, 16 y 18 por ciento, según la categoría de producto. Cuando se trate de autopartes no producidas en el país, las terminales podrán importarlas pagando sólo el 2% de arancel.

Para la maquinaria agrícola se fijó un arancel del 14%, como el que rige en la Argentina y que Brasil comenzará a aplicar el año próximo desde el nivel actual del 19 por ciento.

Hasta ahora, por cada dólar que ingresaba por la exportación de vehículos al otro país se debía importar por el mismo valor. El nuevo acuerdo establece un régimen flexible, con márgenes de incumplimiento (en más o en menos) del 6,2% este año, del 10,5% el próximo, del 16,2% en 2002 y del 22,2% en 2003. Durante los dos años siguientes, un comité automotor integrado por los dos países deberá determinar el nuevo nivel, que no deberá ser inferior al último vigente. A partir de 2005, el comercio será liberado. Las empresas que se desvíen de esos límites, deberán pagar un recargo equivalente al 75% del arancel vigente en el caso de autopartes, y del 70% para automóviles.

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