La confianza volvió, pero a plazo fijo

Los precios financieros siguen muy elevados si el horizonte de las operaciones es mayor a 30 días; el aporte del factor elecciones
Javier Blanco
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29 de agosto de 2001  

Los operadores financieros parecen descontar que el escenario de mayor calma que apareció tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) deberá enfrentar duras pruebas para consolidarse, a juzgar por los precios que se negocian en la plaza financiera local.

Para llegar a esta conclusión, los analistas reparan en los valores a que se concretan las operaciones en los mercados interbancario y cambiario cuando los plazos se prolongan más allá de los 30 días.

Reparan que si se alargan los horizontes de las apuestas los precios se revelan mucho más renuentes a caer, al menos a la velocidad que lo han hecho las operaciones que se concretan a muy corto plazo en los últimos días.

Una demostración la dio la evolución de la tasa a la que se negocian los préstamos entre bancos -call- para el muy corto plazo (24 o hasta 72 horas -en el caso de los fines de semana-), que en una semana cayó del 32 al 5,75% anual para operaciones en pesos y del 16 al 5,50% en dólares. Pero las transacciones en pesos a una semana se realizan al 9,5% anual, a 15 días se elevan al 20 por ciento y a un mes no hay operaciones.

La progresión de los mismos préstamos en dólares muestra que a una semana se pactan al 6,5%, a dos semanas al 10,5% y a un mes al 20,5% anual.

Es decir que mientras los precios para las operaciones concretadas a muy corto plazo se redujeron entre 4 y 5 veces en una semana, cuando el horizonte de la inversión se pone a un mes o más la disminución, en el mejor de los casos, fue de dos veces.

Lo propio se verifica en el precio al que se opera el dólar a futuro. Mientras las operaciones con esa divisa a 30 días cayeron de 1,08 a 1,0165 al término de la última semana, las que se realizan a un año bajaron sólo de 1,432 a 1,34.

Razones para la desconfianza

Para el ex secretario de Programación Económica y actual consultor financiero Miguel Bein, el diferencial de precios está demostrando "que las dudas se mantienen, especialmente teniendo en cuenta que estamos a 45 días de una elección en la que, si uno se deja guiar por las encuestas, no hay candidatos con chances de ganar que defiendan la política que adoptó el Gobierno. Y éste es un dato que los inversores no pasan por alto", advierte.

"La tasa de call y el dólar futuro plantean relativa calma para el muy corto plazo, pero es cierto que se mantiene un horizonte sin visibilidad cuantitativa más allá de los 30 días", admite Raúl Buonuome, de SBS Sociedad de Bolsa.

Para Martín Benegas Lynch, socio de Delphos Investment, "el precio de los préstamos interbancarios a 30 días se resiste a bajar porque se mantiene alineado con las tasas que los bancos están convalidando para tentar a los ahorristas a devolver sus plazos fijos".

Pero en el caso del alto costo que mantiene el dólar en operaciones a un año, entiende que obedece a los temores sobre una devaluación que se mantienen en el exterior y que, localmente, condicionan los movimiento de los gerentes financieros de las empresas internacionales con filiales en la Argentina.

"Esto no habilita para decir que los inversores del exterior apuestan contra el país, como a veces se dice por ahí, ya que una enorme mayoría de las operaciones son coberturas tomadas sobre la exposición que tienen en la Argentina empresas multinacionales", indica el financista.

"El acuerdo de la semana pasada trajo tranquilidad al mercado financiero. Pero está claro que esa mejora no llega a trasladarse al mediano plazo, dado que el seguro de cambio a un mes cotiza al 23% anual", admite Ricardo Cavanagh, estratego de mercado de Raymond James Argentina.

Su colega Liliana Funes advierte que la baja de esos precios estará atada a la "cohesión efectiva que muestren las autoridades políticas y al progresivo cumplimiento del déficit cero, especialmente luego de las elecciones de octubre", señala.

Para Buonuome, "el dólar futuro sólo se desinflará si el Gobierno esta vez acierta en el manejo de los tiempos. Pero será difícil que esto se produzca antes de las elecciones".

Buscarán no afectar la liquidez local

La conducción del Banco Central de la República Argentina analizará mañana si mantiene la rebaja en las exigencias de requisitos mínimos de liquidez (RML) que plantea a las entidades o, en virtud de la recuperación que ha demostrado el mercado en las últimas horas, vuelve a elevar en un punto porcentual la posición.

Se trata de la cantidad de dinero que se obliga a los bancos a inmovilizar del que captan del público como depósitos por un criterio de solvencia. "Se están analizando los datos de los últimos días. Vamos a hacer sintonía fina", admitieron ayer en la entidad. Entre los banqueros se da por descontado que el BCRA prorrogará la baja en los requisitos dispuesta en medio de la crisis y mantendrá un criterio trimestral para exigir la integración. Esta suposición y la activa inyección de fondos mediante pases (ayer se colocaron 1880 millones) ayudaron a desinflar fuertemente las tasas de call en las últimas horas.

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