La era del hielo, pero en la góndola

El consumo de alimentos congelados todavía tiene mucho para crecer en los paladares argentinos
Alfredo Sainz
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17 de julio de 2011  

En un momento en que el mercado argentino no figura en la lista de las prioridades de las grandes multinacionales, el negocio de los alimentos congelados se perfila como una de las contadas excepciones. En los últimos meses la alemana Dr. Oetker puso un pie en el país con la compra de la firma local Fausto y ya empezó a importar desde Brasil su línea de pizzas congeladas Ristorante, con el objetivo de competir contra Sibarita. El origen brasileño es compartido por Seara Alimentos. La marca pertenece al grupo Marfrig -que en la Argentina controla al frigorífico Quickfood-y ahora empezó una expansión internacional, que incluyó la compra de la fábrica que tenía Arcor en la provincia de Santa Fe. A nivel local, sus primeros pasos se concretaron con el lanzamiento de las hamburguesas, salchichas y pavitas con la marca Seara. En la lista de nuevos jugadores también hay que incluir a la argentina El Noble, que ya incursiona en el negocio, a través de la exportación de empanadas y pizzas supercongeladas y también admitió que le interesa replicar el negocio aquí.

Terreno para crecer

De acuerdo con un estudio de la consultora Nielsen, el negocio de los alimentos congelados en 2010 facturó $ 1162 millones y en los últimos cuatro años viene creciendo a una tasa del 7% anual, contra el 3% del rubro alimentos en general. La Argentina, con un consumo per cápita de 1,6 kilos anuales, se encuentra entre los mercados menos desarrollados en la región, a bastante distancia de Chile -donde el consumo se ubica en los 3,9 kilos- y de Brasil (3,7 kilos). La distancia es sideral, cuando se compara a la Argentina con los niveles de consumo de congelados en el Primer Mundo. Lideran los ingleses, con un consumo anual de 42,5 kilos, seguido por Estados Unidos (36 kilos) y España (19 kilos).

La oferta nacional

Granja del Sol, de la empresa Molinos Río de la Plata, es la marca más grande en alimentos congelados, con un liderazgo consolidado en varias categorías como patitas y empanados de pollo, vegetales y milanesas de soja. La empresa enfrenta a rivales como Quickfood, que con Paty es la número uno en hamburguesas; McCain, que se impone en pizzas con Sibarita; o Vegetalex, que le disputa el liderazgo en milanesas de soja. Las marcas propias de los supermercados, por su parte, sólo pudieron hacer pie en el segmento de los vegetales congelados -espinacas, acelga, choclo, brócoli- que prácticamente no tienen proceso industrial alguno.

Lo que viene

A nivel mundial, la categoría de alimentos congelados que lidera el crecimiento es la de los platos listos, aunque todavía no termina de despegar en el mercado local. "Propuestas como una colita de cuadril con papas que sólo tiene que ser descongelada para ser servida están en alza en los mercados de Europa o de los Estados Unidos, aunque todavía no creo que estemos preparados en el país. La cultura argentina no lo permite, porque la mujer siente que tiene que cumplir con el mandato familiar de tener algún tipo de participación en la preparación de la comida, lo que explica que funcionen muy bien los productos listos para cocinar y no tanto los platos listos", señaló Carolina Marro, gerente de Grupo de Marcas Congelados de Molinos.

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