La factura migró del papel a la Web

Cada vez más empresas de servicio ofrecen el comprobante electrónico a sus clientes; es más rápido, eficiente y se garantiza la entrega
Katherine Villavicencio
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29 de enero de 2012  

El documento es el mismo, pero su formato y forma de entrega cambiaron: no es más de papel, el ensobrado pasó a la historia y ya no llega al pie de la puerta. Ahora se recibe en el correo electrónico o en un sistema de cuentas online creado por las compañías de servicio.

La factura electrónica, una presentación digital del tradicional comprobante impreso, ganó terreno en la Argentina desde 2006 y cada vez más empresas la ofrecen. Las telefónicas, las operadoras de Internet y de televisión por cable, las empresas de servicios básicos (gas y luz) y de medicina prepaga entraron en el sistema, e incentivan a los clientes en sus sitios web para que se suscriban al nuevo formato.

Las compañías celulares fueron unas de las pioneras, hace tres años, y hoy ofrecen canje de puntos o paquetes de mensajes gratis a los clientes que se suscriben a la modalidad electrónica. Telefónica, por ejemplo, intensificó su campaña en 2011 y ya tiene 1.500.000 clientes que reciben la factura online y otro millón que la recibe en los dos formatos. "La principal ventaja tiene que ver con la rapidez, porque en el mismo momento que se genera, se envía a la digitalización para que vaya a la Web", dice María Zavalski, gerente de Canal Online de Movistar.

En Claro, en cuyo sitio web se incentiva la suscripción con un video, el 40% de sus 19 millones de usuarios en la Argentina, se adhirieron. Fernando del Río, director de mercado masivo de Claro, dice que migraron al formato digital por una preocupación ecológica, por el acceso cada vez más masivo a Internet, y la efectividad y comodidad que representa para la empresa y el cliente.

Desde 2009, Personal también comenzó con el uso de factura digital como parte de la campaña Conciencia celular, que busca discontinuar el uso del papel. Durante 2010, más de 150.000 clientes se suscribieron y en 2011 llegaron a los 370.000.

Desde la masificación que tuvo con las operadoras celulares, la emisión de comprobantes electrónicos no paró de crecer. Gire, compañía que ofrece este servicio a unas 20 empresas en el país, procesó 250 millones de comprobantes electrónicos en 2011, un 30% más que en 2010. "Para comparar, durante todo 2007 nuestro volumen procesado había sido un poco más de 2 millones (...) ahora procesamos alrededor de 30 millones de comprobantes al mes", cuenta Marcelo Saragusti, gerente de Marketing de Gire.

El mercado, explica Saragusti, se viene moviendo al ritmo de dos factores: la obligatoriedad que impuso la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la decisión de las empresas de emitir la factura electrónica por sus beneficios.

Guido Pinto, gerente de Marketing y Ventas de Planexware, empresa dedicada al intercambio electrónico de documentos, coincide con ello. Dice que creció mucho desde que la AFIP obligó a los exportadores e importadores a usar facturas electrónicas.

Cada empresa puede desarrollar su sistema de factura electrónica o contratar a una compañía especializada que ofrezca el servicio, cree una plataforma para administrarlas y genere así el vínculo con el cliente. Cualquiera que sea el caso, es necesaria una autorización de la AFIP, que asigna un número de CAE (Código de Autorización Electrónico) para poder emitirla.

El CAE es un número distinto del de la factura, y para obtenerlo hay dos procedimientos que establece la AFIP. En uno, dice Pinto, obliga a las empresas a señalar el CUIT (Código Unico de Identificación Tributaria) de la empresa emisora, el CUIT de la compradora y el total de la factura. El otro esquema requiere todos los detalles de ambos contribuyentes. "El contribuyente tiene que informar qué facturas emitió con ese número de CAE de forma quincenal. Sin eso, no te dan un nuevo CAE", aclara Carlos Pinto, director comercial de Planexware.

Gire y Planexware ofrecen a las empresas -además de la validación en la AFIP- alternativas para la adhesión de los usuarios, acuerdos con canales de pagos electrónicos y portales propios para visualizar las facturas. Con su usuario o en el mail, los clientes pueden visualizar los consumos, pagar, imprimir o archivar la factura sin necesidad de que llegue a su casa.

También en los sites es posible consultar las últimas 6 o 12 facturas emitidas y, según la empresa de servicio, recibir por SMS o mail un recordatorio de la fecha de vencimiento y el monto de su factura.

Ahorro a largo plazo

Florencia Franchini, gerenta de Comunicación al Cliente de DirecTv, con más de 100.000 clientes adheridos a factura electrónica, habla también de un ahorro a largo plazo, porque se imprimen menos facturas y se envían menos por correo. "Por otro lado, hay una inversión en desarrollo de sistemas para que esto sea posible", explica.

El precio de una factura depende del volumen. Una empresa pequeña que solicite unas 2000 facturas pagará unos 2000 pesos, un promedio de un peso por factura, explican en Planexware. Con volúmenes mayores, el costo disminuye.

Aunque el boom ya se siente en la Web, las empresas prevén que el crecimiento sea aún mayor. Andrés Barbero, gerente de Responsabilidad Social Empresaria de DirecTv, da razones para que suceda: se crea un canal de comunicación específico, se simplifican los trámites y así se mude o se vaya de vacaciones, el cliente siempre recibe la factura.

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