La gente todavía duda y se queja por las medidas

Aunque es principio de mes, pocos salieron a hacer compras
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3 de diciembre de 2001  

"Estas medidas son el último manotazo de un ahogado. Es la última esperanza." Estas dos frases de Margarita Trotta, una joven que ayer realizaba sus compras en el supermercado Jumbo de Palermo, parecen resumir el ánimo general de muchos argentinos, tras las medidas económicas anunciadas anteayer por el ministro de Economía, Domingo Cavallo.

El día después, la gente, por la calle y en los supermercados, respondió con quejas y dudas a LA NACION, en una recorrida por centros comerciales de la ciudad.

Con las flamantes medidas, según anunció el Gobierno, se busca alentar el uso de tarjetas de débito y de crédito. Como consecuencia, se fijó en 250 pesos o dólares el cupo de dinero en efectivo que una persona puede extraer, cada semana, de los cajeros automáticos de un banco.

No obstante, para la gente las medidas y su alcance no resultaron tan claros como para el ministro.

Las dudas

Muchas fueron las dudas que manifestaron ayer los vecinos porteños cuando realizaban sus compras: cuál será el futuro de los comercios chicos que no trabajan con tarjetas de crédito; qué pasará con los locales de Pago Fácil que hasta ahora sólo cobraban las facturas de impuestos y servicios en efectivo; qué sucederá si una persona ya retiró los 250 pesos en una semana y tiene una urgencia o necesita una suma superior a ella.

"Tengo que reprogramar todos mis gastos. Hoy (por ayer) pagué con tarjeta de crédito, pero no acostumbro hacerlo de este modo. No sé cómo operar con tarjeta de débito, tengo que ir al banco para informarme", dijo Eduardo Mir, cuando salía de comprar materiales de construcción para su casa.

"Hay que detenerse a pensar en cómo pagar. Estas medidas retraen las ganas de consumir. Por las dudas, yo no gasto", reflexionó Sergio Reynoso.

Javier Kogan es de Bariloche y está estudiando marketing en la Universidad del Salvador. "A mí -explicó- mis padres me envían el dinero a través del Banelco. Esta semana tengo que pagar las expensas del departamento y la cuota de mi facultad. Me complica no poder disponer de dinero en efectivo para hacerlo."

Javier estaba intentando sacar plata de un cajero automático. "Este es el tercero al que vengo y ninguno tiene fondos", confesó. Además, dijo a LA NACION que, anteanoche, su hermana "fue a cinco cajeros y de ninguno pudo sacar dinero".

Laura Tejeda es cajera de un hipermercado. Ayer trabajó en una caja de cobro exclusivo en efectivo. "Este es el primer domingo del mes y son muy pocos los clientes, en comparación con otro domingo similar, que es cuando viene más gente, porque muchos ya han cobrado sus sueldos. Tendrían que haber venido muchos más clientes, pero eso no pasó", comentó.

"Muchos clientes nos hablan a nosotras y se quejan de estas medidas. Tienen miedo de no poder usar efectivo y de tener que pagar con plástico ", sostuvo Tejeda.

Muchos de los consultados dijeron no conocer las medidas en profundidad. Por ejemplo, Ester Fuati dijo: "Sólo sé lo básico de las nuevas medidas. Pero puedo decir que ayer (por anteayer) en el cajero de mi barrio, en La Boca, había mucha gente sacando plata y nunca vi que allí hubiese semejante cola, y menos un sábado".

No todo fueron quejas

Lucas Waismann, uno de los muchos que hacían cola para pagar en los supermercados, propuso que aumentaran la cantidad de cajas pues "como la mayoría paga ahora con tarjeta, las colas demoran más debido a que el trámite es más largo que para pagar con efectivo".

Waismann no fue tan crítico con las medidas y se mostró más comprensivo: "Por un lado, son necesarias pues los bancos se están quedando sin plata. Pero, por otro, el Gobierno, con lo que cobra de impuestos, especialmente el impuesto a las ganancias, debería administrar correctamente para que la gente tenga libertad de hacer lo que quiera con su plata".

Y concluyó: "Yo creo que en sí mismo el plan no es malo. Pero debe ir acompañado de más controles. Especialmente sobre los políticos. Ellos, precisamente, deben trabajar para combatir la corrupción".

Nicolás y Norma Enrique son una pareja de jubilados. La señora dijo estar muy preocupada por la situación del país. Y reflexionó: "Para nosotros es bueno sacar el dinero del Banelco para que no nos roben. Pero hay algo que nos parece que está mal. Ante una urgencia, ¿qué vamos a hacer si ya no podemos extraer más efectivo?"

Pocos billetes y muchas tarjetas

Aunque hubo menos actividad que la habitual de los días domingo en los grandes centros comerciales de la ciudad, se incrementó el uso de las tarjetas de débito o crédito para las compras ante las restricciones que impuso el Gobierno para el uso de dinero en efectivo; a su vez, la mayoría de los cajeros automáticos no tenía billetes por las extracciones masivas de fondos registradas el viernes y el sábado últimos.

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