La incógnita sobre la política de importaciones

Juan Carlos de Pablo
(0)
26 de julio de 2015  

Al perder un juicio arbitral ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), el gobierno argentino se comprometió a eliminar -o, al menos, a modificar sustancialmente- las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI), a fines de 2015. Dato importante para cualquier equipo económico que acompañe al próximo presidente, a partir del 10 de diciembre del año en curso. ¿Qué medidas cabe esperar, a raíz de esta decisión que no fue adoptada por convicción, sino ante la ausencia de alternativas?

Sobre el particular conversé con el rumano Mihail Manoilescu (1891-1950), quien en su país ocupó varias carteras ministeriales y también presidió su Banco Central. En algún momento de 1948 el régimen comunista lo encarceló, sin enjuiciarlo. Falleció en la cárcel, presumiblemente en 1950. Lo entrevisté por la teoría del proteccionismo industrial que planteó en 1931.

-¿Cuál es el núcleo de su teoría?

-Está basada en la experiencia de mi país, en ese momento una economía agropecuaria que enfrentaba el deterioro de los términos del intercambio. Fui más allá del argumento de la industria infantil, porque fundamenté la protección aduanera en la disparidad salarial existente entre los sectores agropecuario e industrial. Bertil Gotthard Ohlin formalizó la idea mientras que Jacob Viner la atacó, y basándose en ella Everett Einar Hagen pronosticó la contracción de la producción industrial cuando se abriera una economía. A partir de los trabajos de Gottfried Haberler, J. N. Bhagwati y V. R. Ramaswami, publicados a mediados del siglo pasado, se concluyó que resulta preferible corregir las distorsiones internas como la generada por la brecha salarial, con medidas internas de política económica, como los subsidios y los impuestos, antes que con protección.

-¿Qué puede llegar a ocurrir cuando las DJAI dejen de existir o sean modificadas de manera sustancial?

-Si las autoridades no las reemplazan por alguna otra barrera a la importación, que aumenten las compras de mercaderías en el exterior, y por consiguiente se resienta la producción local de dichas mercaderías. Si el tipo de cambio es libre o flotante, éste subirá; si está fijado por el Banco Central, caerán las reservas.

-¿Qué pueden hacer las autoridades para evitar esto?

-Las DJAI fueron asignadas de manera muy discrecional. Cada empresa tuvo que desarrollar estrategias para conseguirlas, algunas de ellas insólitas. Nadie puede creer que, en la oficina pública encargada de emitirlas, los funcionarios contaran con tanta información y talento como para procesar adecuadamente los miles de solicitudes que se presentaban cada día.

-¿Y entonces?

-Esto implica que por más que las autoridades diseñen algún mecanismo alternativo, nunca podrá ser tan discrecional como el de las DJAI. Lo cual quiere decir que, desde el punto de vista individual, habrá cambios. Por lo demás, ignoro si a raíz del hecho de que Argentina pertenece a la OMC y al Mercosur, podrá -como hizo a fines de 1958- transformar las restricciones a la importación no arancelarias, en el equivalente en términos de mayores aranceles.

-La modificación operará desde comienzos de 2016, es decir, cuando exista un nuevo gobierno.

-Dato importante, porque a todo el análisis anterior hay que agregarle el efecto que la credibilidad, o la falta de ella, tendrá sobre el tipo de cambio real a partir del 10 de diciembre próximo. En términos generales, Mauricio Macri comenzaría su presidencia con algo de credibilidad a su favor; Daniel Scioli, con alguna falta de credibilidad. Naturalmente que tanto el uno como el otro la podrán acrecentar o evaporar, en función de lo que hagan o no hagan. Pero esto quiere decir que, bajo la presidencia de Macri, al efecto puro de la eliminación de las DJAI habrá que sumar el de la revaluación el tipo de cambio real, consecuencia de la mayor credibilidad, y el de la eliminación del cepo cambiario, prometida para el primer día de su gestión. Datos que el equipo económico de Pro debería tener bien presente.

-Don Mihail, muchas gracias.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.