La inflación preocupa a los uruguayos

El ministro de Economía, Alberto Bensión, se mostró anoche conforme con la evolución del tipo de cambio, pero hay temores
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22 de junio de 2002  

MONTEVIDEO.- "Estoy conforme con la evolución que ha tenido el mercado cambiario" tras la disposición que dejó flotar libremente al dólar, declaró anoche a LA NACION el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión. Durante el segundo día de vida del nuevo régimen cambiario -libre flotación, en lugar de la banda con techo y piso asegurados- el mercado no registró saltos significativos, aunque eso se debió en parte a la falta de liquidez en pesos y a que el banco comercial del Estado mostró su disposición a vender si el dólar amenazaba dispararse.

El dólar interbancario aumentó 11% en la semana y cerró ayer en $ 19,08 la compra y $ 19,09 la venta. anteayer había llegado sobre el mediodía a $ 20,25 y luego bajó. La cotización minorista registró una evolución similar aunque con una suba mayor. Había comenzado la semana en $ 16,55-$17,55 y cerró en $ 17-$ 21. La mayor apertura entre compra y venta se debe a que esta cotización es para compras de muy bajo volumen, aunque las empresas y clientes particulares obtienen mejores precios en las compras a los bancos.

Bensión dijo a LA NACION que "durante las dos jornadas se dio lo que se había previsto", con subas y bajas pero en porcentajes acotados. "Es una flotación sin mayor volatilidad, y el resultado final fue una suba del orden de 10%", comentó el ministro.

En las casas de cambio no se vio a clientes preocupados por comprar dólares a cualquier precio, como en ocasiones de anuncios devaluatorios anteriores. Debido al alto grado de dolarización de Uruguay, la gente ya tenía 90% de sus reservas en la divisa.

Las mayores preocupaciones se sintieron en una probable suba de precios al consumo. En los informativos de radio se advertía que la carne había aumentado casi 30%, el azúcar 20%, que es inminente suba de precios del pan y los servicios de salud, mientras que se espera que la leche mantenga su valor y no haya variaciones significativas en frutas y verduras.

Combustibles

El precio de los combustibles es fijado por el Gobierno. El director de la petrolera estatal Ancap, Pablo Abdala, admitió que "sin duda la eventualidad de que el tipo de cambio aumente, presiona al alza la paramétrica (de las naftas y gasoil), pero para eso deben rebasarse determinados límites", que él no cree que ocurra.

El empresario Luis Eduardo Cardozo (Disco, Geant, Devoto) dijo que como "en la plaza hay muchos productos que son importados eso va a tener una repercusión bastante directa sobre el precio" al consumidor, pero que por ahora "hay un poco de confusión general".

El vicepresidente de la República, Luis Hierro López, opinó ayer que Uruguay se ha sido el efecto negativo de la crisis argentina lo que llevó a tomar medidas que generan desajustes en el programa del Gobierno. Recordó que "la devaluación brasileña de enero de 1999 produjo una enorme contracción de las exportaciones uruguayas a ese país y desde entonces el Uruguay está en recesión", la más larga de la historia de este país. "Desde ya, que la crisis argentina nos ha afectado terriblemente porque somos un país muy pequeño, muy vulnerable y muy asociado a Argentina y a Brasil", señaló Hierro.

En tanto, el Gobierno divulgó nuevos indicadores económicos que muestran como afectó a la plaza la desconfianza de los inversores y ahorristas, tanto residentes como no residentes. Los depósitos bancarios se habían reducido en mayo en 1,387 millones de dólares los que están en moneda extranjera y en 53 millones de dólares los de moneda nacional. En lo que va del año, hasta mayo, la caída de las colocaciones bancarias fue de casi 4000 millones, o sea una contracción de 19 por ciento.

Los datos de junio muestran que la cancelación de depósitos continuó, pero a ritmo más lento: en la primera semana salieron unos 216 millones (mientras que la última de mayo habían salido 472 millones).

Para frenar esa tendencia, el Gobierno dispuso una batería de medidas que procuran separar los bancos en problemas de los que son solventes. Con eso se busca eliminar la desconfianza generalizada, ya que los retiros se producen en instituciones que son de primer nivel, incluso en las estatales. "Esto es por miedo a un corralito como el argentino, pero Uruguay hará todo lo que sea para evitarlo y está dispuesto a pagar los costos necesarios, que seguramente son muchos más bajos que los de tomar una medida que es irreversible", dijo a LA NACION una fuente del equipo económico.

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