La rebaja del impuesto al cheque será gradual

Hoy es del 1,2 por ciento; compromiso con el FMI
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28 de febrero de 2004  

El Ministerio de Economía reconoció anoche que el acuerdo que intenta cerrar con el sector tabacalero (falta la ratificación de las empresas) tiene como finalidad la obtención de fondos para compensar la caída que provocará en los ingresos la rebaja del impuesto a las transacciones financieras.

Una fuente del equipo que lidera Roberto Lavagna dijo a LA NACION que el nuevo mecanismo de recaudación -que traerá para el Estado cerca de $ 1500 millones- permitirá iniciar la reducción de un gravamen que el Palacio de Hacienda tiene en la mira desde hace meses.

"Todavía no está resuelto en qué porcentaje bajará, pero será mínimo. La intención es que sea un proceso gradual y que la rebaja implique unas centésimas. Se está evaluando el impacto monetario que traerá la medida y por eso no se podrá aplicar una disminución brusca", señaló el informante.

No mucho tiempo atrás, el equipo de Lavagna trabajaba sobre el supuesto de rebajar la alícuota del 0,6 al 0,4% que, como se aplica en en las dos transacciones (crédito y débito), significaría reducir del 1,2 al 0,8% la incidencia total del gravamen.

En Hacienda además se discute si se tratará de una rebaja genuina o si se permitirá que el impuesto se acredite parcialmente a cuenta del impuesto a las ganancias.

Como sea, el Gobierno pretende acelerar esta reducción ante la preocupación que le genera el incesante incremento de las operaciones en efectivo por parte de las empresas y del público en general, con el objetivo de eludir el gravamen.

Sortear el Congreso

Con el acuerdo, que se implementará por decreto, Economía reemplazará el proyecto de ley que el Poder Ejecutivo envió al Congreso durante los primeros días de diciembre para aprobar un aumento en el impuesto a los cigarrillos. Los legisladores nunca lo debatieron y la iniciativa estaba totalmente frenada. Ese proyecto, que fue diseñado por el Palacio de Hacienda y que cuenta con el aval del Ministerio de Salud para reducir la venta de tabaco con precios más altos, le iba a permitir al Estado contar con $ 1100 millones adicionales. Esos recursos son fundamentales para compensar, al menos en forma parcial, la pérdida de ingreso que provocará la rebaja del impuesto a los débitos y créditos bancarios.

El punto 28 del memorando acordado con el Fondo Monetario Internacional, en septiembre último, hace foco en la reforma impositiva que el Gobierno aplicará a partir de este año. "La reforma impositiva se orientará a hacer que el sistema fomente más el crecimiento y a la eliminación gradual de los impuestos de carácter distorsivo que se introdujeron en el marco de la emergencia. La reforma se iniciará a mediados de 2004 y un primer paso sería la reducción del impuesto a las transacciones financieras", dice el mencionado ítem.

Pero pese a que el compromiso asumido con el organismo fue reducir la alícuota en el segundo semestre, el ministro Lavagna admitió que la intención del Gobierno es aplicar la reducción en el primer semestre.

El impuesto a los créditos y débitos bancarios, conocido como impuesto al cheque, fue diseñado por Domingo Cavallo durante su último paso por Economía.

Junto al impuesto a las exportaciones (retenciones) se constituyó en uno de los principales impuestos recaudadores. En enero último, por ejemplo, llevó al fisco $ 607 millones, logrando el máximo promedio diario de la serie histórica: $ 28,9 millones.

Pese a eso será dado de baja. "Es cierto, está en el acuerdo, pero aún si no hubiese sido un compromiso con el Fondo, lo eliminaríamos. Es el impuesto más distorsivo que hay y la decisión está tomada", dijo la fuente de Hacienda.

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