La suba de impuestos ya alcanza a todos

Hasta ahora sólo la menor parte de los empleados había sido afectada por el "impuestazo"; desde hoy, con el sueldo de marzo, los descuentos llegarán al resto.
Jorge Rosales
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31 de marzo de 2000  

A partir de hoy, los empleados en relación de dependencia comenzarán a sentir en sus salarios la real dimensión del aumento en el impuesto a las ganancias, dispuesto en la última reforma tributaria.

La mayoría de los trabajadores observará en sus recibos de haberes de marzo un incremento en el monto de la retención mensual del impuesto a las ganancias, dijeron a La Nacion especialistas tributarios de grandes estudios contables que asesoran a importantes empresas.

No es que haya habido una modificación de las tasas del tributo ni un cambio en las alícuotas desde que entró en vigencia el "impuestazo", en enero último. Lo que ocurre es que la mayoría de las compañías sólo comenzaron a aplicar en los salarios de marzo (que empiezan a pagarse desde hoy) la nueva escala de retenciones, gracias a una autorización de la DGI, que permitió diferir los pagos de enero y febrero para que las empresas adoptaran sus sistemas informáticos a la reforma impositiva.

Por esa razón, en el primer bimestre de 2000, a la mayor parte de los empleados alcanzados por el impuesto a las ganancias le descontaron lo mismo que en 1999, a pesar de que en esos meses les tendrían que haber retenido más. La diferencia en favor del fisco que esa situación generó debe comenzar a cancelarse a partir del salario de marzo, en nueve cuotas mensuales sucesivas que se sumarán a las retenciones correspondientes a cada mes.

Esto significa que el peso del impuesto sobre los sueldos de marzo a noviembre incluido será considerablemente mayor, en relación con los meses anteriores, en las empresas que no aplicaron la ley desde enero -son la mayoría- porque se sumarán la retención que establece la reforma laboral (ya de por sí más alta que la de 1999) y el primer pago de las nueve cuotas.

Por ejemplo, un empleado casado con dos hijos y un sueldo de 3000 pesos, que pagaba 28,18 pesos de ganancias por mes antes de la reforma, debe abonar a partir del aumento 94,08 pesos mensuales.

Si ese empleado pertenece a una empresa que en enero y febrero no retuvo el impuesto a las ganancias según la nueva ley, desde hoy tendrá un descuento de 108,72 pesos mensuales. La cifra es el resultado de la suma de la retención ($ 94,08) y la primera cuota de los aportes diferidos al fisco ($ 14,64).

Quien percibe 3800 pesos de salario bruto, y que hasta marzo se le retenían 66 pesos por mes, a partir de mañana tendrá un descuento de 292 pesos, incluida la cuota de la cancelación por la no liquidación del impuesto en el primer bimestre del año, señaló el especialista en impuestos de un fuerte grupo empresarial.

"La mayoría de las empresas no retuvo la diferencia entre lo que decía la anterior ley y lo que establece la nueva norma", informó Rubén Asorey, especialista tributario. "Por tal razón, esas mayores retenciones de enero y febrero serán distribuidas en nueve cuotas mensuales iguales y consecutivas que se cobrarán a partir de abril (salarios de marzo). La última se cancelará en diciembre. Esto se suma a las retenciones normales que se perciben en el mes, y eso va a significar una presión mayor", agregó Asorey.

En algunos casos concretos, el descuento será mucho más significativo, especialmente en quienes recibieron un bonus, o premio de su empresa, durante enero o febrero. En muchos casos, fundamentalmente quienes están ubicados en una franja salarial que supera los 3500 pesos mensuales, el impacto del aumento impositivo fue disimulado por el pago de los premios y los adelantos de vacaciones.

Déficit fiscal

La reforma impositiva fue impulsada por el gobierno de Fernando de la Rúa para hacer frente al déficit fiscal, de 7100 millones de pesos, que heredó de la administración de Carlos Menem.

En el Ministerio de Economía admiten que la reforma impositiva impactó en el consumo y frenó la recuperación de la actividad económica que se había percibido a fines del año último. El 13 de abril operará también el primer vencimiento del impuesto a los bienes personales, con las nuevas tasas, para personas físicas. En cambio, para quienes tienen participación en sociedades, el primer vencimiento será en mayo.

Se aplicará una alícuota del 0,5% para los patrimonios que se ubican entre 102.300 y 200.000 pesos. Quienes declaren un patrimonio superior a los 200.000 pesos tendrán que abonar una tasa del 0,75 por ciento.

A ello se le suma el primer vencimiento de la primera cuota del pago por única vez a quienes tuvieron ganancias superiores a 10.000 pesos mensuales en 1998 o 1999.

Ese impuesto es del 20% sobre las ganancias determinadas para el período fiscal correspondiente a 1999, y no será deducible para la liquidación del impuesto a las ganancias ni computado como pago a cuenta de ese tributo.

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