La UE mantiene su interés en la región

Las negociaciones seguirán en febrero
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22 de enero de 2002  

BRUSELAS (Télam).- La Unión Europea (UE) mantiene su voluntad de avanzar en las negociaciones comerciales con el Mercosur a pesar de la crisis argentina, afirmó ayer el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, que destacó que por el momento el gobierno de Eduardo Duhalde no impuso medidas proteccionistas al comercio.

La UE tiene agendada una nueva ronda de negociaciones comerciales con los representantes del Mercosur para fines del mes próximo en Bruselas, que se mantiene en pie.

"Seguimos pensando que es algo bueno", señaló el comisario de Comercio europeo respecto de la negociación con el Mercosur, y destacó que pese a la crisis argentina "el proceso (interno del bloque) sigue en pleno vigor y hasta ahora no ha habido efectos negativos".

Lamy destacó en declaraciones periodísticas en Bruselas que el gobierno argentino no ha generado problemas con medidas proteccionistas del comercio ni al Mercosur ni a la UE, aunque destacó que el organismo europeo "observa de cerca una eventual discriminación de los bancos del continente".

No hay solución individual

El comisario de Comercio se mostró "profundamente convencido de que el problema no es solamente de la Argentina. Las economías de la región están muy imbricadas y en la globalización actual no hay una solución individual".

En ese sentido, Lamy no quiso efectuar comentarios respecto de la posibilidad de que la UE proponga medidas de apoyo a la Argentina en el contexto de las negociaciones con el Mercosur, y se limitó a decir que se trataría de "activar la negociación".

La UE debe estudiar las medidas que tome la Argentina contra la crisis antes de actuar, señalan en Bruselas, además de llegar a un consenso ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) respecto de un eventual programa de asistencia financiera para el país.

Lamy señaló que se plantearían posibles medidas comerciales siempre dentro de las negociaciones con el Mercosur, mientras que, según una fuente de la presidencia española, ésta podría estudiar ventajas comerciales al margen de estas negociaciones.

Por su parte, el embajador español ante la UE, Javier Conde, le puso paños fríos a esa posibilidad y estimó que propuestas de este tipo "no se pueden improvisar".

En cuanto a la influencia de la situación argentina en el Mercosur, Lamy señaló que "quizá la crisis actual sea el momento para que el Mercosur se plantee una serie de cuestiones" como una mayor integración en distintos terrenos.

El funcionario no se mostró seguro de que el Mercosur "deba imitar" la experiencia integradora de la UE, ya que en algunos sectores el bloque ha comenzado antes. "Podemos aportar nuestra experiencia, pero no tenemos un modelo claro", explicó.

Chile avanza

La negociación de la UE para un acuerdo de asociación con el Mercosur, que incluye un tratado de libre comercio, marcha "un poco más lenta y tibia" que la de los Quince con Chile, lo que no debe causar sorpresas, según el comisario.

Chile, con el que la UE pretende concluir las negociaciones comerciales durante la cumbre eurolatinoamericana de Madrid, en mayo próximo, tiene un "régimen comercial un poco más abierto que los países del Mercosur".

La UE y el Mercosur tienen su próxima cita en Bruselas el 25 de febrero, en una reunión técnica en que ambas partes analizarán las respectivas propuestas de desmantelamiento arancelario.

Con Chile, la UE mantendrá la octava ronda negociadora el 28 del actual en Bruselas.

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