La vida en las redes sociales: cómo Instagram está impactando negativamente en el diseño

Los especialistas advierten sobre la falta de originalidad en los nuevos proyectos y el peligro de crear contenido a partir del material que ya está circulando en forma virtual
Los especialistas advierten sobre la falta de originalidad en los nuevos proyectos y el peligro de crear contenido a partir del material que ya está circulando en forma virtual Crédito: Fast Company
Verda Alexander
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26 de octubre de 2019  

Cuando comenzamos un proyecto de diseño en O+A siempre le digo a mis diseñadores que no empiecen a trabajar con una página de Pinterest. Entonces se escabullen y lo hacen en secreto de todos modos. No hay duda que Pinterest es una herramienta útil. Es muy bueno tener acceso a todas esas imágenes. Pero me pregunto como Pinterest e Instagram y otros sitios orientados a las imágenes están cambiando el proceso de diseño y si en realidad es para mejor.

O+A acaba de terminar una competencia por un proyecto de diseño de una oficina en América del Sur. Nuestro concepto fue "vengan a la mesa", siendo la mesa un lugar simbólico y físico donde reunirse para colaborar e intercambiar ideas. Pinterest fue de inmensa ayuda para obtener imágenes de mesas y de personas reunidas, pero cuando abrimos otra carpeta de diseños que daban la sensación de lo que estábamos buscando, advertí que habíamos lanzado nuestro proceso de diseño viendo el trabajo de otras personas.

Toda las firmas de diseño hacen esto. Es el modo aceptado de trabajo de todo el sector. ¿Pero es la mejor manera?

Para el proyecto de la oficina queríamos crear una escalera estilo estadio. Hemos hecho unas cuantas de estas y tenemos bastante experiencia en la materia. En Pinterest encontramos otras escaleras estilo estadio, similares a las nuestras. ¿Los diseñadores se inspiraron en nuestro trabajo? ¿Nosotros nos inspiraremos en sus variaciones? Mi temor es que estemos creando un círculo cerrado. Hay mucho que mirar, en qué inspirarse y de lo que obtener sugerencias, pero eventualmente con todos mirando los diseños de todos los demás, seguramente habrá cada vez menos variación. Se explorarán pocas cosas nuevas y originales.

En algunos sentidos el diseño es mejor hoy debido a la proliferación de imágenes en Internet. Como diseñadores nos hemos vuelto hábiles para crear grandes momentos, los que terminan volviéndose virales en Instagram; algunos proyectos tienen varios de estos momentos "wow".

Hemos visto tantas imágenes vívidas que instintivamente las creamos en nuestros diseños, pero a veces eso va en detrimento de la profundidad, el significado e incluso de la función. Un momento en Instagram es sólo eso, un momento. Una foto tiene que atrapar la atención y eso pasa rápido.

Pero los espacios que diseñamos no son "momentos". Son lugares en los que sus ocupantes vivirán durante el día. Como diseñadores debemos preguntarnos: ¿Estamos creando espacios hermosos, funcionales o simplemente estamos creando momentos aptos para las redes sociales?

Recuerdo un proyecto en el que trabajamos en 2013 que tenía varios de estos momentos impactantes. Ricos terciopelos, espejos dorados, un diseño del lugar del trabajo novedoso y seductor. Pero el grueso del lugar de trabajo, donde los empleados pasaban su tiempo realmente, era muy gris y común. Es una estrategia que emplean los diseñadores para maximizar el presupuesto concentrando los esfuerzos en áreas clave: en la entrada, en un lugar importante o en un nodo visible. Es una estrategia sólida y nos ha funcionado bien a lo largo de los años. También ayuda a convencer a los clientes. El cliente se entusiasma con uno de estos momentos y da luz verde a todo el proyecto.

No creo que concentrarse en estos momentos necesariamente se dé a expensas del trabajador individual. Pero se pueden terminar gastando un presupuesto que de otro modo se destinaría a mejorar las condiciones de trabajo para los empleados. Personalmente, me sentí impresionada por un cliente de una empresa de tecnología de San Francisco que insistió recientemente en agregar un sistema costoso de control ambiental individual y privacidad acústica. El sistema no agregaba nada a la estética, que era completamente invisible, era solo una historia interna. En forma paralela, firmas que eligen proyectos ambientalmente positivos y crean edificios verdes han decidido que los momentos de diseño quizás no son su interés principal.

Por supuesto que los diseñadores no son los únicos que siguen las redes sociales y los blogs. Los clientes y sus empleados también los miran. Lo que comenzó con HGTV, Architectural Digest y varias revistas de diseño ha continuado con Instagram, Pinterest, Dezeen, Office Snapshots y otras propuestas similares. La sofisticación del diseño se evidencia por la popularidad de las tiendas y productos de diseñadores.

Entusiasma pensar que el diseño ha llegado a tantos rincones del mundo. Pero para el diseñador que trabaja para un cliente visualmente educado, esto puede representar un problema.

Nuestros clientes a veces tienen expectativas preexistentes. En muchos casos ya han diseñado el espacio en su propia cabeza. Puede gustarles lo que vieron en algún otro lugar, lo que interfiere en el proceso de diseño que busca resolver problemas y responder a la cultura propia de la empresa.

Recuerdo el proyecto que por primera vez hizo que se enfocará la atención en Studio O+A, casi 20 años después de que abriéramos las puertas. Fue la primera sede corporativa de Facebook en Palo Alto y la terminamos en 2010. La sede era un espacio sólo de corto plazo con un alquiler a tres años. Todo tenía que ser elemental; nada de gastos extra, nada innecesario, nada de "grandes momentos". Se conoció ampliamente porque era Facebook, no porque tuviera características impactantes.

Al tomar las fotografías para la prensa nos concentramos en cómo funcionaba todo el complejo: los "barrios" distintos, las vías para skateboard para poder recorrer fácilmente la oficina. Apenas si había una entrada, pero por suerte para nosotros un grupo de empleados de Facebook "ensució" la recepción con grafiti.

Inicialmente nos horrorizó, pero rápidamente advertimos que completaba nuestro diseño de un modo crudo e improvisado que era más original que cualquier otra cosa que se nos hubiera podido ocurrir. Esto fue parte de nuestro proceso de diseño para Facebook. Se los conocía por el "hacking", así que los invitamos a hackear nuestro diseño.

Nos permitimos recorrer ese camino con nuestro cliente porque no estábamos atrapados por lo que otros diseñadores estaban diseñando en Instagram, que fue lanzada ese mismo año. No buscamos crear un evento fotográfico.

Me gustaría imaginar un proyecto que no tuviera que concentrarse en momentos clave, sino en que el diseño tenga un hilo conductor constante. Ese espacio podría dar una sensación de "bajada a tierra" y más seguro. Podría tener pequeñas sorpresas o celebraciones de diseño individuales para el observador atento.

Si los diseñadores no piensan en un momento de superestrella, si no diseñamos para la gran foto, abordaremos nuestros diseños de manera más holística. Por cierto que seremos más creativos. Quizás sea hora de interrumpir la inundación de imágenes y confiar en nuestros instintos.

Los nuevos enfoques e ideas podrían provenir del abordaje del siguiente problema y no de imágenes del trabajo de otro, de la tormenta nevada de la nada blanca que todo artista conoce.

Las amenazas virtuales

Cuáles son los peligros para el diseño

  • Repetición: Cada vez más trabajos de diseño de espacios se hacen a partir de la oferta disponible en redes sociales como Pinterest e Instagram
  • Esteticismo: La búsqueda de diseños con "grandes momentos" puede terminar llevando a priorizar cuestiones meramente estéticas por sobre disposiciones prácticas
  • Falta de coherencia: Otro peligro es trabajar con diseños a los que les falte una hilo conductor o una mirada más holística sobre las necesidades y demandas del cliente

La autora es la fundadora del estudio de diseño Studio O+A, basado en San Francisco, EE.UU.

Traducción Gabriel Zadunaisky

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