Lamento de los sectores productivos

Las entidades que firmaron planes de competitividad se quejaron por la marcha atrás que anunció el ministro Cavallo
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11 de diciembre de 2001  

Los representantes de las cámaras que agrupan a empresas de los sectores que habían firmado los planes de competitividad se mostraron ayer indignados ante los anuncios del ministro de Economía, Domingo Cavallo, que el domingo por la noche sostuvo que esos programas serán revisados por el costo fiscal que implica su instrumentación.

Entre los economistas, en cambio, la oportunidad y la efectividad de esos programas siempre fue un tema discutible.

"Es casi inexplicable que ahora se diga que se puede prescindir de los planes de competitividad", sostuvo José Ignacio de Mendiguren, titular de la Unión Industrial Argentina, quien agregó que los planes representan una inversión para "multiplicar" los niveles de actividad.

Los dirigentes empresarios quisieron dejar en claro que "es mentira que los planes no sirvieron para el crecimiento o para alcanzar la mejora de los niveles de empleo" y que, en todo caso, no se les dio el tiempo suficiente que permitiera evaluar los resultados de su aplicación.

De hecho, ayer se hizo notar que la instrumentación de los programas de incentivo lleva apenas unos dos meses y que no es un tiempo suficiente para medir consecuencias.

Una de las manifestaciones más elocuentes en tal sentido fue la de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).

"Los planes de competitividad, el factor de convergencia y los reembolsos de las exportaciones dentro del Mercosur han permitido bajar los precios de los vehículos y mantener las exportaciones", señala un comunicado emitido por la entidad que preside Luis Ureta Sáenz Peña.

Falta de credibilidad

"Estamos preocupados por cómo se entra y se sale de estos planes, como si no tuviera consecuencias para nuestras empresas", expresó, ante una consulta de LA NACION, Juan Carlos Lazcurain, titular de la Asociación de Industrias Metalúrgicas de la República Argentin (Adimra).

El dirigente recordó que el sector tiene firmados tres acuerdos para lograr competitividad: los que se refieren a la producción de bienes de capital, al sector automotor y a la industria metalmecánica.

Visiblemente indignado, Manuel Cabanellas, titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), sostuvo que "necesitamos ser creíbles, cambiar el humor de la gente e iniciar un camino de crecimiento. Y con un cambio de medidas a cada rato, eso no es posible".

Cabanellas consideró que Cavallo "habrá sido presionado por el FMI para lograr mayores fondos", pero lamentó que las medidas anunciadas, según evaluó, atenten contra la posibilidad de alcanzar un crecimiento y encontrar una salida para la crisis de la Argentina.

Los planes de competitividad fueron suscriptos por el Gobierno y representantes empresarios y sindicales de 33 sectores de la actividad económica. Hasta el momento, se habían alistado unas 22.000 empresas para gozar de sus beneficios.

Básicamente, los programas contemplaban la eliminación del pago de impuestos como el que grava la ganancia mínima presunta y el que pesa sobre el costo del financiamiento. También se permitía que las contribuciones patronales se pudieran considerar pagos a cuenta de IVA, una medida que, según se había previsto, iría a extenderse a toda la economía a partir del 1° de abril de 2003. Entre otros sectores, firmaron esos acuerdos los sectores productores de las industrias gráfica, maderera, metalmecánica, de la carne, cítrica, de cerámicos, plástica, siderúrgica, de bienes de capital, automotriz y química.

También habían adherido actividades como la construcción, el transporte, el turismo, la minería, las cadenas de producción vitivinícola y yerbatera y la radiodifusión.

Para el economista Orlando Ferreres la aplicación de esos programas no tuvo efecto en cuanto al objetivo de lograr mejores niveles de actividad y de empleo. "No creo que la eliminación de las exenciones provoque mayor caída de la ocupación, porque la actividad ya bajó y no va a disminuir más por este motivo", apuntó, en un diálogo con LA NACION.

Entre los economistas, se estima, de hecho, que la desocupación medida en octubre, que se conocerá esta semana, estará en el orden de entre el 18% y el 18,5%, casi dos puntos por arriba del índice alcanzado en igual mes del año último.

Puntos de vista

Luis U. Sáenz Peña

Titular de Adefa

  • La asociación que agrupa a la industria automotriz, que prevé este año la venta de 175.000 vehículos, advirtió que el cambio en las reglas vigentes produciría un daño grave en la actividad.
  • José de Mendiguren

    Titular de la Unión Industrial

  • “Es casi inexplicable que ahora se diga que se puede prescindir de los planes de competitividad. Creemos que son una inversión para multiplicar la actividad.”
  • Manuel Cabanellas

    Confederaciones Rurales

  • “No somos un país creíble. Necesitamos ser creíbles, cambiar el mal humor de la gente e iniciar un camino de crecimiento, y con un cambio de medidas a cada rato eso no es posible.”
  • Orlando Ferreres

    Estudio Ferreres y Asociados

  • El economista consideró que como los planes de competitividad no tuvieron mucho efecto tampoco impactarán ahora en el empleo, que, de hecho, está resentido por la baja actividad.
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