Las ejecuciones hipotecarias se prorrogaron esta vez por 90 días

Es la cuarta postergación, desde enero de 2002; va en contra de lo pedido por el FMI Con la ley sancionada las ejecuciones se dilatan hasta agosto Esta decisión podría ocasionarle inconvenientes al próximo gobierno para cerrar un nuevo acuerdo
(0)
9 de mayo de 2003  

Sin debate y en menos de cinco minutos, la Cámara de Diputados prorrogó ayer por otros 90 días hábiles las ejecuciones hipotecarias de viviendas únicas y de ese modo convirtió en ley la suspensión de los remates, desalojos y subastas hasta agosto.

La decisión va abiertamente en contra de lo que le viene pidiendo el Fondo Monetario Internacional (FMI) al ministro de Economía, Roberto Lavagna, y podría generarle problemas al próximo gobierno, que a fines de este mes deberá sentarse con el organismo multilateral para negociar un nuevo acuerdo.

Con la nueva suspensión (ya es la cuarta), los bancos no pueden liquidar los bienes que hayan colocado sus deudores morosos como garantía. Se estima que son más de 16.000 las personas que están en condiciones de que sus viviendas sean ejecutadas. Con la norma aprobada ayer, quedaron exceptuados "los créditos de naturaleza alimentaria, los derivados de la responsabilidad por comisión de delitos penales, créditos laborales y los causados en la responsabilidad civil".

La suspensión de los remates empezó tras la devaluación que provocó un aumento en las deudas bancarias, que llevaron a muchos propietarios a caer en la morosidad. El FMI se opuso desde la primera prórroga al mecanismo usado por los legisladores y también el Ministerio de Economía presentó sus objeciones, pero el oficialismo votó en favor cada vez que se trató en el Congreso.

Ayer, Lavagna se enteró de la noticia en Brasilia, a donde fue para acompañar al candidato oficial, Néstor Kirchner, que viajó para reunirse con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

Desde enero de 2002 hubo tres suspensiones de ejecuciones, la última venció a fines del año pasado cuando se llegó a un acuerdo entre el Poder Ejecutivo y los acreedores bancarios para dejar sin efecto los remates hasta el fin de la feria judicial. Después, el Gobierno implementó un sistema de mediación sin efecto judicial, que fue rechazado por los deudores.

La prórroga actual fue reflotada por la senadora Liliana Negre de Alonso (PJ-San Luis), que al frente de la Comisión de Legislación General impulsó un proyecto para repetir por cuarta vez la suspensión. Los diputados lo votaron a mano alzada apenas fue puesto en consideración por el titular de la Cámara baja, Eduardo Camaño, y minutos después se convirtió en ley sin ningún tipo de deliberación.

El oficialismo parlamentario entendió la ley como una suerte de prenda de cambio para el Poder Ejecutivo por otro proyecto que se sancionó ayer en la Cámara de Diputados: el rescate de 7800 millones de pesos que circulan en cuasi monedas provinciales y nacionales.

Con la decisión que ayer tomó el Congreso, el tema de las ejecuciones volverá a ser foco de conflicto entre el Ejecutivo y el Congreso, ya que los legisladores saben de la exigencia del FMI sobre la necesidad de que no se afectara la seguridad jurídica (en este caso de los bancos) mediante la suspensión de los plazos procesales.

Suspensión

Un tema conflictivo para el Gobierno

  • La legisladora Liliana Negrete de Alonso (PJ-San Luis) fue la que impulsó la cuarta suspensión de las hipotecas.
  • Con esta decisión se benefician cerca de 16.000 personas que tienen bienes en condición de ser ejecutados.
  • El FMI se opuso desde la primera prórroga (en enero de 2002), pues entiende que la seguridad jurídica de los bancos no está siendo respetada.
  • Roberto Lavagna conoció la noticia en Brasilia, adonde viajó con Néstor Kirchner.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.