Las empresas japonesas salen de exploración

Se expanden en el exterior en busca de conocimientos y de las mejores prácticas de administración
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21 de octubre de 2000  

TOKIO.- Si los años ochenta fueron la marca más alta para el capitalismo japonés, el sonido desde entonces ha sido el de la retirada de la marea. Por supuesto que donde más se ha sentido el efecto es en Japón. Pero para el resto del mundo el síntoma más llamativo del cambio de fortuna del país ha sido la caída de la inversión en el exterior de las mayores firmas japonesas.

Eso puede estar cambiando. Por fin parece haber terminado la larga recesión de Japón. Sus empresas mejor administradas han hecho su ajuste. Se han reducido las nóminas. Las ganancias corporativas están aumentando a la tasa más alta de los últimos 20 años. Dado que se acumula plata en el banco, en las salas de los directorios de Tokio naturalmente se comienza a hablar de expansión y no sólo en el mercado local. Por primera vez en una década, las firmas corren a mojarse los pies en aguas extranjeras.

La última vez las firmas japonesas estaban ansiosas por diversificarse buscando nuevos mercados o lugares más baratos para producir cosas. Los grandes fabricantes prestigiosos encabezaron la marcha y llevaron consigo su tecnología y su estilo de administración.

Esta vez, las firmas no quieren sólo nuevos mercados, sino también nuevos conocimientos. En vez de exportar sus tecnologías, esperan importar tecnologías del exterior. En vez de imponer estilos de gerencia japonesa en el exterior, esperan aprender más acerca de la manera en que se conducen las empresas en Occidente. La meta no es diversificarse, sino mejorar sus negocios centrales.

El valor de la experiencia

Tepco, la mayor empresa de energía de Japón, por ejemplo, quiere saber de las oportunidades y los peligros de la desregulación. Los americanos (y algunos europeos) tienen años de experiencia en esta área, lo que podría ayudar a los japoneses, cuyo mercado mayorista de electricidad fue abierto en marzo.

En noviembre último, Tepco y Mitsubishi Corporation, una gran casa comercial, compraron una participación en Orion Power Holding, una gran empresa de energía con base en Baltimore. Tepco también invirtió en Automated Power Exchange, una nueva empresa de Estados Unidos que maneja mercados basados en Internet para compra y venta de electricidad. La idea es crear un mercado electrónico en Japón.

Otras empresas buscan ayuda en el exterior para convertirse de pesados fabricantes en ágiles proveedores de servicios, dado que los competidores con costos más bajos de otras zonas asiáticas les reducen las ganancias.

Quizá lo más sorprendente sea que las firmas japonesas están a la pesca de nuevas tecnología en el exterior, cosa que tradicionalmente era su punto fuerte. Les interesa especialmente lo que tenga que ver con Internet, ya que se extiende su uso en Japón y crece la demanda de infraestructura relacionada, así como los servicios, en los que las firmas de Estados Unidos tienen ventaja.

El Japón corporativo está pagando por tomar contacto con la tecnología y las técnicas de administración del exterior con la esperanza de incorporar las mejores prácticas internacionales. Esta vez, Japón no quiere conquistar el mundo, sino aprender de él.

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