Las importaciones argentinas este año caerán más del 25%

No superarán los US$ 15.000 millones
Alfredo Sainz
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28 de enero de 2002  

Los importadores se preparan para vivir su peor año en más de una década. La devaluación del peso, sumada a la recesión, provocará una caída de entre 25 y 40%en las compras argentinas en el exterior proyectadas para este año.

En 2001 las importaciones argentinos ascendieron a una cifra cercana a los 20.800 millones de dólares, según una estimación de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA). Sin embargo, el presidente de la entidad, Diego Pérez Santisteban, adelantó que este año difícilmente se supere la barrera de los 15.000 millones.

"Si se mantiene el esquema para la importación de productos que anunció la Secretaria de Industria hace una semana, las compras en el exterior del país rondarán entre los 12.000 y 15.000 millones", señaló el dirigente empresarial.

En el esquema comercial que presentó la semana pasada la Secretaría de Industria se establece que todas las importaciones que realizará el país se podrán cancelar con el tipo de cambio oficial (1 peso=1,4 dólar). Los únicos productos que quedan afuera y que se deberán importar con el dólar libre son los artículos considerados suntuarios: bebidas alcohólicas, joyas, perfumes, obras de arte y cigarrillos.

La decisión del Gobierno de dejar únicamente bajo la órbita del dólar libre los productos suntuarios fue aplaudida por los importadores. Sin embargo, en el sector temen que se produzca un cambio en el esquema de comercio exterior en los próximos días.

Señal de alarma

La señal de alarma para los importadores fue la resolución N° 2544 del Banco Central, emitida el jueves último, que establece que todas las importaciones pendientes de pago al 10 del actual deberán ser canceladas con el dólar libre, con la única excepción de las compras de "insumos esenciales para la producción local", que seguirán rigiéndose con el tipo de cambio oficial.

El temor de los importadores es que la norma se generalice a las operaciones futuras, derogando el esquema de pagos fijado por la Secretaría de Importaciones.

Riesgos en puerta

Pérez Santisteban advirtió que en el caso de que finalmente el Gobierno decida aplicar el dólar libre para la mayoría de los importaciones la situación podría derivar en un proceso de desabastecimiento -porque se frenaría la mayoría de las operaciones de comercio exterior- o en un rebrote hiperinflacionario.

"Si todas las empresas tienen que salir a cancelar las deudas que contrajeron el exterior por importaciones ya realizadas con dólares del mercado libre, se corre el peligro de que se dispare el precio de la divisa, que es justamente lo que está buscando evitar el Gobierno", sostuvo el dirigente importador.

El presidente de la CIRA, además, subrayó que la mayoría de las importaciones argentinas corresponden a bienes de capital o intermedios, y no a productos de consumo masivo.

"De los primeros cien importadores del país, 90 son empresas que tienen industrias en la Argentina, y de hecho los bienes de consumo no representan más del 20 por ciento del total de las compras argentinas en el exterior", sostuvo Santisteban.

El ranking de importadores de la Argentina en el año último estuvo encabezado por la compañía automotriz Volkswagen, con compras en el exterior por 335,6 millones de dólares, y en el pelotón de las diez primeras también se ubican otras cinco terminales automotrices (Ford, Toyota, Peugeot-Citroën, General Motors y Renault).

"Las empresas que compran en el exterior, en su gran mayoría, son también fabricantes, por lo que no resulta imposible pensar en una sustitución de importaciones. Sin embargo, no es un proceso que se pueda llevar adelante de un día para el otro y además para encarar un proyecto de este tipo se necesita financiamiento, que es uno de los bienes más escasos en la Argentina actual", explicó Santisteban.

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