Las provincias financiarán el 60% del nuevo plan de viviendas

Por la forma en que se fondea la Anses, es clave el aporte de impuestos que no se coparticipan
Por la forma en que se fondea la Anses, es clave el aporte de impuestos que no se coparticipan
Jorge Oviedo
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21 de junio de 2012  

En los últimos años, el Gobierno ha logrado arrebatarles tantos recursos a las provincias que, a pesar de que lo anunció la presidenta Cristina Kirchner como un plan propio financiado mayoritariamente con recursos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) , serán los Estados del interior los que aporten casi seis de cada 10 pesos que se otorguen como préstamos. La razón es la forma en que se financia la Anses, que es hoy una de las mayores cajas del Gobierno.

Si no fuera por los aportes impositivos que se le hacen con tributos pensados originalmente para ser repartidos entre la Nación y las provincias (coparticipados), la Anses habría tenido en 2011 un déficit de 60.200 millones de pesos. En cambio tuvo un superávit de 22.700 millones de pesos. Los aportes impositivos fueron de 82.900 millones de pesos, que deberían haber ido, con el diseño original de la coparticipación, mayoritariamente a las provincias.

Los Estados del interior no han hecho más que perder participación de manera sostenida y permanente en la recaudación total de impuestos a nivel nacional, lo cual explica la enorme dependencia que tienen del poder central y el aprovechamiento político que han hecho de ello primero Néstor Kirchner y luego Cristina Kirchner.

El conjunto de provincias se quedaba en 1997 con el 39,2 por ciento del total recaudado por impuestos nacionales. Por entonces las retenciones, que se queda el Tesoro nacional, prácticamente no existían. Y también eran menores los aranceles de importación, que también se queda sólo la Nación.

Situación diferente

Pero la situación es muy distinta quince años después. En 2011, la participación de las provincias es de apenas el 32,7 por ciento, según cálculos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

El análisis indica que si se hubiera mantenido la participación de 1997, las provincias en conjunto habrían recibido unos 18.000 millones de pesos más en transferencias automáticas. En lo que va de este año, habrían percibido 7000 millones de pesos más, calcula el Iaraf.

Todas estas estimaciones excluyen la recaudación de los impuestos al trabajo, que tampoco son coparticipables.

En 2001, el ministro de Economía del gobierno de la Alianza Domingo Cavallo creó el impuesto a los créditos y débitos bancarios, conocido como impuesto al cheque. Era del 0,6 por ciento. Pero en tiempos de Roberto Lavagna la alícuota se duplicó y se mantiene hasta hoy en el 1,2 por ciento. Sólo se coparticipa el 30 por ciento de lo recaudado y el otro 70 por ciento va directamente al Tesoro nacional. Pero de ese 30% coparticipable, un 15% va para la Anses.

De este modo, de cada $ 100 recaudados, 80,52 pesos van para el Estado nacional; 14,98 pesos van a las provincias, y 4,50 pesos quedan para el sistema de seguridad social, que administra el gobierno nacional a voluntad y que es superavitario.

La oposición tampoco consiguió que se coparticipe el ciento por ciento del impuesto al cheque, aunque lo intentó cuando tenía mejores números que el oficialismo en Diputados.

Por los pactos fiscales que se firmaron a partir de 1992, de la recaudación bruta de impuestos coparticipados se detrae el 15 por ciento para destinarlo al sistema de seguridad social.

Originalmente, era para poder seguir pagando los ya entonces cuantiosos juicios por actualización de los haberes y para cubrir el bache que produciría en el sistema público la aparición del sistema mixto de capitalización, en el que participaban las hoy desaparecidas AFJP.

El Iaraf explica que "actualmente la masa de fondos tributarios o de rentas generales que financia las actividades de la Anses se compone de un 15 por ciento de la masa tributaria coparticipable, conocida como precoparticipación, a la que se suman porciones de impuestos coparticipables, como el impuesto al valor agregado (IVA), Ganancias, Bienes Personales, impuesto a los combustibles, y también algunos no coparticipables, como el monotributo impositivo y el conocido como adicional sobre los cigarrillos.

Resultado

El resultado es que los fondos que permiten que la Anses no tenga un rojo muy importante son aportados en un 59 por ciento por las provincias y en el 41 por ciento por el Tesoro nacional.

El Iaraf calcula que si el plan Procrear otorga financiamiento por unos 20.000 millones de pesos (supone 100.000 créditos de 200.000 pesos en promedio), serán las provincias las que aporten 11.800 millones de pesos, mientras que el Tesoro sólo aportaría $ 8200 millones.

Y pone el foco sobre el financiamiento de la Anses mediante impuestos, que impone un mayor sacrificio a las provincias, porque si tuviera que financiarse sólo con los impuestos al trabajo y las ganancias del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, sus cuentas tendrían un fuerte déficit.

De modo que la discusión es, justamente, sobre quién aporta más para que eso no suceda y entonces se puedan financiar planes anticíclicos.

Claves

  • Recursos: la Administración Nacional de la Seguridad Social logró un superávit sobre la base de recursos por $ 82.900 millones que, originalmente, debían estar dirigidos a las provincias.
  • Coparticipación: en 1997, las provincias se quedaban con el 39,2% de la recaudación de impuestos nacionales y en 2011 pasaron al 32,7%, según cálculos del Iaraf sobre la base de datos oficiales.
  • Distribución: de cada $ 100 recaudados, 80,52 pesos van para el Estado nacional; 14,98 pesos van a las provincias, y 4,50 pesos quedan para el sistema de seguridad social.
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