Liberarán el corralito en 10 días

Los depósitos en cajas de ahorro y cuentas corrientes podrán retirarse desde el lunes 2 del mes próximo sin restricciones; el ministro de Economía no cree que esos fondos vayan al dólar; respuesta positiva del Tesoro de EE.UU. ante la decisión
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23 de noviembre de 2002  

Desde el 2 de diciembre próximo quedarán liberados todos los fondos depositados en cajas de ahorro y cuentas corrientes, es decir, justo un día antes de que se cumpla el primer año del corralito bancario.

La medida fue anunciada ayer por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien explicó que pasado mañana se difundirá el decreto por el que se podrá extraer en efectivo y sin restricciones el dinero depositado en las denominadas cuentas a la vista. Actualmente sólo tienen esa condición las cuentas donde se depositan salarios, mientras que en las restantes sólo se pueden extraer hasta $ 500 por semana o $ 2000 por mes. Hasta ahora, el resto del dinero depositado sólo puede utilizarse mediante cheques o tarjetas de débito. Las restricciones habían sido impuestas el 3 de diciembre de 2001 por el entonces ministro Domingo Cavallo, en la etapa final del gobierno de la Alianza.

El Banco Central y las entidades del sistema financiero se tomarán la semana próxima para instrumentar la normativa que habilitará a los ahorristas a disponer libremente de los $ 23.200 millones acorralados en cuentas transaccionales y plazos fijos “libres”.

En un breve diálogo que mantuvo anoche con LA NACION, Lavagna dijo que fue muy buena la respuesta del Departamento del Tesoro de Estados Unidos a la medida. El ministro mantuvo una comunicación telefónica con el subsecretario del Tesoro, John Taylor.

El Fondo Monetario Internacional había reclamado largamente el fin del corralito, pero el ministro consideraba que no estaban dadas las condiciones para dar el paso que se dio ayer. Lavagna cree que no habrá una presión importante sobre el dólar luego de esta decisión. Más cauto, uno de sus colaboradores recordó a LA NACION que el Gobierno cuenta con casi US$ 10.000 millones en reservas internacionales en el Banco Central para defender el valor del tipo de cambio.

Dos días antes de partir de gira a cuatro países de Europa, Lavagna confirmó que el Estado consolidará la deuda con los proveedores privados hasta el 31 de diciembre por medio de un sistema de licitaciones que incluirá quitas para reducir el monto adeudado.

Calma

  • Cuál es el impacto del fin del corralito en la plaza cambiaria sólo se sabrá el lunes próximo. Las pizarras cerraron ayer sin sorpresas. La cotización libre subió 1 centavo y quedó en $ 3,55 vendedor, mientras que el por cuenta y orden del Banco Central se mantuvo en $ 3,48. La entidad, además, compró US$ 5,1 millones.
  • El Gobierno libera fondos atrapados en el corralito

    El dinero se podrá retirar de los bancos en 10 días; se consolida la deuda con los proveedores

    La escena se produjo hace una semana en Washington y explica el anuncio de liberar el corralito de ayer. El negociador del caso argentino en el Fondo Monetario Internacional (FMI), Anoop Singh, le planteó ácidamente al jefe de la negociación argentina, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, por qué el Gobierno no levantaba las restricciones a ese cepo instalado casi hace un año.

    "Ustedes mantienen restricciones importantes", disparó Singh.

    "Las restricciones ya no tienen peso", contraatacó Nielsen.

    "Para nosotros todavía son importantes", concluyó Singh.

    Nielsen volvió el fin de semana y comenzó a debatir con el ministro de Economía, Roberto Lavagna. Finalmente, decidieron anunciar la liberalización del resto de las cuentas a la vista atrapadas en el corralito para conformar al Fondo Monetario.

    El anuncio, según acordaron, se haría juntamente con el del aumento de tarifas, "para compensar", según admitió un calificado miembro del equipo económico.

    "El 2 de diciembre del año pasado se implantó la primera intervención en los depósitos. Desde el lunes se levantan estas restricciones en las cuentas a la vista; pasan a ser libres", dijo Lavagna con orgullo y con un recuerdo implícito a los días finales de la gestión de Domingo Cavallo durante el gobierno de la Alianza.

    Si bien Lavagna dijo que la medida comenzaría a regir desde la semana próxima, el funcionario consultado por LA NACION aclaró que los ahorristas podrán reclamar libremente sus recursos atrapados tan solo en 10 días, desde el 2 de diciembre, por las medidas que deberán tomar el Banco Central y las entidades del sistema para implementar esta liberalización de fondos.

    -¿No teme que este dinero se vaya al dólar?, se le preguntó a Lavagna durante la conferencia de prensa que brindó ayer en el Palacio de Hacienda.

    -Creemos que en esta etapa hay suficiente confianza -respondió el ministro, sentado sin compañía en el microcine del Ministerio de Economía-. Horas más tarde, el ministro dejaba entrever que "la apuesta más riesgosa ya se dio cuando liberamos el corralón hasta $ 10.000 y la mayoría de la gente dejó su dinero en el banco".

    La decisión de ayer, según Lavagna, puede provocar más ruido político que económico. Más cauteloso, uno de sus colaboradores afirmó que en el segmento de los depósitos empresariales "puede haber un corrimiento al dólar. Pero tenemos reservas por casi US$ 10.000 millones para defendernos", agregó, orgulloso, el funcionario.

    Cerca de las 17, Lavagna ingresaba en el microcine y formulaba tres anuncios:

  • Liberalización total del corralito.
  • Consolidación de la deuda con proveedores del Estado hasta el 31 de diciembre pasado.
  • Suba de tarifas, salvo para los sectores de menor consumo.
  • A la misma hora, Nielsen se comunicaba con el delegado argentino en el Fondo, Guillermo Zocalli, para que informara de las novedades al staff que lidera Singh. Acto seguido, llamaba al delegado del Tesoro de los Estados Unidos en Buenos Aires, Mathew Haarsager, para que el joven funcionario avisara a sus superiores de las novedades, largamente esperadas por el Fondo. La respuesta no se demoró en llegar; más tarde, el subsecretario del Tesoro, John Taylor, se comunicaba con Lavagna y Nielsen. "El diálogo fue muy bueno", dijo anoche el ministro a LA NACION, en un breve diálogo antes de dejar su despacho. El ministro le explicó a Taylor que desde principios de julio los depósitos subieron 4300 millones de pesos, cifra que desciende a 1850 millones si se descuentan los amparos contra las restricciones financieras.

    Además, le detalló que los plazos fijos aumentaron $ 5200 millones dentro del corralito y $ 3900 millones en las cuentas libres. De este modo, aclaró, los depósitos a la vista libres suman 8100 millones de pesos.

    El monto del dinero que potencialmente podrían haber retirado y no retiraron asciende a 1500 millones de pesos, según las cifras oficiales. Como contrapartida de la buena noticia para los ahorristas, el ministro anunció que antes de partir a Europa para "convencer" a cuatro de los cinco principales socios del FMI de la necesidad de llegar a un acuerdo, dejaba el "borrador del decreto" para disponer un aumento en las tarifas de la electricidad y el gas. El aumento es, en promedio, del 10%, y en las categorías más altas no supera el 13 por ciento, según informó una alta fuente del Palacio de Hacienda.

    En su conferencia de prensa el ministro anunció los montos de la suba, aunque no quiso dar a conocer el decreto, que debe ser refrendado por el presidente Duhalde. El ministro cree que el Presidente no duda, pero admite que la Justicia puede bloquear la medida apenas se conozca. Por esta razón, se admitía en Economía, algunas empresas pedían que, en vez de un decreto, el Ejecutivo presentara una modificación a la ley de emergencia económica para "poder impulsar un aumento mientras renegociamos los contratos, algo que siempre se nos objeta en Tribunales", explicó un calificado funcionario de la cartera económica, preocupado en preparar los detalles de la licitación para las deudas hasta el 31 de diciembre último que quedarán consolidadas. De los $ 8000 millones consolidados, se pagarán $ 4000 millones por un sistema de licitación que combine "quitas con antigüedad de la deuda", se detalló.

    En paralelo, el ministro revisaba las aclaraciones a los interesados en asesorar al Gobierno en la reestructuración de la deuda que se publicaron anoche en la web del Palacio de Hacienda. Entre otros ejes se estableció un sistema de puntaje para que los bancos que tomaron deuda en el período inmediatamente previo al default sean más penalizados que otros. El Credit Suisse First Boston, de David Mulford, líder del mecacanje 2001, sumará 12 puntos, la peor puntuación posible, aclaró anoche un enérgico funcionario de Economía.

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