Limitan el sistema de captación de clientes

Es para la presuscripción al servicio de larga distancia
Es para la presuscripción al servicio de larga distancia
(0)
26 de octubre de 2000  

La Secretaría de Comunicaciones emitió una resolución en la que impone algunas restricciones para que las empresas telefónicas presuscriban a los usuarios a su servicio de larga distancia.

Ahora, el trámite sólo lo podrá realizar el titular de la línea o quien pueda probar que está a cargo del pago de la factura telefónica, por ejemplo, a través del contrato de alquiler.

Además, en el término de 48 horas de concretado el acuerdo, la empresa deberá enviar una carta al usuario en la que le notifica los términos de las ofertas y las tarifas correspondientes al plan elegido.

La resolución de la Secretaría de Comunicaciones, que fue publicada ayer en el Boletín Oficial, se basa en un informe que a mediados de septiembre elevó la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), en el que refiere que se han detectado muchos reclamos con respecto a la elección de la compañía de larga distancia.

En la gerencia de control de la CNC admiten que, en los últimos tres meses, los reclamos se han incrementado. "La mayor cantidad de las quejas tiene que ver con la forma en cómo las empresas acosan a los usuarios", señaló un vocero de la CNC. "La gente se queja de que las empresas llaman a cualquier hora, día y noche". Los reclamos también se refieren a que, con tal de ganar clientes las empresas hablan con cualquiera que esté en la casa: niños, personal doméstico o personas mayores, forzándolas a tomar una decisión para la que no están autorizadas o para la cual no tienen la información suficiente.

En noviembre último se desreguló el servicio de telefonía de larga distancia. Desde ese momento, Telefónica, Telecom y Movicom-Bell South se lanzaron de lleno a la campaña por ganar clientes. Otra empresa que brinda el servicio es CTI, de la norteamericana GTE y del grupo Clarín.

Desde entonces, el gasto en las campañas publicitarias y el nivel de acoso sobre los usuarios fue similar al que se puso en marcha cuando se implemento el sistema de jubilación privado, por medio de las AFJP, en noviembre de 1994.

Durante los primeros meses, la presuscripción sólo se realizaba por escrito: el cliente debía llenar una planilla y remitirla a la empresa elegida, que a su vez notificaba a la Administradora de Base de Datos (ABD), un veedor independiente contratado para verificar la legalidad de los cambios.

Luego se dispuso que, para agilizar la competencia, el cambio de empresa de larga distancia se pudiera hacer por teléfono, lo que generó la catarata de llamadas por parte de las empresas.

"Antes había una mayor seguridad jurídica, pero el sistema era más engorroso, mientras que ahora es más ágil, pero los clientes nunca están seguros. Por eso nos parece que las nuevas normas son positivas para una mejor competencia", señaló Luis Perazo, vocero de Telecom. Voceros de Telefónica también se manifestaron en favor de las medidas.

Todas las telefónicas tercerizan parte de su servicio de telemarketing. Las empresas que proveen el servicio tienen contratos condicionados a la cantidad de usuarios que logren presuscribir, lo que hace aún más feroz la competencia y la presión sobre el cliente. "Cuando se terceriza, por más que se busque la calidad, siempre se cometen desprolijidades", admitió un ejecutivo de otra de las telefónicas.

En noviembre comenzará la desregulación total del sector, tanto de los servicios locales como de larga distancia. Los usuarios podrán, entonces, elegir a su operador de larga distancia que prefieran llamada por llamada, sólo con discar un prefijo antes del número de destino.

Sin embargo, no falta quien señale que este sistema tampoco será muy efectivo, ya que los usuarios deberán marcar una gran cantidad de números. También habrá que estar al tanto de las ofertas de todas las telefónicas para poder elegir mejor.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.