Los bonos indexados siguen de racha

Ayer los más negociados subieron hasta 1%; el Par gana un 11,5% en el mes
Ayer los más negociados subieron hasta 1%; el Par gana un 11,5% en el mes
Javier Blanco
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27 de septiembre de 2005  

Llevados por una sostenida demanda, que se mantiene firme desde que volvieron a aumentar las proyecciones inflacionarias para el corto plazo, los bonos de la deuda emitidos en pesos -y cuyo capital está protegido por una cláusula de indexación atada a la variación de los precios- lograron ayer nuevas alzas, que, en algunos casos, les permiten ya acumular ganancias de hasta un 11,5% en lo que va del mes.

El caso emblemático, que hace que muchos inversores recuerden al registrado en julio -cuando los títulos más negociados llegaron a registrar mejoras del 23%- es el del Bono Par en pesos, que cerró agosto operándose a $ 44,50 por cada lámina de cien y ayer se negoció a $ 49,65, tras avanzar otro 1,02%. Así llegó a alcanzar un nuevo máximo, tras un rally alcista sostenido (subió en 9 de las 10 últimas ruedas de negocios) que le permitió incrementar un 11,5% su precio en el mes.

Los signos positivos se repitieron ayer con casi todos los bonos en pesos indexados (sólo se tomaron un respiro los más cortos y que ya cotizan sobre su valor técnico, como el Boden 08) aunque con avances en los precios de menor proporción que en jornadas anteriores, al cabo de un día en el que se volvieron a negociar más de $ 1400 millones en bonos locales.

Entre los ganadores del día volvieron a ubicarse el Discount en pesos (+ 0,28%, con lo que acumula 6,33% en el mes), el Boden 14 (subió el 0,59% y suma 5,2% en el mes) y el Bogar 18 (+0,60/9,1%).

La mejora en los bonos locales va de la mano de una tendencia a la suba generalizada de los títulos de países emergentes, un fenómeno que pareció tomar mayor impulso ayer cuando masivas venta de los bonos del Tesoro de Estados Unidos liberaron fondos que se volcaron a este tipo de mercados en busca de mayores rendimientos. Eso hizo caer a 252 puntos básicos el riesgo emergente promedio (el argentino bajó el 1,5%, para quedar en 391 puntos), que así alcanzó un nuevo mínimo desde que comenzó a medirse en 1997.

Pero a la tendencia general la Argentina le suma un atractivo más: la postergada tendencia a la apreciación del peso, la que el mercado intuye que se verificará por medio del ajuste inflacionario, y permite a los inversores ilusionarse con rendimientos anuales del orden del 15/17% en dólares (considerando un rango de inflación del 10/11%), contra un 4,25/4,30% que ofrecen los bonos de Estados Unidos. Esto tienta a muchos extranjeros a realizar crecientes apuestas por ellos aunque por montos que, para la escala de fondos que manejan, no dejan de ser marginales.

Ese dato es el que aumenta el sesgo en favor de los bonos indexados que desde hace tiempo muestra el mercado, una tendencia que se agudizó en las últimas semanas a medida que se ajustaron al alza las previsiones inflacionarias (en el mercado descuentan un IPC del 0,8% para septiembre).

De confirmarse esa suba, implica un reajuste automático en el valor técnico de estos bonos que los inversores buscan anticipar para sacar provecho.

En la Bolsa nadie quiere vender

  • El índice Merval, que sigue la evolución de las acciones líderes en la Bolsa porteña, alcanzó ayer un nuevo máximo nominal, impulsado por compras de oportunidad de papeles que hasta ahora no habían acompañado la mejora del mercado. Finalizó en 1663,38 puntos (la anterior marca era de 1658,95, del pasado miércoles), tras un alza de un 0,27%, con lo que elevó a 5,17% la mejora acumulada en el mes y a 20,94% en 2005. "Lo más notorio es la resistencia que la Bolsa muestra a recortar sus precios", opinó un operador, en alusión a la reticencia que muestran muchos inversores a vender, tal vez esperando mejores precios.
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