"Los cambios no deberían tratar de disimular la realidad de la crisis"

El asesor de la UIA Daniel Funes de Rioja pidió reformas realistas
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29 de enero de 2002  

El abogado laboralista Daniel Funes de Rioja opinó que debe haber cautela en las posibles reformas al régimen de negociación colectiva en casos de crisis, y señaló que hay que ser "sumamente realistas".

El asesor de la Unión Industrial Argentina dijo que lo que no puede ocurrir es que se trate de "disimular la realidad" de una crisis que determina que, en muchos casos, no es posible cerrar un acuerdo entres las partes, básicamente por la gravedad de la caída de la actividad económica. Y pidió que los cambios se hagan por consenso de las partes intervinientes en los procesos de negociación.

El informe del Ministerio de Trabajo que analiza lo ocurrido entre 1994 y 2001 expresa, entre sus comentarios, que "las partes adoptan, por lo general, una posición confrontativa, que se percibe al leer las actas del expediente". De todas formas, a renglón seguido agrega que "en especial en los últimos dos años, ha variado en un sentido más colaborativo la actitud de las partes". Sin embargo, esa mejor predisposición no se condice con los resultados obtenidos, si se tiene en cuenta que en los últimos tiempos se redujo el porcentaje de acuerdos alcanzados.

El cruce de ambos datos sería una señal de las dificultades cada vez mayores que la crisis impone a la hora de intentar reducir el impacto de medidas negativas sobre las dotaciones de las compañías.

Por otra parte, el documento recuerda que los procedimientos que terminan sin acuerdo dejan a las partes en libertad de acción para tomar las decisiones que crean necesarias. Además, advierte que "cualquiera de las medidas adoptadas, provengan de la parte empresarial o de la parte trabajadora, ponen en riesgo el empleo", y señala que "no existe un seguimiento de los pasos siguientes que adopta el conflicto".

Esa conclusión estaría justificando la intención de prolongar los tiempos de las negociaciones, una decisión que podría tomar de oficio el Ministerio.

Sobre ese punto, Funes de Rioja señaló su conformidad respecto de si hay acuerdo de partes para ir a la conciliación obligatoria. Pero advirtió que, si se alargan los tiempos sin voluntad de las partes, se correría el riesgo de tan sólo generar más perjuicios. "No se puede inhibir a las empresas en forma permanente", sostuvo.

Durante los plazos de negociaciones de crisis o por conciliación obligatoria, la firma no puede afectar con ninguna disposición al personal y los trabajadores deben suspender las medidas de fuerza.

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