Los empresarios buscan unificar su voz frente al próximo gobierno

Los ejecutivos predicen que ganará Kirchner, con quien tienen poco o nulo contacto
Alejandro Rebossio
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7 de mayo de 2003  

No lo quieren llamar Grupo de los Ocho porque pretenden funcionar mejor que aquel agrupamiento de cúpulas de sectores empresariales que acompañó las reformas del gobierno de Carlos Menem, pero terminó dividiéndose a fines de los años noventa entre ganadores y perdedores del modelo económico de entonces. Tras la devaluación y la renovación de la mayoría de las autoridades de las cámaras, ahora resulta más posible el reencuentro entre los hombres de negocios.

La idea de una entidad patronal que abarque todos los sectores resulta algo muy normal en los países desarrollados en los que dicen inspirarse los ejecutivos. Sin embargo, la necesidad de reunirse se acrecentó después de que el 27 del mes pasado el candidato oficialista, Néstor Kirchner, de escasa o nula relación con el empresariado, se convirtiera en favorito para la Casa Rosada.

El proyecto de reconciliación, que comenzó a gestarse en la conferencia de la Unión Industrial Argentina (UIA) de octubre pasado, se aceleró y el primer contacto se concretó ayer. El presidente de la Bolsa de Comercio, Julio Werthein, invitó a la sede de esa entidad a sus pares de la UIA, Alberto Alvarez Gaiani; de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens; de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Manuel Cabanellas; de la Bolsa de Cereales, José Gogna; de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Eduardo Baglietto; de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), Jorge Brito; de la Cámara Argentina de Comercio (la otra CAC), Carlos de la Vega, y de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Luis Pagani, aunque este último no asistió porque estaba de viaje en Brasil y no envió a representante alguno.

El único excluido del convite fue Mario Vicens, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA, que agrupa a las entidades financieras extranjeras). Aldo Roggio acompañó a Baglietto en nombre del sector de la construcción.

Algunos empresarios negaron que el escenario político haya sido motivo de debate, pese a la inminencia de la segunda vuelta electoral entre Kirchner y Carlos Menem. Sin embargo, los representantes sectoriales manifestaron la urgencia de unirse para dialogar con el próximo presidente de la Nación. "Va a haber una situación complicada", dijo uno de los asistentes. "Sobre todo si gana Kirchner, que no tiene una relación fluida con el empresariado. Lo bueno sería que le llevemos todos juntos las inquietudes por los grandes temas", agregó.

Antes de la primera vuelta electoral, el gobernador santacruceño sólo se reunió con la UIA, a diferencia de otros candidatos como Menem, Adolfo Rodríguez Saá o Ricardo López Murphy. Envió a su candidato a vicepresidente, Daniel Scioli, a un encuentro con los constructores. No se descarta que el integrante del ex grupo propietario de la casa de electrodomésticos Scioli se encargue de la relación con el poder económico en un eventual gobierno de Kirchner. El mandatario santacruceño apenas tiene contactos con las compañías petroleras que han invertido en su provincia. AEA está intentando reunirse con él a principios de la semana próxima.

Duhalde, preocupado

El presidente Eduardo Duhalde reconoce el problema de la falta de vínculos de su candidato con el establishment y con la CGT. Por eso está interesado en que se aceiten los acercamientos. "Si ganara Menem, no habría problemas para que los empresarios lleguen a él", comentó un convidado a la Bolsa de Comercio.

El grupo unificado de empresarios buscará alcanzar acuerdos sobre puntos de interés común, como las reformas tributaria y financiera. En los temas que originen diferencias, como el ajuste por inflación del impuesto a las ganancias o el aumento de los servicios públicos, cada sector bregará por separado ante el Gobierno.

Los nueve empresarios reunidos ayer discutieron sobre quiénes deberán integrar el grupo. Todos convinieron en que ABA sea invitada. Incluso Brito, que rechazó que la banca extranjera quedara marginada. Pero se manifestaron diferencias sobre AEA porque muchos opinaron que esa entidad reúne a empresarios de diversos sectores que ya están representados por sus cámaras respectivas. Pagani había invitado a los mismos protagonistas del cónclave de ayer para reencontrarse pasado mañana, pero se desconoce quiénes y cuántos aceptarán.

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