Los grandes desarrolladores inmobiliarios mudan sus proyectos al interior

La pesificación de las ventas, el menor costo de la tierra y un mejor clima de negocios que en Buenos Aires explican el proceso
Alfredo Sainz
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12 de agosto de 2013  

Ante las escasas perspectivas de recuperación que ofrece el mercado inmobiliario porteño, los principales desarrolladores están mudando sus proyectos al interior del país. Desde Rosario hasta Córdoba, pasando por la costa atlántica y la Patagonia, las grandes ciudades del interior y los centros turísticos se convirtieron en plazas más atractivas que Buenos Aires a la hora de atraer a los inversores inmobiliarios.

La pesificación casi total de las ventas, el menor costo de la tierra y el mejor clima de negocios son los principales atractivos que ofrece el interior del país, en especial cuando se comparan con el panorama que exhibe el mercado porteño, con 18 meses acumulados de caídas en el número de escrituras y sin ninguna señal de que la tendencia se vaya a revertir en el corto plazo.

"De acá en más creo que hay que pensar a la economía argentina en general como puertas adentro. Así como el turismo interno es cada vez más relevante, lo mismo está pasando con el mercado inmobiliario y por eso los desarrolladores estamos volcándonos a proyectos en el interior del país. No es casual que tres cuartas partes de la producción de metros cuadrados a nivel nacional hoy corresponde a desarrollos en plazas como Rosario, Córdoba, Salta o la Patagonia", afirmó Gustavo Ortolá, tesorero de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) y presidente de la desarrolladora Go Real Estate.

Con su empresa, Ortolá impulsa un proyecto que combina viviendas, oficinas y locales comerciales en la ciudad de Córdoba, bajo la marca Love Córdoba y que incluye cinco torres y más de 1000 departamentos, que saldrán a la venta en cuotas y plazos que oscilan entre los tres y los nueve años.

La financiación y la posibilidad de vender en cuotas no es un dato menor a la hora de entender por qué las desarrolladoras apuntan al interior del país, donde los modelos de planes de ahorro pensados originalmente para la compra de autos se popularizaron en los proyectos de viviendas.

"La realidad es que hoy hay compradores para proyectos en Miami, en Montevideo, en Córdoba o en Rosario, pero no para Buenos Aires, a pesar de que precisamente por esta menor demanda creo que es un muy buen momento para mirar el mercado porteño", sostiene Daniel Mintzer, socio de la desarrolladora G&D Developers.

Disponibilidad

La compañía TGLT, del empresario Federico Weil, es otra de las desarrolladoras que puso la mira en el interior, aunque en su caso sin descuidar sus inversiones porteñas. En Rosario, TGLT ya cuenta con dos terrenos que suman doce hectáreas frente al río apuntando al segmento más alto del mercado (para lo cual contrató al exclusivo estudio inglés Foster + Partners) y ahora acaba de anunciar un nuevo proyecto de viviendas en la ciudad santafecina, enfocado en la clase media. "Hoy está claro que no hay un único mercado inmobiliario a nivel nacional, y lo que vemos es que cada vez hay menos proyectos en Buenos Aires y más desarrolladores mirando al interior, lo que también implica una oportunidad en la plaza porteña", aseguró Weil.

Mar del Plata es otra de las ciudades que está sobrellevando mejor el impacto negativo que significó para todo el sector la implementación del cepo cambiario. "De entrada, las restricciones en el mercado cambiario paralizaron al negocio inmobiliario, pero este problema se descomprimió y hoy vemos una plaza en crecimiento, entre otros factores porque hay mucha disponibilidad de tierra en buenas ubicaciones", señaló Norberto Cánepa, presidente de la constructora Consca y del Centro de Constructores de Mar del Plata. "La demanda está sostenida básicamente por compradores locales y el porcentaje de clientes de Buenos Aires sigue siendo muy pequeño", agregó el empresario marplatense.

Los anuncios en el interior contrastan con el panorama que se vive en Buenos Aires, donde la caída en la demanda ya se tradujo en una contracción en los precios de las viviendas usadas.

"El problema más grande que enfrenta el mercado inmobiliario es la incertidumbre, y frente a este escenario el panorama es un poco mejor en el interior porque el clima de negocios es otro. Además, la gente del campo sigue ahorrando en maquinaria y ladrillos", señaló Iván de Achával, socio de la inmobiliaria Cornejo Achával.

Las razones de la mudanza

  • Pesificación

    Las propiedades del interior ya estaban más pesificadas y sufrieron menos el cepo
  • Tierra más barata

    Los terrenos son más económicos y tienen un impacto menor en el costo total
  • Clima más amable

    A diferencia de Buenos Aires, el clima de negocios es más optimista
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