Luego del anuncio del acuerdo con el FMI, los inversores locales están a la espera de los próximos pasos del Gobierno

La evolución de los depósitos bancarios será uno de los elementos clave
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26 de agosto de 2001  

Volvió a circular el aire entre los ahorristas e inversores en activos financieros argentinos, tras dos largas semanas de espera y de la mano del acuerdo alcanzado con el FMI. Si bien la corta semana comenzó en baja, debido a las escasas señales del estado de las conversaciones (esto llevó al riesgo país a superar los 1650 puntos), la sorpresiva ayuda anunciada el martes por la noche llevó a los vendidos a buscar una rápida cobertura durante el miércoles.

Las compras, en su mayoría de operadores extranjeros, generaron una suba récord de los precios que se fue atenuando a medida que los ánimos se fueron tranquilizando, además de las previsibles tomas de ganancias que se produjeron hasta el fin de semana.

No obstante, el reacomodamiento de los precios, mayores a los operados entre el 16 y 21 del actual -cuando las negociaciones se mostraban estancadas-, tampoco superaron los máximos del último mes, lo que reflejó que la credibilidad sólo ascendió un escalón y se mantuvo lejos de cierta tranquilidad financiera.

Es que ahora el mercado quiere evaluar los pasos que dará el Poder Ejecutivo y ver cómo se produce la vuelta de los depósitos antes de acentuar las compras en títulos argentinos, a pesar de estar éstos a precios de remate como algunos bancos de inversión han sugerido.

El tratamiento del presupuesto 2002 y la reforma del Estado que se iniciará en las próximas semanas, junto a los cambios en la coparticipación, son batallas aún muy lejanas y que serán claramente ásperas con las provincias, la oposición y dentro del partido gobernante.

Conjuntamente aparecen otras fuentes de incertidumbre más vinculadas al cumplimiento del déficit cero en el corto plazo. La duda surge sobre si la menor recaudación de este mes significará mayores descuentos en los gastos recortables, temor que se acrecienta para el último trimestre frente a la dureza esperada en la economía real y los mayores intereses.

Pero algunos rayos de luz aparecieron en el sistema financiero. Tras el anuncio del acuerdo, las tasas de interés de Call cayeron a la mitad, alcanzando las de dólares 8% y las de pesos 15%, niveles no registrados desde fines de junio. También se desaceleró la salida de depósitos privados y las reservas. La renovación de los depósitos a interés desde el miércoles fue creciente en los bancos.

Tras la ayuda del FMI, el riesgo Argentina bajó hasta el viernes a 1443 puntos, mejorando 4% en los cuatro días hábiles y un 12% desde el pico semanal. Pero aún falta que se produzca al menos una caída de 50 puntos (o una mejora de los precios de los bonos) para alcanzar los pisos de la crisis.

Los bonos terminaron el viernes con una suba de más del 6% en promedio, desde los precios registrados el martes. Los títulos más negociados, como el FRB y el Global 2008, cerraron en US$ 75,25 y 65,75, respectivamente, lo que implicó subas del 10,5 y 12,7% para cada uno. Aun con la mejora, los bonos domésticos presentan rendimientos bien superiores al 20% anual.

En tanto, en el mercado accionario el repunte fue efímero. La mejora del 8 por ciento al día siguiente del anuncio se fue diluyendo ante la perspectiva de que el ajuste deflacionario en los precios anticiparía varios trimestres de flojos resultados empresariales. El Merval terminó la semana en los 316,6 puntos, lo que representa una caída del 0,7 por ciento en la semana, y esto se debió principalmente a las empresas cíclicas y los bancos.

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