Lula resolvió mantener la tasa de interés en el 26,5 por ciento

El presidente de Brasil apostó a la ortodoxia; queja industrial
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22 de mayo de 2003  

SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- El gobierno brasileño redobló su apuesta por la ortodoxia económica y, desoyendo el clamor de los sectores productivos, decidió no alterar la tasa de interés de referencia o Selic, del 26,5% al año, una de las más altas del mundo. Ayer, mientras el Comité de Política Monetaria anunciaba que sostendría la tasa Selic, el presidente Lula da Silva se reunía con la elite del empresariado brasileño. "Salgo frustrado", dijo el presidente de la Confederación Nacional de la Industria, Armando Monteiro, al dejar el Palacio del Planalto. "Estoy decepcionado", agregó el industrial Antonio Ermirio de Moraes.

Lula asumió el gobierno con una tasa del 25%, y autorizó su aumento dos veces en lo que va de su gestión.

El Banco Central lo justificó al afirmar que "hay señales de que la política monetaria comienza a obtener resultados en el combate a la inflación", y que para que el riesgo desaparezca "se depende del mantenimiento de este esfuerzo". La inflación acumulada en el año ya es del 6,15%, y la meta para todo el año es del 8 por ciento.

Lula demostró una vez más que el populismo no tiene cabida en su gobierno, a no ser en pequeñas dosis en sus discursos. El llamado "núcleo ortodoxo" del gobierno tiene supremacía sobre el grupo "desarrollista".

El suspenso sobre la tasa se debía a que el planteo en favor de la reducción era prácticamente unánime. Contaba con el apoyo hasta del propio vicepresidente brasileño, el empresario José Alencar. "Un tercio de toda la recaudación nacional del primer trimestre fue para pagar intereses", dijo.

"Infelizmente, mi sentimiento es de frustración. Con esa tasa de interés es muy difícil que podamos mejorar el nivel de actividad económica. El sector productivo no aguanta más este costo del crédito, que perjudica el nivel de empleo y el consumo", le dijo a LA NACION el director de Economía de la Federación de Industrias de San Pablo (Fiesp), Roberto Faldini.

El crédito personal, que tenía tasas del 83,6% al año en 2002, ya llegó al 100,6%; y el crédito para empresas, del 36,2% en abril de 2002, subió al 47,4% el mes pasado.

Dólar bajo en Buenos Aires

En tanto, en Buenos Aires el dólar vivió su tercer día consecutivo de baja y cerró en $ 2,87 para la venta, tres centavos menos que el día anterior. Sin embargo, a diferencia de las jornadas anteriores, la intervención del Banco Central (BCRA) se redujo a US$ 3,6 millones.

Por su parte, la Bolsa registró una suba del 2,69% en el índice Merval, destacándose las acciones de empresas de la construcción.

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