Machinea se puso duro con la reforma laboral

Dijo que los cambios que pretende hacerle el PJ en el Senado "son muy malos" y que, si prosperan, "la ley servirá poco"; se destrabó el préstamo de 398 millones del BID.
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28 de marzo de 2000  

NUEVA ORLEANS.- El ministro de Economía, José Luis Machinea, atacó con dureza las iniciativas para cambiar la reforma laboral en el Senado y defendió la baja de los encajes bancarios, idea propuesta por el Gobierno y el Banco Central (BCRA). Además, el funcionario sostuvo que la Argentina logró destrabar los US$ 398 millones de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que, a su vez, formaba parte de un préstamo cofinanciado con el Banco Mundial por US$900 millones. Machinea también afirmó que antes de fin de año habrá un Maastricht preliminar con Brasil, en el que se fijarán metas comunes de deuda, déficit y precios, a imagen y semejanza del acuerdo económico firmado por los países de la Unión Europea.

En un extenso diálogo con el periodismo, el ministro cargó fuerte contra la propuesta del Senado de modificar el proyecto laboral que ya cuenta con media sanción de Diputados. "Los cambios son muy malos; la ley servirá poco así", sentenció. De todos modos, Machinea consideró que si el Senado aprueba esas modificaciones, Diputados insistirá en el proyecto original, acordado con el Gobierno. Por otra parte el funcionario dio un paso adelante y otro atrás con respecto al acuerdo alcanzado con cuatro bancos privados para lograr una baja de 5 a 7 puntos en los encajes bancarios, a cambio de un préstamo contingente de 5000 millones de dólares.

Por un lado, defendió la iniciativa "porque los encajes están muy altos" y su reducción promovería "una sustancial baja en las tasas de interés", que no precisó. Sin embargo, cuando se le comentó que el ex viceministro de Economía, Carlos Rodríguez, había asegurado que la solidez del sistema financiero se resentiría, aclaró que "ésta es una propuesta del BCRA, así que él debería comentárselo a (Pedro) Pou", titular de la entidad monetaria y ex compañero de Rodríguez en el CEMA.

En tren de respuestas, Machinea también se acordó de la ministra de Acción Social, Graciela Fernández Meijide, que había señalado que la convertibilidad era una de las causas que provocaron un aumento de la pobreza. "No estoy de acuerdo con eso, en todo caso la causa fue la ausencia de otras políticas."

El funcionario se mostró entusiasmado por su reunión del domingo último con el titular del BID, Enrique Iglesias, ya que, dijo, había logrado destrabar el tramo de US$398 millones que la entidad debe aportar a la Argentina por un préstamo de ajuste estructural.

El dinero estaba frenado porque el otro agente de financiación, el Banco Mundial, quiere que el Gobierno transforme al Banco Nación en una sociedad anónima y brinde inmunidad jurídica al directorio del Banco Central. Con esta gestión, la Argentina contará con una parte del préstamo a mediados de abril mientras seguirá negociando con el BM los 500 millones restantes.

Metas comunes

Además, el ministro dijo, ante una pregunta de La Nación , que anteayer acordó con el ministro de Planeamiento del Brasil, en una reunión desarrollada en esta ciudad, que antes de fin de año haya un acuerdo para fijar metas comunes de inflación, déficit y deuda. Según Machinea, previa armonización de estadísticas, éste será el primer signo claro de la convergencia macroeconómica en el Mercosur, mientras los conflictos comerciales quedan bajo el "paraguas" acordado la semana última.

Desde que llegó, el domingo, el ministro se dedicó a despejar las dudas que subsisten en los mercados y a aclarar que los pedidos de nuevos préstamos externos destinados a otras áreas del Gobierno deberán pasar por el estrecho filtro del Ministerio de Economía. La agenda de Machinea estuvo repleta de compromisos con directivos de los bancos Goldman Sachs, Morgan Stanley, Merrill Lynch, Citibank, BBV y el Credit Suisse, hasta sus pares de España, Chile, México, Venezuela, todos reunidos por la 41a. Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) inaugurada ayer.

El contenido de las reuniones fue más o menos parecido: reiterar la solidez del programa fiscal y recibir propuestas de inversiones. Uno de los puntos culminantes fue su encuentro de ayer con el titular del Tesoro de los Estados Unidos, Lawrence Summers, donde remarcó los avances en materia fiscal y destacó el acuerdo firmado con el FMI.

En el caso de Economía, la preocupación es que por cada préstamo que se aprueba, el Gobierno debe aportar una suma similar como contrapartida. Por esa razón, más allá de seguir negociando el desembolso de los US$ 4100 millones que restan de los préstamos ya otorgados por el BID, no habrá demasiados nuevos programas. Para los próximos meses apenas se piensa redirigir un crédito de US$ 25 millones para asistir a la población afectada por las últimas inundaciones.

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