Machinea y Colombo advierten a los legisladores que el presupuesto 2001 tiene cuentas en delicado equilibrio

Gobernadores, diputados y senadores quieren eliminar los recortes de recursos para las provincias, propuestos por Economía
Jorge Oviedo
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22 de octubre de 2000  

Aunque el Ejecutivo celebró la semana última la sanción de las leyes de emergencia económica y antievasión como "una clara señal de gobernabilidad y de que el presupuesto 2001 saldrá", en la Jefatura de Gabinete y en el Ministerio de Economía no hay certeza de que se respete el texto enviado en septiembre al Congreso.

Ahora, la duda no es si el presupuesto se sancionará en tiempo y forma, y así evitar que el PJ tenga oportunidad de decir que bastó con que un año no estuvieran ellos en el gobierno para que no se cumplieran los plazos previstos por la Constitución. La duda es si el Congreso -en particular los diputados- no "se cobrará el favor" de haber sancionado las dos importantes normas.

El temor concreto es que habiéndole dado más armas a la Nación para que corte gastos y combata la evasión para generar más recaudación, los legisladores decidan aliviar o eliminar los recortes que José Luis Machinea quiere imponer a las provincias.

Los cruces son básicamente por la propuesta de recortar el Fondo Nacional del Tabaco, el subsidio a la tarifa de gas para consumo domiciliario en la Patagonia y la reducción de la exención impositiva a las naftas consumidas en la misma región.

Con la crisis en el Gobierno a partir de la renuncia de Carlos "Chacho" Alvarez a la vicepresidencia, quienes se oponen a estos cambios se sintieron más fuertes y embistieron contra el texto propuesto por Economía.

Los gobernadores peronistas se reunieron precisamente en Jujuy para resistir el recorte de partidas para las provincias.

El gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, llegó a amenazar con ocupar los yacimientos si le quitan el subsidio a la tarifa de gas y la exención a las naftas.

El secretario de Hacienda, Mario Vicens, y el propio Machinea dijeron que si se quitan esos recortes, habrá que incluir podas en otras áreas, porque hay que reducir déficit como lo exige la ley de convertibilidad fiscal.

Economía y la Jefatura de Gabinete proponen que en el caso del subsidio a la tarifa de gas en la Patagonia deberían ser las propias provincias las que lo solventen.

"Creemos que las provincias fueron beneficiadas con el aumento del crudo, por eso, si quieren mantener los subsidios, podrían hacerlo con recursos propios", aseguró Vicens al aconsejar a los gobernadores que usen las mayores regalías petroleras para reemplazar lo que la Nación les recortaría.

En Economía sostienen que las provincias patagónicas embolsarán unos $ 175 millones más de regalías por los mayores valores del crudo.

Y subrayan que alcanzaría con una cifra inferior a ese nivel para sostener los subsidios al consumo domiciliario de gas sin ningún cambio.

En la Jefatura de Gabinete sostienen que el objetivo de Chrystian Colombo es "transparentar la discusión. Si los subsidios se mantienen, que se sepa bien cuál es el monto y quién los recibe".

Y dicen estar dispuestos a probar que el Fondo Nacional del Tabaco no se distribuye de manera equitativa. Según los funcionarios, el 98% de los productores se lleva el 43% de los recursos, mientras que el 2% restante de los tabacaleros se queda con el 57 por ciento.

"Hay que poner las cosas sobre la mesa y discutir la cosas de manera cristalina", dicen en la jefatura y aseguran que será el propio Colombo quien sostenga estas posturas.

También desde economía y desde las oficinas de Colombo se sostiene que el subsidio al gas es excesivo, como lo sostiene el subsecretario de Presupuesto, Nicolás Gadano (ver aparte).

Pero estos argumentos no sólo no convencen a los justicialistas. También hay críticos en la Alianza.

A los justicialistas Machinea les contestó sin más trámite: "Estamos dispuestos a discutir todo lo que sea, pero que quede claro que si quieren aumentar el gasto, deberán decirnos de dónde sacamos los recursos".

Y agregó sobre la oposición a los recortes: "Tienen un problema de falta de solidaridad, porque de lo contrario no comprendo".

Es que el argumento es que el subsidio a la tarifa de gas patagónico es injusta con los habitantes de otras provincias.

Pero el frepasista Darío Alessandro tampoco apoyó "a libro cerrado" el proyecto del Ejecutivo. "En diez meses, ni siquiera solucionamos el tema fiscal y mucho menos el desempleo, por eso creo que hay que tener una visión más amplia de la problemática económica, ya que es necesario crecer de otra forma", advirtió.

"Es el momento en que hay que introducir no un nuevo modelo económico, pero sí una nueva óptica para complementar mejor las cosas", agregó.

En tanto, el presidente del bloque radical, Horacio Pernasetti, anticipó que el oficialismo "no va a aprobar" el recorte a los subsidios al gas y la exención a las naftas patagónicas.

De todas formas, fue menos crítico que el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, quien calificó al proyecto de "invotable".

En tanto, el duhaldista presidente del bloque de diputados del PJ, Humberto Roggero, también anticipó la negativa de su bancada al proyecto y pidió renegociar los pagos de la deuda pública con los organismos multilaterales para reducir los pagos de intereses.

Los defensores de las podas proclaman que jamás se quitaría la exención del impuesto a los combustibles al gasoil que se consume en la región sur del país. "Eso se usa para transporte y producción, y en una zona con distancias tan grandes, no se puede gravar ese insumo."

En cambio, tienen una visión distinta respecto de las naftas. Sostienen que la exención debe ser reducida o eliminada porque "los principales consumidores de ese carburante son las camionetas 4 x 4 de las compañías petroleras o de los propietarios de estancias".

Es decir, se trata de consumos o bienes suntuarios, o bien realizado por sectores que supuestamente no necesitan de beneficios.

Pero el argumento dentro de la propia tropa es que "recorten por otro lado".

El mayor de los temores, dicen en Economía y en la jefatura, es que los legisladores sobreestimen el efecto que puedan tener las leyes de emergencia y antievasión. "No vaya a ser que como nos dieron un fusil para cazar elefantes, algunos en el Congreso crean que ya pueden comenzar a repartirse por anticipado los trozos de las ballenas que supongan que vamos a cazar. Si esa posición triunfara, estaríamos en problemas."

Los legisladores santacruceños, sin distingos de partidos, parecen tan rebeldes como el gobernador Kirchner.

Desde el Ejecutivo disparan con una versión imposible de confirmar: "La provincia tiene depósitos en efectivo por $ 700 millones en Nueva York, no puede ser que quiera que la Nación le arregle todos los problemas".

En tanto, el equipo de Machinea sostiene que la reducción del subsidio al gas y la menor exención en las naftas se utilizarían para tender líneas de alta tensión y solventar programas de promoción ganadera.

"Nos van a tener que decir de dónde sacar los recursos para suplantar los recortes" que se eliminen, es el argumento preferido de Machinea.

Pero parece estar temiendo que directamente le aumenten el total de los gastos previstos.

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