Manda la cautela en los pronósticos sobre la Argentina

Marx se suma al debate en Washington Analistas y funcionarios discutieron ayer sobre el riesgo soberano Michael Gavin, de UBS, vaticinó un crecimiento del PBI del 3 al 4 por ciento el año próximo
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27 de octubre de 2000  

El otoño de Washington no depara demasiados pronósticos optimistas respecto de la Argentina.

En un seminario que organiza el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un grupo de especialistas coincidió ayer en señalar que la crisis de la economía argentina no es coyuntural, sino "de fondo".

El debate, al que hoy se sumará el secretario de Finanzas, Daniel Marx, contó con la participación de importantes funcionarios y analistas de toda América latina.

Si bien el mayor eje de preocupación continúa focalizado sobre los países andinos, básicamente por razones políticas, sin duda entre las economías latinoamericanas más grandes el caso argentino aparece como el más problemático.

En la mañana de ayer, los especialistas reunidos por la entidad que preside el uruguayo Enrique Iglesias se dividieron entre aquellos que plantearon que la Argentina sufre una "mini" crisis, puntual y fácilmente superable, y quienes consideraron que el "problema es más de fondo".

El especialista de UBS Warburg Michael Gavin se alineó del lado de los menos pesimistas, a pesar de que días atrás dijo a La Nacion que la Argentina necesitaría un gran paquete de asistencia financiera externa para superar los temores de cesación en el pago de los intereses de su deuda.

Por el contrario, ayer Gavin sostuvo que que la economía nacional crecerá entre el 3 y el 4 por ciento el año próximo, en sintonía con las predicciones oficiales.

El economista de UBS, según fuentes del BID, admitió que la mayor fuente de inestabilidad para la región está en Colombia, Ecuador y Perú.

Otros analistas de Wall Street, en cambio, brindaron visiones más cautelosas, pero sin animarse a plantear sus dudas sobre la salud de la convertibilidad, según otras fuentes que participaron del debate.

El encuentro, que culminará este fin de semana, está funcionando como la presentación informal del mexicano Santiago Levy que, como nuevo economista en jefe del BID, reemplazará a Ricardo Haussman, que pasó a la Universidad de Harvard en Boston.

Sin embargo, Levy podría no entrar siquiera a su oficina ya que se comenta que el nuevo presidente de su país, Vicente Fox, podría convocarlo como ministro de Finanzas.

Expectativa en el FMI

La gira de Marx por Washington, que comenzó anoche tras su paso por Miami, también incluirá reuniones con directivos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En el organismo auditor persiste cierta cautela ante la actual situación argentina.

Por un lado, el staff del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, que dirige el argentino Claudio Loser, terminó de revisar en detalle las medidas lanzadas por el Gobierno el lunes. La conclusión del análisis fue "positiva", según precisaron fuentes del organismo.

Por el otro, el FMI no avanzará por ahora en un respaldo más contundente -como una declaración del hombre fuerte del organismo, Stanley Fischer- ya que predomina una actitud de "esperar y ver". Al respecto, los integrantes del staff del Fondo quieren observar con tranquilidad cómo se reacomoda el tablero político luego del divorcio entre Fernando de la Rúa y Carlos Alvarez, seguido por los acercamientos entre el Gobierno y el ex ministro Domingo Cavallo, que permitieron destrabar la aprobación del presupuesto en Diputados y, al menos ayer, provocaron un claro alivio para la Argentina en los mercados.

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