Marcus Breitschwerdt: "La Argentina tiene experiencia en lidiar con situaciones no sencillas"

Crédito: Patricio Pidal/AFV
El líder global de la unidad vans de Mercedes-Benz concretó una inversión en su planta de La Matanza y ratificó sus planes en el mercado local, pese a la crisis
Esteban Lafuente
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12 de octubre de 2019  

Tengo una sólida base de respaldo para estar confiado", afirma Marcus Breitschwerdt, líder global de la unidad de vans de Mercedes-Benz, sobre el futuro de su negocio en la Argentina. La compañía acaba de lanzar la tercera versión de su modelo Sprinter, que se fabrica en La Matanza tras una inversión de US$150 millones, anunciada en 2017, en un contexto negativo para el sector: según datos de Adefa, la fabricación de utilitarios acumula en 2019 una caída interanual del 17,8%, cifra que ante el desplome del 53% del segmento automóviles luce casi como un alivio.

Con un ojo en la dinámica interna y otro en el movimiento en Brasil, el ejecutivo alemán mantiene su mirada positiva en el largo plazo. "Tenemos un compromiso fuerte por el país. Estamos acá desde 1951 y pasamos por diferentes situaciones a nivel macroeconómico en el continente, pero siempre fue una operación exitosa", afirma en diálogo con LA NACION.

-¿Cómo los afecta la caída de la actividad en el país?

-Los mercados suben y bajan, es su naturaleza, tanto en el segmento de vehículos de pasajeros como en el de los comerciales. Hasta ahora, con nuestro nuevo vehículo disfrutamos un buen momento, y vamos al revés de la tendencia. Vemos una fuerte demanda de una van que está hecha en la Argentina, y no solo en el país sino también en América latina. En nuestra planta siempre estamos introduciendo la más nueva tecnología. Acabamos de finalizar una renovación de la planta. Es un proceso que ha sido muy exitoso y estoy muy conforme.

-Es optimista entonces.

-No soy optimista. Tengo una sólida base de respaldo para estar confiado. En líneas generales, es razonable esperar asumir que los mercados se van a contraer. Pero creemos que nuestro negocio no lo hará.

-¿Por qué?

-Hay tres elementos. Por un lado, está el producto. El Sprinter es referencia del mercado. La tercera generación del modelo es muy sofisticado, en confort y seguridad. También en la tecnología que incorpora, para el conductor y los pasajeros. Por otro lado, tenemos gente muy experimentada, tanto en la producción como en el equipo de ventas y marketing. Estamos hace mucho tiempo en el país, con profesionales locales y ejecutivos expatriados de Alemania que aprendieron las características de este mercado y son muy cercanos a la organización en toda América latina.

-¿Cómo los afectan los controles de capitales implementados por el Gobierno?

-Si hoy estás preocupado, probablemente debieras dejar de leer diarios o tirar tu celular. Todos están bastante excitados por un montón de situaciones, en todo el mundo y por un montón de temas. Pero en general, las cosas han mejorado alrededor del mundo en los últimos 20 a 30 años. Nosotros tenemos un compromiso muy fuerte por el mercado argentino. No hacemos comentarios sobre política. Sabemos de autos y dejamos el resto de las conversaciones a los profesionales que se encargan del tema, pero creo que el mercado y el país serán un buen lugar para que nosotros podamos trabajar en el futuro.

-¿Pero no los puede complicar el acceso a dólares para pagar las importaciones?

-Un montón de cosas podrían pasar, pero trabajo con la suposición de que los políticos son personas prudentes y, en general, toman decisiones que permiten un desarrollo económico positivo en cada mercado. Seguramente reevaluaremos semana a semana y mes a mes la situación, pero desde 1951 estamos en la Argentina, hemos visto un montón de buenos años aquí y creemos que nuestra operación será buena. Invertimos en nuestra fábrica con gran transferencia de tecnología y conocimiento, y no lo habríamos hecho si no nos hubiéramos sentido robustos en el retorno de esa iniciativa.

-A partir del salto del dólar tras las elecciones, ¿cómo analizan la competitividad del mercado local?

-Hemos tenido conversaciones con algunos economistas para entender mejor los últimos desarrollos. Y el movimiento del tipo de cambio puede parecer una desventaja en una faceta pero en otra una ventaja. Para realmente poder predecir lo que va a pasar, hace falta una bola de cristal. Y lo que aprendí a lo largo de los años es que no la tenemos. Y no hay que tratar de generar cualquier asunción fuerte de lo que podría pasar. La Argentina tiene mucha experiencia en cómo lidiar con situaciones económicas no sencillas. Seguramente lo que podemos hacer para llevar adelante un negocio basado en este país, no solo con foco local sino también en el área alrededor, lo seguiremos haciendo.

-Brasil atravesó una profunda recesión ¿Cómo impacta en el negocio argentino?

-Ese es el punto de la bola de cristal. Las fuertes proyecciones están hechas por académicos que saben de un montón de cosas, pero hacer un modelo para el futuro es difícil. Para nosotros, fue una situación difícil en los últimos años, pero podemos decir orgullosamente que extrajimos un montón de buenas decisiones. El negocio de las vans va bien y no tenemos razones para esperar que en este contexto haya grandes cambios. Por ahora, mantenemos nuestra planificación.

Minibio

  • Carrera: Ingresó a Mercedes-Benz en 1991 y fue presidente y CEO de la operación de la firma en Canadá y Reino Unido
  • Liderazgo: Desde mayo de 2019, encabeza la división de vans a nivel global

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