Marsans estudia una fusión de Aerolíneas Argentinas y Austral

Hace dos años, un proyecto similar fracasó por la oposición de los gremios
Francisco Olivera
(0)
3 de diciembre de 2001  

El holding español Marsans, dueño de Aerolíneas Argentinas y Austral, analiza en estos momentos fusionar las dos líneas aéreas en una única empresa, algo que intentó hacer hace dos años, sin éxito, American Airlines, cuando tenía el 10% de Iberia -entonces accionista mayoritario de la compañía- y el control operativo de Aerolíneas.

El proyecto, que fue anulado en su momento por la justicia laboral y el Ministerio de Trabajo como consecuencia de una presentación realizada por la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), prevé terminar con el nombre de Austral, pero mantener el personal.

"Estamos pagando un sobrecosto por tener una empresa dividida en dos: desde más IVA en las transacciones hasta más departamentos y gerencias", dijo una fuente de la empresa.

La iniciativa podría tener dos escollos: uno, legal, porque Aerolíneas Argentinas está en concurso preventivo, no así Austral.

La segunda dificultad podría ser la actitud que tomarán los gremios. Gustavo Cristoforetti, secretario de actas de UALA, entidad conformada por pilotos de Austral, manifestó a LA NACION que el sindicato que representa no se opondrá si se igualan las condiciones de ingreso y antigüedad para todos los pilotos.

Los trabajadores de la firma se quejan, desde hace tiempo, de que no son tratados del mismo modo que sus colegas de Aerolíneas. "Somos kelpers de la empresa -dijo Cristoforetti-. Hay un tratamiento discriminatorio hacia nosotros. El más antiguo piloto de Austral está, en ingresos, por debajo del último copiloto de Aerolíneas, y tenemos menos beneficios sociales. Si la fusión se hace dentro del marco de la ley, y a partir de ahora se empieza a tratar a todos por igual, respetando la jerarquía y los ingresos, la operación nos conviene."

UALA afirma que la empresa tiene un desbalance de personal en los pilotos: a Aerolíneas le sobran 100 y a Austral le faltan 36. "Lo que quieren es unir los escalafones, y así sobrarían sólo 64, a los que quiere someter a los retiros voluntarios", dicen.

En todos los frentes

Más allá del proyecto de fusión entre las dos líneas aéreas, ayer el presidente de Spanair -uno de los dueños españoles de la firma argentina- destacó desde Madrid que el objetivo de Aerolíneas Argentinas es consolidarse en los mercados de vuelos domésticos, regionales e internacionales.

"La idea es crecer en el mercado interno y en los vuelos que denominamos regionales, es decir, con las principales ciudades de los demás países sudamericanos, sobre todo con Brasil y Chile, sin olvidarnos del mercado de larga distancia", indicó Gonzalo Pascual, titular de Spanair.

El ejecutivo español afirmó que las negociaciones con los gremios van muy bien. "Nuestro plan de competitividad ha sido bien acogido por los proveedores y por nuestros propios trabajadores", sostuvo.

El plan para Aerolíneas contempla el mantenimiento del personal a cambio de una reducción salarial que oscila entre el 15 y el 20%, otorgando a los trabajadores acciones de la compañía que pueden canjear, si lo desean, en un plazo de tres años.

Pascual agregó que con los proveedores se discute la posibilidad de reducir costos entre un 25 y un 30 por ciento.

El ejecutivo dijo que poder firmar un acuerdo de código compartido entre Spanair y Aerolíneas "es interesante, y además lo lógico parece que se haga así, no sólo con Spanair, sino con otras compañías".

Rumbo a Italia

"Vamos a abrir una nueva ruta a Milán y Roma, dada la importancia que tiene Italia para los argentinos", dijo el presidente de Spanair, Gonzalo Pascual.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.