Más pesos que besos, el alto costo de producir una telenovela en el país

A los altos gastos que implica la realización de una tira de ficción se les suman nuevos competidores dentro y fuera del país; los productores hablan de un negocio difícil
Déborah de Urieta
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31 de agosto de 2014  

La producción de telenovelas en la Argentina no sólo requiere creatividad a la hora de enfocarse en el contenido, sino también para hacerles frente a nuevos desafíos que surgieron a nivel local y mundial. El costo por capítulo de una tira parte de los US$ 55.000 y muchas veces es necesario acudir al mercado internacional para obtener utilidades.

Según Fernando Blanco, presidente de Pol-ka, el valor por capítulo en la Argentina históricamente fue de US$ 55.000 o US$ 60.000, monto similar al de Colombia, aunque bastante por debajo del presupuesto brasileño o mexicano, que destinan unos US$ 150.000 y US$ 130.000, respectivamente.

La reconocida productora Celina Amadeo calcula que, del monto total, cerca de un tercio se destina a los estudios y técnica. Otro tercio, siempre aproximadamente, es para la producción de la tira, y el monto restante es absorbido por lo que tiene que ver con los guiones y la artística.

Pese a que el público suele asociar una tira diaria con unos 20 o 30 personajes que figuran en la pantalla chica, son cerca de 100 personas las que trabajan para que cada día el televidente pueda disfrutar de su programa. Y es que al elenco se le deben sumar otros trabajadores, como los autores, el equipo técnico y de producción, además de los que se encargan de la posproducción, entre tantos otros que también son imprescindibles para que la telenovela pueda concretarse.

Para tener una idea de cuánto se gasta únicamente en elenco, tal como explicó la prosecretaria gremial en la Asociación Argentina de Actores, el promedio de actores fijos en una tira, es decir, que tienen un contrato mínimo de tres meses, es de 10. Y a esto se le debe sumar unos 20 actores contratados a bolo, es decir, por capítulo.

Mientras que en el caso de los actores fijos el salario mínimo mensual es de $ 25.697, por convenio, el mínimo es de $ 1065 por bolo para una tira de una hora diaria. Por supuesto que los salarios varían entre quienes encarnan un rol protagónico y el resto de los personajes. De hecho, Israel habló de una relación que puede ser de 10 a 1, o incluso más, entre lo que puede ganar un protagonista y un actor secundario. Esta diferencia, que puede ser abismal, se justifica porque muchas veces la figura garantiza el rating de la telenovela.

Se debe tener en cuenta que los ingresos de una ficción dependen básicamente de la publicidad y, en caso de que sea emitida por un canal de cable, a esto se le suma el ingreso por abonado. Salvo en aquellas tiras para chicos y adolescentes, que logran negocios más allá de la pantalla, a través de la venta de merchandising, shows o CD.

Pero en ciertas oportunidades, los canales o las productoras deben vender sus latas o formatos en el exterior para obtener utilidades, ya que el mercado local sólo alcanza para cubrir los costos.

Tal como explicó Alex Lagomarsino, CEO y socio fundador de MediaBiz, empresa que se desempeña como agente dentro del negocio del entretenimiento, la Argentina se encuentra en el cuarto puesto a nivel mundial en exportaciones de formatos. Este ranking se encuentra liderado por Gran Bretaña, y le siguen Estados Unidos y Holanda. Pero la irrupción de nuevos jugadores a nivel internacional cambió bastante el panorama. Ya que a los clásicos competidores de la Argentina, como podían ser, por ejemplo, México y Colombia -que también exportan a Europa, sobre todo del Este, América latina y Estados Unidos- se les sumó un jugador que era impensado: Turquía. Este país, tal como explica Lagomarsino, pasó de ser un mero importador de formatos a ser productor de contenidos y exportador de latas y formatos. De esta manera, logró penetrar en Europa del Este. Y, si a esto se le suma la crisis europea, países como España e Italia, que redujeron el volumen de importación de latas y formatos argentinos, el panorama se volvió un poco más complejo que años atrás.

A este fenómeno hay que sumarle un ingrediente más: las latas que importan los canales argentinos. Tal como afirma Agustín Sacanell, presidente de la productora Kapow, "es una competencia complicada, porque es un capítulo que cuesta muy poco comparado con lo que te sale producir acá". Y es que mientras que producir un capítulo ronda los US$ 60.000, el valor del capítulo de una lata puede costar entre US$ 50 y US$ 10.000. El monto, como explicó Lagomarsino, tiene que ver con dos factores: qué tan exitosa fue la tira en su país y qué tan grande es la población del país que la importa. Mientras mayor sea, más deberá pagar.

Aun si se paga el valor más elevado, representa un sexto del costo de producir una tira. Es por ello que Alejandro Borensztein, presidente de Capit (Cámara Argentina de Productoras Independientes de Televisión), considera que "habría que pensar en algún tipo de canon que equilibre con lo que se produce acá".

Y a la coyuntura internacional se le debe sumar la nacional, que tampoco es del todo alentadora para el sector. Borensztein definió a la generación de contenidos como un "negocio difícil y en proceso de complicarse". Y mencionó algunos elementos que complicaron la actividad en los últimos años, como la baja inversión publicitaria, la inflación y un dólar supuestamente retrasado, que hacen que haya menos artística en los canales de televisión.

Amadeo remarcó que mientras que en la década de los 90 y hasta alrededor de 2005 una productora tenía al aire unas cuatro novelas en simultáneo, esto cayó cerca de un 50%. Y consideró oportuno que así como se destinan fondos públicos para financiar el cine, ficciones cortas o Fútbol para Todos, lo mismo debería ocurrir con las telenovelas. Por su parte, desde Capit trabajan en algún plan de promoción industrial.

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